Advertencias de las autoridades sanitarias sobre un elevado número de casos y una cuota de nerviosismo social generaron colas en los puestos de vacunación a mediados de mayo. La primera partida de vacunas se agotó y la segunda llegó esta semana.
Advertencias de las autoridades sanitarias sobre un elevado número de casos y una cuota de nerviosismo social generaron colas en los puestos de vacunación a mediados de mayo. La primera partida de vacunas se agotó y la segunda llegó esta semana.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEn las últimas dos semanas “la situación se moderó”, dijo ayer miércoles Henry Albornoz, profesor adjunto de la Cátedra de Enfermedades Infecciosas de la Facultad de Medicina de la Universidad de la República, durante el encuentro “Gripe: situación actual y perspectiva futura” organizado por el Colegio Médico del Uruguay.
“En 2016 estamos teniendo una circulación de (influenza) A H1N1 pandémico que se inició un poco más temprano de lo habitual y con mayor intensidad a fines de abril y primeras semanas de mayo”, explicó Albornoz. Según datos de siete hospitales centinela del país la situación “se ha moderado” y la ocupación de camas de hospitales por infecciones respiratorias agudas graves dejó de aumentar y se estabilizó. También se redujeron los ingresos a CTI por ese motivo, que llegaron a representar un 15% de la ocupación y ahora tiende a bajar, al igual que las consultas ambulatorias en emergencia móvil. Albornoz aclaró que continúan atentos a la “evolución”.
Por otra parte, especialistas de la Cátedra comentaron que lo ideal hubiera sido vacunar desde marzo y abril pero que las vacunas llegaron a fines de abril por motivos ajenos al Ministerio de Salud Pública.
Héctor Chiparelli, médico director del Departamento de Laboratorios de Salud Pública, advirtió que hay laboratorios de análisis clínicos que están determinando si los casos que llegan a las instituciones de salud son del tipo influenza A, B o C, pero no distinguen el “subtipo”, es decir, si se trata de influenza A subtipo H1N1, por ejemplo.
“Deben avisar a la autoridad sanitaria y derivar la muestra al laboratorio de Salud Pública para que nosotros podamos hacer la subtipificación por procedimientos más sensibles. Es muy importante”, afirmó Chiparelli.