• Cotizaciones
    jueves 03 de septiembre de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    ¿Asesinato a sangre fría o psicosis posparto? El caso de Lindsay Clancy divide al jurado y al mundo

    El jurado que trata de decidir sobre la responsabilidad penal de Lindsay Clancy, una mujer que mató a sus tres hijos en 2023, ha deliberado por 17 horas a lo largo de cuatro días, luego de escuchar a 80 testigos y examinar 300 piezas de evidencia, y aún no consigue llegar a un veredicto. El caso de la madre de Massachusetts, que quedó parcialmente paralizada tras un intento de suicidio, pone la lupa sobre la psicosis posparto, un raro trastorno que pudo haber pesado en el trágico desenlace

    El 24 de enero de 2023, Lindsay Clancy pidió comida a un restaurante y le encargó a su esposo, Patrick, que fuera a recogerla, además de comprar un medicamento para su hija mayor, Cora. Mientras él estaba fuera de la casa, la mujer mató a sus tres hijos —de 5 años, 3 años y 8 meses—, se hirió a sí misma con un cuchillo y saltó por una ventana en un intento de suicidio.

    Un jurado integrado por nueve hombres y tres mujeres aún no logra determinar si la enfermera obstétrica, de 36 años y parcialmente paralizada como consecuencia de aquel intento de suicidio, tiene responsabilidad penal por la muerte de los niños.

    La Fiscalía sostiene que la manera metódica en que Clancy planeó sacar a su esposo de la casa antes de estrangular a los menores en el sótano demuestra que era plenamente consciente de lo que estaba haciendo.

    La defensa, en cambio, argumenta que la mujer padecía psicosis posparto, una rara condición de salud mental que afecta a entre uno y dos de cada 1.000 partos. Según esta versión, el trastorno la habría desconectado de la realidad y provocado alucinaciones, delirios y graves alteraciones del sueño, lo que habría desembocado en el fatal desenlace.

    Clancy y su ahora exesposo, Patrick —quien ha dicho que la perdona porque conoce el calvario que atravesó y considera que no recibió un diagnóstico definitivo— también han demandado a los proveedores de atención médica por lo que consideran un manejo inadecuado de su caso clínico.

    Después de deliberar durante 17 horas repartidas en cuatro jornadas, escuchar el testimonio de 80 personas y examinar unas 300 piezas de evidencia, los miembros del jurado informaron este 1 de setiembre al juez William Sullivan que se encontraban en un punto muerto y no podían alcanzar una decisión unánime.

    Los jurados deben determinar si Clancy es culpable de asesinato en primer grado, un delito que podría acarrearle una condena de cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. Si fuera absuelta, tendría que ser sometida a una evaluación y podría ser internada en una institución psiquiátrica si se determina que representa un peligro para otras personas.

    Si, por el contrario, el jurado no logra ponerse de acuerdo sobre su responsabilidad penal, el juez podría declarar el juicio nulo. En ese caso, los cargos permanecerían vigentes y el proceso tendría que comenzar nuevamente, incluida la selección de un nuevo jurado.

    El juez Sullivan agradeció a los 12 miembros del jurado por su servicio, pero también les recordó los numerosos recursos de los que habían dispuesto para llegar a una conclusión y les pidió que retomaran las deliberaciones. “Salgan de nuevo, teniendo en cuenta todas las instrucciones que les di y continúen con sus deliberaciones en este momento”, les dijo.

    ¿Un diagnóstico errado con desenlace fatal?

    Clancy y su defensa no han negado que ella estranguló a los niños con bandas elásticas para ejercicios mientras su esposo estaba fuera, pero ella se declaró no culpable del cargo de asesinato, porque argumenta que actuó en medio de un episodio de psicosis posparto que nunca fue diagnosticado adecuadamente.

    La mujer ha insistido en que “una voz” le indicó: "Esta es tu última oportunidad. Mata a los niños para que puedas suicidarte tú misma", como declaró su abogado Kevin Reddington, en un esfuerzo por relacionar el comportamiento de Lindsay con una crisis de salud mental.

    Tanto su exesposo Patrick como otros familiares directos han descrito el pobre estado mental en el que se encontraba la acusada en los meses antes de que diera muerte a sus hijos, mientras los profesionales de la salud que la atendieron, y que fueron entrevistados a lo largo del juicio, no coinciden con el diagnóstico de psicosis posparto.

    Ana Isaza, psiquiatra y psicoterapeuta que conversó con France 24 para entender este padecimiento, explicó que el mismo “no es muy frecuente, pero sí es muy riesgoso, precisamente, por los resultados que puede llegar a tener, porque se asocia con suicidio o daño hacia los hijos”.

    “La madre empieza a salirse de la realidad. Comienza con una alteración total del sueño, no duerme incluso si su hijo está descansando o alguien lo está cuidando. Adicionalmente, empieza a experimentar alucinaciones y a tener delirios, creencias falsas que empiezan a generar cambios de conducta y de las emociones”, explicó.

    “A pesar de que es poco frecuente, podemos identificarla rápidamente, porque es como si la persona se saliera completamente de sí. Los que han vivido esto con familiares perciben una mirada fría, dificultad para mantener conversaciones coherentes”, describe Isaza.

    La experta explica que se le considera una enfermedad mental severa y que hay una predisposición mayor “en personas con antecedentes de enfermedades mentales, especialmente las que generen síntomas psicóticos, como el trastorno afectivo bipolar”, que Clancy había padecido en el pasado.

    “Sí es llamativo que el niño más pequeño tenía ocho meses (el del parto que derivó en el padecimiento, Callan), así que los síntomas debieron haber sido identificados mucho antes, a menos que no haya una buena red de apoyo, una protección social adecuada, que pudiera hacer la lectura de este comportamiento”, apuntó Isaza.

    La especialista apunta que los errores de diagnóstico más frecuentes son confundir una depresión posparto con un síndrome ‘baby blue’ o tristeza del bebé (episodios de llanto, irritabilidad y cambios de humor que mejoran rápidamente sin necesidad de tratamiento), pero que “en la psicosis es mucho más difícil cometer errores, porque los síntomas son muy notorios”.

    Una conclusión a la que jamás se llegó

    Los profesionales a los que acudió Clancy nunca determinaron que ella padeciera este trastorno.

    "Esto podría ser ansiedad posparto. Y quería familiarizarla con los síntomas, para que los anotara y pudiera informármelos", declaró en el juicio Rebecca Jolotta, una enfermera psiquiátrica especialista en salud perinatal que atendió a Clancy de forma remota.

    El abogado defensor, Reddington, cuestionó a Jennifer Tufts, la psiquiatra principal de Clancy, una profesional que atendió a la mujer apenas un mes después de terminar su residencia y que en 14 sesiones de telemedicina entre septiembre de 2022 y enero de 2023, ajustó en repetidas ocasiones su medicación.

    En total, Lindsay Clancy consumió 13 prescripciones diferentes, entre antidepresivos, benzodiacepinas, hipnóticos y antipsicóticos.

    Las dosis fueron ajustadas unas 30 veces, muchas de ellas a solicitud de la paciente, que se sentía incómoda con los efectos secundarios.

    Aunque, según sus familiares, acudió a urgencias en varias ocasiones pidiendo ser internada porque temía hacer daño a sus hijos, solo fue hospitalizada en una ocasión. Diecinueve días después de ser dada de alta, mató a los pequeños e intentó suicidarse.

    Ninguno de los profesionales que la atendió (la mayoría de ellos de forma virtual) asomó el diagnóstico de psicosis posparto, porque aseguran que la mujer nunca manifestó propensión a dañarse a sí misma o a los niños.

    Pero tampoco conversaron con sus familiares -que sí la escucharon hablar de las “voces”- y los registros de al menos uno de ellos muestran que Lindsay reportó "pensamientos intrusivos que nunca antes había tenido".

    “La psicosis posparto es una emergencia médica que requiere atención por urgencias y un manejo individualizado, como si fuera un infarto cardiaco o un derrame cerebral”, explicó la psicóloga especialista en atención perinatal Paola Martínez.

    En el caso de Clancy, al menos una de las profesionales que la atendió, la enfermera psiquiátrica Julie Paul, llegó a determinar que padecía “ansiedad”, que identificó como “muy habitual” en el periodo posparto, y se limitó a recetarle Prozac, un antidepresivo.

    Con EFE, Reuters, AP y medios locales

    FUENTE:FRANCE24