Antes de dedicarse a tiempo completo al periodismo deportivo, fue maestra de nivel inicial, ¿cómo se conjugaban las dos cosas?
Edad: 27 • Ocupación: Periodista deportiva y maestra • Señas particulares: Fue bailarina; las berenjenas de su madre son uno de sus platos preferidos; lleva siempre colgada de la muñeca una medalla con la imagen de Canela, su perra de toda la vida
Antes de dedicarse a tiempo completo al periodismo deportivo, fue maestra de nivel inicial, ¿cómo se conjugaban las dos cosas?
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáYo digo que todavía soy maestra. Mi vieja también es maestra de toda la vida, de vocación. Cuando llegó el final del liceo y tenía que elegir qué estudiar, sabía que me gustaba mucho el periodismo deportivo pero también Magisterio.

Dos profesiones que no tenían nada que ver una con la otra…
No, nada que ver. Cursaba Magisterio de mañana y de tarde estudiaba Periodismo Deportivo. Hice primero un curso en La Nueva Generación y después estudié en el IPEP (Instituto Profesional de Enseñanza Periodística). En 2023 me recibí de maestra, y durante 2024 y 2025 trabajé en el Anglo del Centro. Fue una locura, me encantó, precioso.
¿Por qué lo dejó?
Porque en paralelo empezó a explotar la parte del periodismo deportivo. Hacía transmisiones de fútbol en Radio Centenario. Después entré en Universal, al mismo tiempo prácticamente. Primero como productora de un programa deportivo, y después pasé a formar parte del panel. Y a fines de 2024, el mismo año en el que entré al Anglo, me surgió un casting para Tenfield. Fui a hacer la prueba y quedé. Ahí empecé a salir en tele, hice transmisiones de fútbol los fines de semana, y hasta salí de movilera en los circuitos de votación durante las elecciones en VTV. No tenía ni un día libre. Después empecé a salir en los partidos de los equipos grandes en Tenfield y quedé fija. En 2026 me surgió la oportunidad de entrar en Canal 5, y ahí ya se me hizo imposible seguir trabajando de maestra, porque en el canal trabajo ocho horas.
Cuando era chica se filmaba bailando y cantando, ¿qué lugar ocupan el baile y el canto en su vida hoy?
Siento que Camila bailarina fue en otra vida. Hice clases de baile desde los seis años. Y sí, tengo videos de chica que son espectaculares, los miro y me muero de la risa. Hice muy poquito de ballet, después algo de flamenco. Después dejé un tiempo y entre los 16 y los 18 años hice una carrera de baile, a nivel profesional. Hacíamos musicales, tenía una parte de entrenamiento físico, de coreografía. Y en ese momento de mi vida yo pensaba que podía ser profesora de baile. Pero no. Hice la carrera, me recibí, tengo el título de intérprete profesional en Danza y Coreografía. Después de que me recibí, al año siguiente, quise hacer otro tipo de baile, entonces hice salsa y bachata. Después empecé la facultad y chau, baile.
En su casa siempre está la televisión prendida con la pantalla verde. ¿Se mira algo más aparte de fútbol?
La gran mayoría del tiempo es fútbol. O básquetbol, cuando hay partidos. Miro mucho fútbol de la B, porque en su momento comenté fútbol de la B en la Sport 890.
¿Mira películas o series?
Sí, sí, miro también. En mi poco tiempo libre lo intento. Miro más series que películas. Cuando tenía más tiempo, me vi las 14 temporadas de Grey’s Anatomy.
¿Se ve a usted misma en diferido para analizarse o corregir algo?
Alguna vez… Antes estaba redesencontrada con eso, no me quería ver, me chocaba verme al aire. Después me fui amigando con mirarme, porque me gusta encontrar correcciones, ver cómo me desenvuelvo más.
Su padre fue el que le inculcó la pasión por el fútbol desde muy chica, ¿qué piensa él al verla hoy comentar partidos en televisión nada menos que del Mundial?
Necesita un babero, porque él está orgullosísimo, igual que mi vieja.
¿Cree que por ser mujer le costó más llegar a un lugar de visibilidad en el periodismo deportivo?
No sé si por ser mujer me costó más llegar. Lo que sí cuesta es el día a día. Más que a los hombres, seguro.
¿En qué sentido?
En esto de los comentarios. Obviamente estamos mejor, hay un montón de concientización. Pero a veces cuesta entender que estoy acá porque sé, porque me capacité, porque estoy informada y por nada más. Al ser mujer, estás como en constante evaluación, te marcan mucho más el error, están esperando a que te equivoques. Pero, más allá de esto, estamos mejor, y en el ambiente en el que yo me muevo, tanto en Tenfield como en el canal, en la radio, siempre tuve compañerazos. Siempre estuvieron todos dándome para adelante, dándome el espacio que necesitaba.
Quienes la conocen dicen que disfruta mucho del buen comer, ¿le gusta cocinar también?
No lo hago. No es que no me guste, pero como por ahora vivo con mi vieja, ella es la reina de la cocina. Tengo mujeres cocineras en mi familia que son de otro planeta. Mis dos abuelas cocinan como los dioses, mis tías también. Vengo de una familia que cocina espectacular.
Tiene una pulsera con una medallita de un perro, ¿quién es y qué significó para usted?
Es Canela, mi perrita. La medalla me la regalaron para mi cumpleaños de este año mi hermana y mi cuñado, su novio. Llegó a casa cuando yo tenía nueve años. En el apartamento en el que vivíamos le dije a mamá: “quiero una perra o un hermano”. Y mi mamá me dijo: “tomá la perra”. Crecí con ella. Estaba todo el tiempo con nosotros. Yo iba a la escuela de tarde y de mañana estaba con ella. Cuando iba al liceo, yo estaba sola de tarde en casa y ella era mi compañera. Fue parte de la familia. Y, contra todo pronóstico, porque tenía de todo, vivió 18 años. Falleció el 30 de abril y yo pasé mi primer cumpleaños sin ella, por eso el regalito que me hicieron.
¿Cree en Dios?
Sí, creo.