• Cotizaciones
    lunes 24 de agosto de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Anastacio Zomosa y Daniel Ortega

    Sr. Director:

    El 17 de setiembre de 1980, a las 10.20 de la mañana en la Av. España, prolongación de la Av. Francisco Franco, un certero disparo de lanzagranadas reventó el Mercedes Benz en que viajaba el dictador Anastacio Zomosa Debayle y terminó con su vida.

    Aunque “no es de cristianos”, confieso que disfruté la noticia.

    Desgraciadamente, Franco no murió así.

    Daniel Ortega, ciudadano ilustre (con minúscula a propósito) de Montevideo, para vergüenza de todos los montevideanos que nos preciamos de serlo, sigue vivo para desgracia de los nicaragüenses.

    La vergüenza la siento no solo como montevideano, sino también como oriental.

    El pueblo de Nicaragua no cesa de sufrir agresiones como las que le toca a la Iglesia católica de Nicaragua en estos días, ejecutadas con salvaje saña.

    De nuevo, y aunque “no es de cristianos”, deseo fervientemente que este hijo de puta (sic) —no encuentro otra manera de referirme a él— reviente por un certero disparo de misil, cosa que disfrutaré a plenitud.

    Arq. Esteban Dieste