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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáCon motivo de los merecidos homenajes a quienes desde el Senado de la República mantuvieron una actitud republicana, destacándose a tres de ellos, pertenecientes a los partidos que en ese momento ejercían representatividad, me vino a la memoria y deseo resaltar en especial a un senador que, aunque fue nombrado entre la nómina de presentes en sala, representa mucho para ese momento y la posteridad.
Me refiero al coronel (R) Nelson Costanzo, quien ocupaba su banca en representación del batllismo. Y ello porque, con su especial condición de militar y político, hizo gala de valentía y compromiso democrático, sin importarle que los traidores a la democracia, a la patria y al uniforme pudieren en su caso hacer especial revancha debido a esa condición.
Yo sabía que el Cnel. Costanzo había estado en esa sesión del 27 de junio, incluso creía que era diputado y únicamente se encontraba, como lo hacen los diputados cuando quieren estar presentes, de pie y al fondo del hemiciclo. Pues bien, vaya mi sorpresa cuando me entero por un periodista amigo, Eduardo Irigoyen, que Costanzo era senador y que además había hecho uso de la palabra. Por ende, abusando de la inquietud investigativa de ese amigo, le solicité me proporcionara más datos, a lo cual él me envió las palabras registradas en la versión taquigráfica de esa sesión, las cuales paso a transcribir:?“Señor presidente (Paz Aguirre) —Tiene la palabra el señor senador Costanzo.?Señor Costanzo —Señor presidente: ya el señor senador Hierro Gambardella ha fijado la posición, de nuestro sector, en esta dramática situación. Pero no quedaría conforme conmigo mismo si no dejara mi posición claramente dicha en el Senado y ante la Historia y mis amigos.?Lo haré, como siempre, muy brevemente. Hace muchos años, señor presidente, que frente a la bandera nacional juré, con sacrificio de nuestra propia vida, si fuera necesario, defender la Constitución y las leyes. No vamos a ser, a esta altura de nuestra vida, quienes violemos ese juramento. Tengo la absoluta seguridad de que una columna incontenible, tarde o temprano, de hombres libres, pisará fuerte el terruño patrio para recuperar las libertades perdidas y no seremos los últimos en engrosar esa columna y estará presente en nuestro pensamiento, en nuestra alma y en nuestro corazón, el recuerdo de que todo tirano tiembla y enmudece al marchar majestuoso de los hombres libres.”?Conciso, contundente, valiente y por sobre todo presente ante ausencias timoratas, oportunistas y hasta cómplices del momento que se avecinaba, este ilustre legislador marcaba para la historia el honor de su nombre y el cumplimiento de sus juramentos ante la República y las diversas instituciones a las que exaltó con su presencia.?Tuve la oportunidad de conocerlo cuando la tormenta institucional cesó y regresamos a la convivencia democrática. A pesar de haber hablado con él sobre muchos temas, hasta el hecho de haberle traído del Paraguay hojas del árbol de Artigas, las cuales me solicitó, sabiendo de mi viaje, nunca sentí de sus labios, noticia ni alarde de haber estado en aquel momento donde los verdaderos demócratas hacían gala de sus compromisos con la libertad; allí pude comprobar su humildad y sencillez. Posteriormente, ya entrado en años, el gobierno democrático recordó su servicio a la nación, designándolo como presidente del Banco de Seguros del Estado.
Supe también que además de camarada, había sido amigo de mi padre, también militar destituido por la dictadura y reivindicado, reconociéndosele su lealtad republicana con su ascenso a general por los sucesivos gobiernos democráticos posteriores a 1984.
Vaya entonces en la figura del coronel Costanzo mi homenaje a él y a muchos militares destituidos que honraron el uniforme, manteniéndolo limpio de sangre y las impurezas de la ambición que caracterizaron al nefasto periodo del cual hoy se cumplen 50 años.
Daniel Chucarro
CI 3.290.208-0