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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEn su edición de fecha 9/4/2015, el Semanario Búsqueda incluye, en su sección “Cartas al Director,” una nota firmada por el Dr. Miguel Manzi donde desarrolla su posición respecto al hecho de que el Sr. Guillermo Facello expresa su apoyo al Sr. Edgardo Novick en su calidad de candidato a la Intendencia de Montevideo.
En esta nota, el Dr. Manzi se apoya en un razonamiento de tipo matemático donde dos más dos da inexorablemente cuatro, pero olvidando que en otros campos del conocimiento, entre ellos el político, a veces cuatro dividido dos más diez dividido cinco también da cuatro.
Esto significa que generalmente el pensamiento político no es tan lineal como pretende el Dr. Manzi cuando expresa alegremente que “un dirigente del Partido tiene que votar al candidato del Partido, porque como el ejercicio del Ciclo Electoral es de suma cero, quien no vota al Partido, vota contra el Partido. Y quien vota contra el Partido, no puede ser dirigente del Partido. Así de lineal”.
Lo que no puede ignorar el Dr. Manzi, que posee una probada inteligencia, es que la decisión de Facello seguramente no fue tomada de forma impensada sino que la misma debe responder a un sinnúmero de factores que combinados lo condujeron a una toma de posición que iban a conmover el escenario de la interna partidaria.
Comenzaremos por recordar que con las elecciones municipales culmina un largo ciclo electoral que se inició el 1/6/2014 y terminará el próximo 10/05/2015, once meses, y donde el Partido Colorado tuvo presencia y participación diversa pero siempre con resultados desastrosos. El resultado objetivo de esta primera instancia electoral fue que el Dr. Bordaberry, aunque en forma atenuada, mantuvo su liderazgo dentro del Partido a pesar de la absurda posición del Proba y Asociados, que pretendieron diferenciarse de él con el infantil argumento de que no era batllista.
En la interna partidaria esta posición era indisimuladamente discriminatoria y, hacia fuera, una señal de debilidad y pérdida de credibilidad frente al electorado.
En la interna partidaria Vamos Uruguay optó por ordenar a los futuros integrantes de las listas a los órganos deliberativos según el caudal de votos obtenidos, con lo cual se excluía o postergaba a todos aquellos que aún habiendo demostrado en la actividad partidaria ser aptos y con capacidad técnica o intelectual para el desempeño de la labor parlamentaria no hubieran captado las adhesiones en términos numéricos que la norma requería.
En la interna, Vamos Uruguay mantuvo su primacía y dentro de ella el nombre de Guillermo Facello obtuvo el primer puesto en la lista a la Cámara de Diputados. Se salió de la interna mal posicionado, con muchos doloridos por no estar en los lugares que a su juicio merecían, con la amenaza de perder cargos en ese momento ocupados y otros que veían fracasados sus intentos de competir por el liderazgo del Partido unos y de las múltiples agrupaciones otros.
Todo ello significó que el Partido no estuviera en las mejores condiciones para competir en octubre. El liderazgo de Bordaberry se veía fuertemente debilitado, criticado por muchos y con escaso o casi nulo apoyo de los sectores que habían salido debilitados de la interna. Para completar un escenario de por sí difícil, al líder del Proba no se le ocurrió mejor cosa que anticipar públicamente su opinión de que habría balotaje y que en el mismo votaría a Lacalle Pou.
Proba se resistía al liderazgo de Bordaberry, claramente lo boicoteaba y casi parecía desear que el Partido perdiera y mal, para lograr su objetivo de desplazar a Bordaberry de la conducción partidaria. Así fue que el Partido votó mal, Vamos Uruguay votó mal, perdió puestos en las dos Cámaras, y Guillermo Facello fue el que mejor votó y obtuvo desde su primer lugar en la lista un puesto en la Cámara de Diputados. La culpa no fue de Facello que logró legítimamente su banca sino de todos aquellos que traicionaron al Partido, desertaron del Partido o no hicieron nada para que la cosa resultara mejor.
Así llegamos a la instancia electoral del próximo 10 de mayo. El Partido llegaba con un candidato ya consolidado, el Dr. Ney Castillo, con experiencia acumulada que ningún otro tenía, con excelente imagen dentro de la población y muchas ganas de trabajar y de aportar en beneficio de la población de Montevideo. El Dr. Bordaberry brindó todo el apoyo que pudo a esta candidatura, puso a su disposición todo el equipo técnico, estaba dispuesto a trabajar con él y acompañarlo en toda la campaña. Pero dentro del Partido surgían obstáculos desde todos los flancos. Aparecían los críticos de la Concertación como instrumento, los celos de los mediocres, el creer que una buena votación favorecería a Bordaberry y el quedarse al costado del camino y ver pasar la caravana sin ningún atisbo de participación.
Ney Castillo se veía día a día con menor apoyo, sin fondos para encarar una campaña decorosa y al final pasó lo que tenía que pasar: Ney Castillo se bajó de su candidatura. Faltaban días, quizás horas, para que venciera el plazo para la presentación de listas y el Partido no tenía candidato. El papelón político era enorme. Buscando, buscando, se encontró a la persona que se ponía a disposición del Partido, el Dr. Ricardo Rachetti, para obtener una salida formal a tan triste situación, pero el daño político ya estaba hecho.
Pero si de algo estoy seguro es que la culpa no fue de Bordaberry ni de Facello que ahora es elegido por muchos, entre ellos Miguel Manzi, como cabeza de turco para explicar semejante mamarracho y desviar la atención del verdadero tema de fondo y así proteger a todos aquellos que desde hace ya demasiado tiempo quieren destruir al Partido y que creen que Bordaberry es la causa de todos los males padecidos y a padecer.
Facello se cansó de todo este manoseo, se cansó de tanta estupidez, se cansó del ninguneo mezquino, se cansó de que nadie ponga la cara y asuma la responsabilidad del daño producido al Partido de Batlle y Ordóñez, y decidíó finalmente apoyar a Novick en la carrera electoral por la Intendencia de Montevideo.
Después de todo, es lo mismo que van a hacer los miles de votos colorados que van a acompañar a Novick el próximo 10 de mayo. Solamente hay que ver y saber leer el resultado de las encuestas donde Rachetti sólo compite con Virginia Cardozo para salir del último puesto entre todos los candidatos.
A las cosas Manzi, a las cosas.
Arq. Waldemar López Perdomo
C.I. 584.733-0