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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáRecientemente, se ha anunciado que el gobierno argentino ha dispuesto todo lo necesario para confeccionar el pliego y llamar a licitación para el dragado del llamado canal Magdalena, que permitiría eludir la navegación por el canal de acceso al puerto de Montevideo y por el canal de Punta Indio, que es administrado por la República Argentina. Su extensión sería de 61 kilómetros y, en principio, su profundidad sería de 11 metros.
Se ha estimado el costo de este emprendimiento en US$ 300 millones y el tiempo que irrogará la obra es de dos años y medio, y mientras tanto la Argentina deberá seguir dragando el canal de Punta Indio.
Obviamente, la conveniencia o inconveniencia de llevar a cabo este emprendimiento le corresponde al gobierno argentino y no nos corresponde emitir opinión al respecto. Ahora, en lo que refiere a nuestro país, estimamos que se trata de un canal que no nos beneficia, porque implicaría, por un lado, perder parte de los servicios que se prestan a los buques que, procedentes o con destino al sur de Argentina, lo hacían a través del canal de Punta Indio y por el otro, va a ser más complicado captar el trasbordo de cargas de esa área argentina.
Sin perjuicio de ello, en cuanto a la navegación estrictamente considerada, el perjuicio no va a ser muy relevante porque no va a afectar sensiblemente el tráfico con Montevideo porque considero que el canal de Punta Indio no va a ser abandonado y va a seguir siendo preferido por la mayoría de los buques que navegan por el Río de la Plata.
Creo que Argentina no va a abandonar el mantenimiento del canal de Punta Indio, una vez que esté operativo el Magdalena, por las siguientes consideraciones.
a) Porque por razones de soberanía no podría renunciar a las potestades que ejerce en ese canal, que refieren a reglamentar su uso, a controlar el cumplimiento del mismo, y a la jurisdicción penal, civil y administrativa que ejerce respecto a cualquier hecho que se produzca durante la navegación de ese canal (arts. 12 a 15 del Tratado).
b) Porque, como lo ha manifestado el subsecretario del MTOP, Juan José Olaizola, si Argentina abandona ese canal, el Uruguay está en disposición de asumir la responsabilidad de su mantenimiento.
c) Porque el canal de Punta Indio es la llave principal de la navegación en el Río de la Plata y el control del mismo lo realiza la Argentina a través de la Prefectura Naval de ese país y no parece razonable que se renuncie a ese derecho.
d) Porque es un canal que tiene un costo menor de mantenimiento por ser su lecho de limo blando y su dragado se compensa, en buena medida, con la tasa de peaje que se percibe.
Por otra parte, el Magdalena, le permitirá a la Argentina disponer de un canal, en principio, a 11 metros, mientras que el canal de acceso al puerto de Montevideo está a 13 metros de profundidad y más tarde a 14.Y esta diferencia de profundidades es muy relevante. Para dar un ejemplo: en la actualidad un buque tipo Panamax puede cargar en Nueva Palmira 45.000 toneladas de soja y luego completa en Montevideo con 20.000 toneladas más, lo que, navegando por el Magdalena, el completado recién ese buque lo podrá hacer en puertos al sur de la Provincia de Buenos Aires, circunstancia que se va a incrementar cuando el canal de acceso al puerto de Montevideo tenga una profundidad de 14 metros.
En síntesis, la construcción del canal Magdalena no es favorable a los intereses uruguayos pero no es de gravedad el impacto que puede producir.
Dr. Edison González Lapeyre