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El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEn su última edición, Búsqueda publica un lúcido análisis del lector Charly sobre el pluralismo y la posición del Frente Amplio/PIT-CNT a propósito del proyecto de ley de urgente consideración. El columnista concluye: “Tanto el PIT-CNT como el Frente Amplio deben reaccionar, porque la ciudadanía uruguaya los necesita a ambos en su mejor versión”.
Me temo que estas expresiones son más bien un wishful thinking, una expresión de deseos. Es factible que otrora, cuando el Frente Amplio era mucho más socialista que populista, cuando la CNT aún no se había “comido” al PIT (al decir de Leonardo Haberkorn), la sana esperanza de Charly quizás hudiera podido tener otras chances. Hoy al parecer la tónica dominante la imprimen quienes vociferan más, se expresan mal y visten peor.
Hace tiempo que el objetivo ha dejado de ser el bien público. Ahora el objetivo es uno solo: el poder (a como dé lugar). Se trata —únicamente— de no ceder terreno y mantener la efervescencia permanente (no sea cosa que ya no tengamos razón de ser). Algunos le llaman a eso militancia; otros preferimos hablar de beligerancia: la oposición a todo lo que venga de tal o cual sector, cualquiera sea la iniciativa.
Lo que importa no es lo que se propone, sino quién lo propone. Es así de simple.
Jonás Bergstein