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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáHistorias del ejército olvidado. Hace más de un cuarto de siglo, junto a un puñado de charrúas, sobrevolamos en un tosco helicóptero ruso MI 17 la jungla del este de Camboya, intentando ubicar el campamento de un ejército vietnamita oculto, que todavía peleaba su guerra contra el régimen comunista de Hanoi.
Fue el comienzo de la operación Nueva Esperanza, gracias a la que, contrariando intereses de grandes potencias y en medio de uno de los escenarios de guerra más hostiles del planeta, los soldados uruguayos protegieron y rescataron a cientos de combatientes vietnamitas y sus familias. Un pueblo que hoy tiene asilo político en Carolina del Norte y nunca los olvidarán.
Historias de nuestras misiones de paz llamativamente ignoradas por quienes se muestran obsesivamente preocupados por la memoria histórica reciente de nuestras Fuerzas Armadas y los derechos humanos.
Este diálogo, relatado por Nate Thayer, es la clave de cómo los uruguayos, ante la indiferencia de la comunidad internacional, introdujeron vestido de soldado a este famoso periodista en las bases secretas del Fulro (Frente Unido para las Razas Oprimidas) y dio a conocer la existencia de este pueblo y su ejército abandonado por los EE.UU. al mundo, en medio de todas las fuerzas vietnamitas y Jémeres Rojos camboyanos que asolaban la región, finalmente rescatados de las masacres de esas hordas comunistas por los soldados orientales:
“El coronel uruguayo me dio una larga mirada: No hay forma que le facilitemos un helicóptero para volar hasta Mon`dolkiri`, se rio. Tenemos órdenes del Cuartel General de Untac (Autoridad Transitoria de Naciones Unidas en Camboya) de no hablar con ningún periodista`, dijo, con un centelleo en sus ojos...”. “We are not going to fucking provide you helicopter transport to go off to the jungle”, he said gruffly but with a contradictory smile on his face. “Are you crazy…?”.
Así relata este periodista estadounidense de Associated Press, Washington Post y Far Easter Review, experto en los conflictos del Sudeste Asiático, su primera entrevista con el comandante de los cascos azules uruguayos aquel lluvioso monzón de 1992 en el Cuartel General del Batallón Uruguay en Strung Treng, Reino de Camboya.
Él fue infiltrado como soldado uruguayo en las bases secretas del Fulro, solo conocidas por los charrúas. Sus reportes en los principales medios internacionales generaron el compromiso de la comunidad internacional y la vergüenza de sus anteriores aliados americanos, que habiéndoles abandonado cuando más los necesitaban, tuvieron que terminar otorgándoles asilo político adonde hoy residen.
En estas páginas se podrá encontrar la historia completa
Arquímedes Cabrera