• Cotizaciones
    miércoles 12 de agosto de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Volteando estatuas

    Sr. Director:

    Es lo último en los EE.UU. Un fenómeno que no deja de ser bastante extraño: violento, en apariencia espontáneo, no organizado, sin líderes visibles, ni reivindicaciones concretas. Tiene mucho de parecido con otros fenómenos político-sociales como los gillettes jaunes de Francia o las asonadas en Chile.

    Nuevamente aparece el rol de las redes sociales y sus misteriosos algoritmos, capaces de movilizar (con odio) a decenas de miles de personas, en forma totalmente sorpresiva para las autoridades.

    Más allá del episodio —lamentable— que disparó las reacciones, estas no tienen una explicación racional: EE.UU., con todos sus defectos, ha evolucionado mucho en materia de derechos raciales y es una sociedad muy abierta a la diversidad —pese al populismo fascistoide de Trump—. Las reacciones, además, son estériles. Más allá de que, probablemente, los ángeles destructores no deberían tener mucha idea de quiénes eran algunos de los fulanos cuyas estatuas estaban destruyendo, su vandalismo jamás producirá resultado útil alguno a su causa. Suponiendo que la tuvieran clara, en primer lugar.

    Un odio contra un menosprecio no es una fórmula para soluciones. El odio que no tolera el perdón y no concibe el olvido, es una fuerza destructora, que envenena a las sociedades.

    ¿Y nosotros estamos libres de esto?

    Los ataques vandálicos contra la iglesia del Cordón cuando las marchas feministas, la pelotera por el cuadro de Castiglione en un salón del Ministerio del Interior, bautizar con el nombre del Che Guevara un paraninfo universitario, las reacciones furibundas ante cualquier intento por dar vuelta páginas del pasado y el antinatural invento de eliminar el instituto de la prescripción (que nos viene desde el fondo mismo de la historia del derecho), no son acaso manifestaciones de emociones semejantes?

    Imponer un relato sobre una sociedad nunca es buena cosa. Cuando ese relato viene del pasado, endiosándolo (y todos los países tienen una historia más o menos “producida”), los resultados pueden ser de un conservadurismo paralizante. Ahora, cuando el relato que se quiere imponer —a la fuerza— es el de la destrucción con odio del pasado, eso es todavía mucho peor.

    A remojar las barbas.

    Ignacio De Posadas