Figuras nacionales, internacionales, de la política y de la cultura despidieron a Ruben Rada y acompañaron a su esposa, hijos, nietos y una infinidad de amigos.
El amor de amigos y público en general hacia el ídolo de la música uruguaya se sintió desde la larga cola que se formó frente a la entrada principal
Figuras nacionales, internacionales, de la política y de la cultura despidieron a Ruben Rada y acompañaron a su esposa, hijos, nietos y una infinidad de amigos.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáPero la figura del rey del candombe era adorada por todo un país. Al Palacio Legislativo se acercaron miles de personas de todas las edades, que lloraron y cantaron para celebrar la vida de uno de los máximos referentes de la música uruguaya.
Como si de una ficción se tratara, el clima pareció acompañar el ánimo de las miles de personas que llegaron para despedir los restos de Ruben Rada. Por momentos, una nube cubrió el cielo y pareció llorar la partida de uno de los artistas más importantes de Uruguay. Cada tanto, apareció el sol y, con él, algo de la alegría que Rada supo repartir durante toda su vida.
En el Salón de los Pasos Perdidos sonó a todo volumen el tema que todos, o al menos la mayoría, recordamos al enterarnos de su muerte: Muriendo de plena. La canción, que vio la luz en el año 2000, hoy pareció más vigente que nunca. No todos vistieron de rojo ni hubo perdices para comer, pero sí vino. Algunos de los asistentes dejaron botellas junto a cientos de flores rojas y algunas manzanas también, en alusión a la conocida canción Las manzanas, como una suerte de ofrenda al músico.
En la fila, Candela y Lucía, de 19 y 20 años, sonrieron mientras recordaban al músico. “Crecimos con él”, aseguraron a Galería. Una de ellas contó que pudo verlo en uno de los conciertos organizados por la Intendencia de Montevideo durante los festejos por los 300 años de la ciudad. “Fue muy emocionante”, dijo.
Unos pasos detrás estaba Santiago, de 71 años. Tenía lágrimas en los ojos cuando habló. “El Negro Rada somos todos. Es una gran pérdida. No sé cuántos músicos tuvieron el honor de ser velados acá. Además, hizo de su despedida una canción”, dijo, en referencia a Muriendo de plena.
A veces sentados, pero mucho más tiempo de pie y saludando a quienes se acercaban, estaban sus hijos Julieta, Lucila y Matías. Los tres recibieron abrazos de quienes lograron llegar hasta ellos.
Por el salón desfilaron figuras de la cultura del Río de la Plata, como León Gieco y Natalia Oreiro. La actriz uruguaya, radicada en Buenos Aires, escribió en sus redes sociales: “Querido Negro… no tengo palabras. Fuiste, sos y serás lo más grande del Uruguay… como artista, como persona, como amigo”. Con Rada había reversionado en 2016 un tema de Gilda, Corazón valiente, y también había compartido pantalla en La Voz Uruguay, emitido por Canal 10 en 2022.
El ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño, se acercó para hablar con Galería. “Tengo una mezcla de sentimientos. Por un lado, una enorme tristeza y, al mismo tiempo, un gran agradecimiento. Fue el referente de la música afrouruguaya. Lo recordaremos como un ejemplo de superación. Un gran artista, pero, sobre todo, una enorme persona”, dijo.
Ortuño también recordó la militancia de Rada contra el racismo y su reivindicación de la palabra “negro”. “Él la exorcizó durante toda su vida y, al mismo tiempo, no dejó de ser consciente de su excepcionalidad”, señaló.
Estuvo también el músico Jorge Nasser, que destacó el cariño del pueblo y de sus colegas. “Rada es el artista de este país. Va a ser digno de estudio por el legado que nos deja. Tuvo una gran ética de trabajo toda su vida”, sentenció.
Por su parte, la directora de Cultura de la Intendencia de Montevideo, Débora Quiring, repasó parte de su carrera: “Fue un genio tan querible, entrañable e inspirador. Él revolucionó todos los géneros, rompiendo todas las etiquetas, pasando por el tango, la murga, el candombe, la plena, la milonga y el jazz. Creó himnos de la música uruguaya. Si tuviera que elegir un tema creo que me quedaría con Aquel payaso (1969), una joyita. Creo que él se identificaba con aquel payaso triste”.
En conferencia de prensa, el presidente de la República, Yamandú Orsi, destacó que Rada “movía” a todas las personas. “Deja una señal de comunión. Tenía mucha generosidad, estaba siempre. Cada vez que se lo convocó, siempre fue super accesible”, afirmó. El presidente contó que solían hablar de fútbol y de su vida de niño. A pesar de la idiosincrasia melancólica de los uruguayos, aseveró que el músico se rebeló contra ese espíritu.
Otro de los artistas que recordó a Rada, aunque desde otra faceta —la de actor—, fue Petru Valensky: “Hicimos una serie que se llamaba Más allá del Santa Lucía y hacía de cura, nos divertíamos mucho. Después hicimos El chevrolé con la española Pastora Vega. Tenía cero divismo, compartimos salas de maquillaje. Era un tipo divertidísimo y un gran artista”.