¿Se puede reparar el reloj biológico de una mujer?

Sin tiempo, la película de Star+ protagonizada por Dianna Agron, aborda los prejuicios sociales y familiares hacia las mujeres que no quieren tener hijos

“Todas las mujeres tienen un reloj biológico, quizás el suyo esté roto”, le dice una ginecóloga a Ella Patel (Dianna Agron) en una consulta. Su marido, Aidan (Jay Ali), le sugirió ir a ver a esa doctora porque le preocupaban sus antecedentes familiares de cáncer de mama: su madre había fallecido por esa causa. Pero en la consulta surge otra preocupación. Ella está por cumplir 38 años y no quiere tener hijos, no siente ese deseo. Todas sus amigas tienen hijos o están embarazadas. Su familia le pregunta cuándo los tendrá, su padre insiste con la misma pregunta. Y todos mencionan el mismo concepto: el del reloj biológico. De allí el nombre del filme: Sin tiempo (Clock), dirigido por Alexis Jacknow. 

La protagonista siente que no tiene un reloj biológico, pero la ginecóloga le brinda una respuesta de ¿esperanza? Y le informa que podría “arreglarse”. Ante esa respuesta y la presión de su entorno, Ella decide someterse en secreto a un ensayo clínico para despertar en su cuerpo y en su mente el deseo de tener hijos. Se presenta de forma voluntaria en una clínica en la que la recibe la obstetra Elizabeth Simmons (Melora Hardin) y le dice que está “convencida de que es un problema fisiológico reparable”. “La idea es simple: el único objetivo de una especie es procrear. Su sistema está un poco desequilibrado química y mentalmente, igual que en alguien con depresión”, afirma la doctora. 

Durante una semana, Ella permanece internada en esa clínica y se somete a un tratamiento con hormonas sintéticas que combina con una terapia cognitivo-conductual fuera de lo común. Las drogas y los encuentros personales con la doctora Simmons alteran su cuerpo, sus pensamientos y sus emociones, a tal punto que comienza a sufrir graves efectos secundarios como alucinaciones y paranoia, hasta perder completamente la cordura. 

La película podría enmarcarse dentro del género terror, pero un tipo de terror que, si bien en algunos momentos podría provocar sobresaltos, es más bien psicológico. La trama elige un tema actual de gran relevancia y lo lleva al extremo más inimaginable y peligroso, con actuaciones que deslumbran. Agron pasa del personaje de diseñadora coqueta, elegante y siempre espléndida, al de una persona con una enfermedad psiquiátrica que va perdiendo hasta el interés en su imagen. Y lo hace con gran verosimilitud.

Disponible en la plataforma Star+.