Alejo Piazza y Belén Alonso celebraron su boda con una fiesta en el Carrasco Polo

Pocos días antes de celebrar su matrimonio, Belén Alonso sorprendió a su futuro esposo, Alejo Piazza, en el programa de televisión El living, que él coconduce en Canal 5. Como si fueran una pareja del espectáculo, ambos repasaron en vivo su historia de amor y adelantaron algunos detalles previo al casamiento.

Los jóvenes, que hoy tienen 25 años, se conocieron a sus 19 en la reunión de un amigo en común. Desde entonces comenzaron a hablarse por redes sociales y empezaron a salir. Hace poco más de un año decidieron casarse. Sin propuesta romántica mediante, los chicos coincidieron en que este era el momento indicado para hacer la gran fiesta con la que soñaban. Eligieron el mes de octubre suponiendo que habría temperaturas agradables, aunque la noche de la fiesta acabó estando más fresca de lo esperado.

El lunes 3 se casaron en el Registro Civil y festejaron con un encuentro en la tardecita en la casa de un familiar, que se extendió durante varias horas. Cinco días después, el sábado 8, llegó el momento de la ceremonia religiosa en San José de la Montaña. Belén se vistió en el hotel Le Bibló rodeada de sus amigas más íntimas y, poco antes de las 20 h, partió hacia la iglesia. En el altar la aguardaba Alejo, particularmente calmo, vistiendo un chaqué con corbata bordó de Carlos Boullosa. También tenía un boutonniere que combinaba con el ramo de la novia.

El look de Belén estuvo a cargo de Laura Sorhuet, quien diseñó un vestido de líneas simples y elegantes, confeccionado en gasa y organza bordada en seda con una gran cola desmontable con apliques florales. El peinado terminó de definir un outfit fresco y descontracturado: pelo suelto con ondas rotas y una vincha hecha a mano por Inés Carriquirry en metal, brillos de cristales y cuarzos combinados con flores secas. Para no romper la tradición, la novia llevó un rosario perteneciente a su bisabuela y un detalle en azul oculto en el interior del vestido.

Tras la ceremonia religiosa, unos 300 invitados partieron al Carrasco Polo para disfrutar de la fiesta. En la recepción los aguardaba una gran mesa de bocaditos fríos y calientes. De plato principal hubo tres opciones: lasaña mixta acompañada de salsa Alfredo y crocante de puerros, risotto de tomates secos a la vista y wok de pollo y verduras. Al momento de los postres, además de tortas e individuales, se destacó un show de panqueques elaborados en vivo.

La decoración del salón la realizó Gabriela Mari, madre de Alejo, con la colaboración de varios familiares que ayudaron a montar la ambientación el día previo al festejo. Por las bajas temperaturas de esa noche se prendieron las estufas a leña y se instalaron honguitos en la zona de mesas. En la pista, el calor se generó bailando: con música a cargo de Gustavo Moscardi, los invitados bailaron casi toda la noche hasta que a las 6.30 h se apagaron los parlantes. Sin embargo, siguieron cantando algunas canciones a capella, casi negándose a que terminara la fiesta.

Fotos: Lucía Durán