¡Hola !

En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
$ Al año*
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

¡Hola !

En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
$ por 3 meses*
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
* A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
stopper description + stopper description

Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

Suscribite a Búsqueda
DESDE

UYU

299

/mes*

* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

¡Hola !

El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

Así será el estadio más grande del mundo que prepara Marruecos para el Mundial 2030

Diseñado por Populous, junto con el estudio marroquí Oualalou + Choi, el Grand Stade Hassan II combina tradición, ingeniería y paisaje en una obra de 100 hectáreas que aspira a albergar la final del torneo y dejar un legado deportivo más allá de 2030

A diferencia de los grandes estadios modernos, que suelen apostar por estructuras futuristas, el Grand Stade Hassan II toma como punto de partida una imagen profundamente arraigada en la cultura marroquí: el moussem, las grandes carpas donde históricamente se celebran festivales, encuentros religiosos y reuniones comunitarias. Esa referencia dio origen a una gigantesca cubierta tensada de aluminio que parece flotar sobre el paisaje.

El estudio marroquí Oualalou + Choi desarrolló el proyecto junto con la firma internacional Populous, líder global en arquitectura deportiva. Con antecedentes en estadios que transformaron la relación entre deporte, ciudad y espectáculo, como el Tottenham Hotspur Stadium de Londres o el Estadio Olímpico de Lusail en Catar —sede de la final del Mundial de 2022—, Populous aportó su experiencia en grandes eventos internacionales, mientras que Oualalou + Choi imprimió la identidad cultural y territorial del proyecto. La intención fue evitar un estadio genérico y crear un edificio vinculado con la memoria y las formas de encuentro tradicionales de Marruecos.

Un enorme oasis bajo techo

Previsto para inaugurarse en 2028 como una de las grandes sedes del Mundial 2030, tendrá capacidad para 115.000 espectadores, superando incluso al Rungrado Primero de Mayo de Corea del Norte y convirtiéndose en el estadio específico para fútbol más grande del planeta.

El recinto se levantará en Benslimane, entre Casablanca y Rabat, sobre un predio de alrededor de 100 hectáreas rodeado de bosque, una ubicación pensada para conectarlo fácilmente con ambas ciudades mediante nuevas carreteras y una futura estación ferroviaria.

El proyecto también destaca por sus dimensiones técnicas: la cubierta tendrá una superficie de más de 100.000 metros cuadrados y estará sostenida por una estructura diseñada para cubrir las gradas sin afectar la visibilidad de los espectadores. El estadio contará con un diseño de circulación en distintos niveles, amplias zonas de acceso y servicios adaptados para recibir a más de 100.000 personas. Además, se incorporarán soluciones de eficiencia energética y sistemas pensados para mejorar el confort térmico en el interior, un aspecto clave por las condiciones climáticas de la región.

Uno de los rasgos más distintivos del proyecto es la integración de la naturaleza en el diseño. La cubierta translúcida, sostenida por 32 grandes núcleos estructurales que también conforman los accesos, albergará jardines elevados a unos 28 metros de altura y espacios verdes que el público podrá recorrer antes y después de los partidos. A nivel del suelo, jardines botánicos completarán la propuesta, reforzando el vínculo entre la arquitectura y el paisaje.

La cubierta será uno de los grandes protagonistas del diseño, con una estructura de celosía de aluminio de enormes dimensiones que permitirá proteger el estadio y, al mismo tiempo, generar una capa envolvente translúcida que filtre la luz natural.

En las áreas laterales se incorporarán sectores de hospitalidad, palcos y espacios vip distribuidos en distintos niveles, además de zonas comerciales y zonas destinadas a eventos, con el objetivo de que el estadio pueda funcionar más allá de los días de partido.

“El Grand Stade Hassan II está profundamente arraigado en la cultura marroquí, en sus tradiciones y en sus expresiones contemporáneas. Está inspirado en figuras ancestrales como el moussem, la tienda y el jardín, así como en los paisajes de Marruecos. Es un espacio generoso, abierto al mundo y respetuoso de la naturaleza que protege”, explicó Tarik Oualalou, arquitecto principal del proyecto y socio fundador de Oualalou + Choi.

¿Quién fue Hassan II?

El nombre del estadio es un homenaje a Hassan II de Marruecos, quien fue rey del país desde 1961 hasta su muerte en 1999 y una de las figuras políticas más influyentes de la historia moderna marroquí. Hijo de Mohammed V, líder asociado al proceso de independencia de Marruecos frente al protectorado francés, su reinado estuvo marcado por una fuerte modernización del país, aunque también por un período de tensiones políticas conocido como los “años de plomo”.

Su legado quedó asociado también a grandes obras públicas y símbolos nacionales. Entre ellas se destaca la mezquita Hassan II de Casablanca, inaugurada en 1993, uno de los templos religiosos más grandes del mundo y uno de los edificios más reconocibles de Marruecos. Al igual que aquella obra, el nuevo estadio busca convertirse en una pieza arquitectónica de referencia y en un símbolo de proyección internacional para el país.

La carrera por albergar la final

Más allá de convertirse en una de las grandes sedes del Mundial 2030 —que se disputará en España, Portugal y Marruecos, con partidos inaugurales en Argentina, Uruguay y Paraguay—, el Grand Stade Hassan II tiene como objetivo ser el escenario del partido más esperado del torneo. La decisión definitiva sobre la sede de la final deberá comunicarla la FIFA, pero la disputa ya está instalada entre España y Marruecos.

Del lado español, el gran candidato es el estadio Santiago Bernabéu, en Madrid, recientemente renovado y convertido en uno de los recintos deportivos más modernos del mundo. Según publicó el diario AS, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ha manifestado su preferencia por que la final se dispute allí, en parte por la cercanía que mantiene con el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, y por el peso histórico que el club tiene dentro del fútbol internacional.

Marruecos, en cambio, apuesta todas sus cartas al futuro Hassan II. El presidente de la Federación Marroquí de Fútbol, Fouzi Lekjaa, aseguró que el estadio “no tiene límite de presupuesto”, una declaración que refleja la magnitud de la apuesta. De todas maneras, el presupuesto estimado oscila entre los 5.000 y los 6.700 millones de dírhams marroquíes (aproximadamente entre 500 y 670 millones de dólares).

El pos-Mundial

La construcción del Hassan II forma parte de un ambicioso plan de infraestructura deportiva con el que Marruecos busca consolidarse como sede de grandes eventos internacionales más allá de 2030. La intención es que el estadio mantenga una actividad permanente después del torneo, con partidos de fútbol, conciertos y espectáculos de gran escala.

El escenario se suma a una renovación más amplia de la red deportiva del país, que incluye estadios en Agadir, Fez, Marrakech, Tánger y Rabat, con el objetivo de dejar una infraestructura duradera y fortalecer el posicionamiento turístico de Marruecos.

Una potencia deportiva en construcción

Esta apuesta llega en un momento de crecimiento del fútbol marroquí, que en los últimos años pasó a ser protagonista en el fútbol internacional. El Mundial de Catar 2022 marcó un punto de inflexión, cuando la selección dirigida por Walid Regragui hizo historia al convertirse en la primera de África en alcanzar las semifinales de una Copa del Mundo.

Selección de Marruecos en el Mundial de 2026.

Selección de Marruecos en el Mundial de 2026.

Detrás de ese salto hay un trabajo sostenido en formación. La Academia de Fútbol Mohamed VI, creada en 2010, se convirtió en una de las piezas centrales del modelo marroquí: de allí surgieron jugadores como Nayef Aguerd, Azzedine Ounahi, Youssef En-Nesyri y otros futbolistas que luego llegaron a las principales ligas europeas. A esa generación se suman figuras como Achraf Hakimi, uno de los laterales más reconocidos del mundo, Sofyan Amrabat, Brahim Díaz o Bilal El Khannouss, representantes de una camada que combina talento formado dentro del país con jugadores surgidos de la amplia diáspora marroquí en Europa.

A nivel de clubes, equipos históricos como Wydad Casablanca y Raja Casablanca también impulsan este crecimiento.