En febrero de 2022, después de tres años en los que fueron inseparables, Maximiliano Taborda le pidió matrimonio a Juan Pedro Díaz, pese a que era algo que venían conversando hacía ya un tiempo.
En febrero de 2022, después de tres años en los que fueron inseparables, Maximiliano Taborda le pidió matrimonio a Juan Pedro Díaz, pese a que era algo que venían conversando hacía ya un tiempo.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáJuan Pedro es maquillador y lidera junto con su pareja un estudio de belleza que lleva su nombre, mientras que Maximiliano es productor audiovisual, de eventos y turismo receptivo. Esta vez, le tocó planificar el evento más importante de su vida.
La pareja, que se casó por civil el 22 de diciembre a la mañana, organizó una fiesta esa misma noche en el Club Uruguay. “Elegimos el lugar por su arquitectura y ubicación, y porque queríamos algo lindo y cerca”, explicó Maximiliano.
Nada estuvo librado al azar. “El 22 es un número que está muy presente en la pareja y tiene un significado para nosotros, y por eso nos casamos el 22 del 12 de 2022”, agregó.
El salón lo decoró Cecilia Firpo, con el apoyo de Pablo Bufano y Daniela Martínez. De los aperitivos y la cena formal se encargó Alicia Magariños, mientras que los postres los preparó Alejandro Peluffo.
De entrada hubo, entre otras preparaciones, burrata caprese con ajo frito, pesto de albahaca y nuez, teja de parmesano y pancitos rellenos de queso fundido. El plato principal fue un medallón de lomo envuelto en panceta con salsa de malbec, acompañado de puré de papas rústico, zucchini soufflé y chips de batata. Antes de los postres se ofreció una selección de frutas y quesos.
Daniela Bouret, amiga de los novios, condujo una emotiva ceremonia que dio pie a la fiesta, que se extendió hasta las cinco de la madrugada. Según comentaron los protagonistas, durante la primera parte del casamiento sonaron clásicos de los 80 pinchados en discos de vinilo y luego llegaron los temas que hicieron bailar a todos. Los invitados podían además colocarse brillos y tatuarse temporalmente un retrato de los novios en una estación dispuesta expresamente para eso.
El outfit de ambos fue diseñado por Fernanda y Luis D’Amore. “Usamos smokings negros. El mío era liso y el de Juanpe de brocato italiano labrado. Los zapatos, gemelos y corbatas también los diseñó D’Amore”, contó Maximiliano.
Debido a que la pareja tiene por delante arduos días de trabajo, solamente se tomó una mini luna de miel en José Ignacio, en Casa Lago, aunque ya está planificando un viaje para el mes de abril.
Fotos: Sofía Torres