Se casaron Magdalena Gortari y Juan Valentini

Magdalena Gortari y Juan Valentini se conocieron en Punta del Este en una fiesta de fin de año hace más de 10 años. A partir de entonces empezaron a hablar, cada tanto, a través de redes sociales, y empezaron a salir oficialmente en 2016, manteniendo un noviazgo de seis años ininterrumpidos.

Casarse no fue una decisión improvisada, sino que tras varios años de noviazgo decidieron dar el paso. El momento en que Juan le propuso matrimonio a Magdalena fue muy romántico: fue en una escapada a Aguas Dulces en la casa que construyó su bisabuela y que se mantiene en su familia hasta hoy. Fijaron el casamiento para el 1º de octubre porque es cuando comienza el tiempo lindo, y porque les gustaba la idea de que el suyo fuera de los primeros casamientos de la temporada.

La ceremonia civil tuvo lugar el 22 de setiembre en la casa de los padres de Juan, con la compañía de los familiares y amigos más cercanos. El “sí” ante Dios lo dieron el sábado 1º en una ceremonia oficiada por el sacerdote Nicolás Gastaldi en la capilla San Rafael, totalmente colmada por los invitados.

La entrada de Magdalena fue de la mano de su padre, Martín Gortari. El espectacular vestido era de dos piezas, vestido y capa, confeccionados por Laura Sorhuet. El vestido era de satén de seda natural hecho al sesgo con la espalda con un profundo escote en V, y la capa combinaba un tejido rústico con hilos metalizados en color dorado y peltre, y un gazar rústico con tejido abierto de seda natural blanca.

Siguiendo la tradición, Magdalena llevó algo viejo, el rosario de la abuela materna; y algo prestado, unas caravanas de perla y brillantes de una amiga de su abuela paterna, Lil Fernández. También llevó algo nuevo, un colgante con brillantes, regalo de su madrina, Ana Inés Scheck; y algo azul, un anillo que fue el regalo de los 15 años de su abuela paterna.

El look lo completó con un tocado de Flo Pollio con toques sutiles color cobre que conectaban con el vestido, cristales Swarovski, e hilos metalizados como los de la propia capa. Pepi Makeup maquilló a Magdalena a juego con el vestido, y Diego Alfonso la peinó con un look de pelo lacio y ondas en las puntas. El novio estaba vestido con un chaqué a medida confeccionado por Estudio Muto en azul marino, inspirado en las últimas tendencias españolas.

La fiesta fue en Punta del Este, en Narbona Eventos, un salón de eventos nuevo estrenado en el casamiento. Se trata de una construcción de más de 800 m2, paredes y techos vidriados, pisos de damero, galerías con vistas al viñedo y capilla de piedra. La decoración estuvo a cargo de Dos Huellas, que complementó el estilo y decoración propia del salón creando un ambiente relajado y aprovechando todos los espacios. 

Se recibió a los invitados con mesas de quesos y fiambres dispuestas en cachilas antiguas de Narbona, bocados fríos y calientes y degustación de parrilla, para luego pasar a los platos principales. La música estuvo a cargo del DJ Nico Núñez, que mezcló música actual con oldies y hits históricos logrando que los invitados bailaran de principio a fin. Además, Chiara Scanzerra, junto con Diego Abreu y Maximo Cattivelli, ofreció un show en vivo. 

Durante la noche hubo varias sorpresas, como el saxofonista Ignacio Sax Live, que tocó en vivo en la pista de baile. Además, los distintos grupos de amigos llevaron cotillón sorpresa pensado especialmente para los novios, en una fiesta que se extendió desde las seis de la tarde hasta las cinco de la mañana del día siguiente.

Fotos: Gastón Tricárico