María Shaw: “A Uruguay le haría falta más presupuesto para continuar promocionándolo en el exterior”

Edad: 77 • Ocupación: presidenta del Círculo de Periodistas de Turismo de Uruguay, vicepresidenta del Fórum Iberoamericano de Periodistas de Turismo, conductora de Azul & Verde en Radio Carve • Señas particulares: muy organizada, coqueta, tiene memoria visual.

Siempre fue coqueta. Sí, siempre cuidé mucho mi imagen porque tiene que ver con quién sos, en dónde trabajás. Por ejemplo, a nosotras en el hotel Victoria Plaza no nos dejaban trabajar de jeans ni de pollera pantalón. ¡Cómo cambiaron las cosas! ¡Ahora los mozos no usan corbata! En el hotel trabajé 17 años y cuando me fui me regalaron un llavero con las dos fechas en las que estuve, de del 68 al 78 y del 85 al 92.

¿Por ese motivo para esta entrevista nos reunimos en el Radisson? Sí, el hotel es mi casa. Vine a hacer una pasantía por el secretariado, después me llamaron para una suplencia y al final quedé como secretaria en RRPP y Ventas, y sin darme cuenta empecé como periodista, redactaba los comunicados y escribía en la revista del hotel. El tema de turismo me fascinaba desde chica y acá aprendí todo de los gerentes de la cadena Intercontinental. Fue mi verdadera escuela de hotelería.

En esos años, el Victoria Plaza era el hotel referente, ¿qué personalidades recuerda? Todos venían al Victoria Plaza, presidentes, reyes, cantantes. La emoción que te daba escuchar la sirena cuando llegaba un mandatario era inmensa, te latía fuerte el corazón. Me acuerdo del Puma, un hombre muy cálido y cercano, tengo una foto con la princesa Ana que apenas me está tocando la punta de los dedos… por protocolo. También recibí a Felipe VI, al presidente Raúl Alfonsín, y me acuerdo de Carlos Menem que me impactó su aura, su luz pero que se salió del protocolo, llegó y me dio un beso, totalmente fuera del esquema.

¿Es cierto que tuvieron que alargar la cama del actual rey Felipe VI? Esas cosas pasaban. No me acuerdo específicamente de ese caso pero cuando recibimos una delegación de basquetbolista de Estados Unidos les pusimos un suplemento en todas las camas. Fue un trabajo muy entretenido y de mucha coordinación con los equipos de protocolo y de seguridad.

Usted también tuvo una escuela de hotelería, ¿cómo surgió la idea? Se me ocurrió y fui a hablar con Remo Monzeglio, que en ese momento era gerente general del Balmoral. Después propuse a Sergio Puglia y quedamos cuatro directores con José Luis Calderón. Mi gran satisfacción es la altísima calidad de los alumnos, desde la primera generación salieron chicos que hoy están en los mejores hoteles acá y en el mundo. Tomé como modelo la exigencia y la calidad del Victoria Plaza porque en este trabajo hay que ser nada más que perfectos.

Si fuera ministra de Turismo, ¿qué haría? (¡Ja, ja!) A Uruguay le haría falta más presupuesto para continuar promocionándolo en el exterior, creo que hay que estar en más ferias. Hay que insistir con los países vecinos, Argentina y Brasil, especialmente Brasil, que busca mucho el enoturismo. Ahora nos estamos recuperando pero creo que hasta 2025 no llegaremos a los números prepandemia. Lo positivo es el buen relacionamiento entre lo público y lo privado, entre el Ministerio y la Cámara de Turismo, están trabajando muy bien.

Recomiende un destino en el exterior. La Escocia de mis ancestros. Siempre soñé con visitarla, fui en 2019 y volvería. Caminar por Edimburgo sintiendo las gaitas te pone la piel de gallina. Los primeros Shaw llegaron a Buenos Aires en 1850 y después algunos a Montevideo.

¿Cómo surgió su vocación por el turismo? De niña. Recuerdo cómo me impactó ver llegar a mis padres de Europa en un barco enorme y sus cuentos de lo vivido a bordo. Y recuerdo unos libros de mi madre sobre viajes exóticos del escritor inglés Cecil Robert que hablaban de hoteles clásicos, del Bristol, el Savoy de Londres, el Ritz de Madrid, entonces me picó el bichito de la hotelería.

¿Qué disfruta como huésped? El intercambio con gente del mundo, un hotel es una pequeña Naciones Unidas. Me encanta cuando llegás y te llaman por tu nombre, te hacen sentir especial.

¿No se cansa de tanto viaje? Además de los viajes tengo mucha vida social y el día que no salgo me quedo en casa, me pongo algo cómodo, no me maquillo y duermo mucho. En casa soy noctámbula, veo alguna película, chequeo redes con una libretita en donde anoto la información para mi programa de radio y para mis notas como periodista de turismo. Además, soy la cara más visible de CIPETUR y como vivo en Montevideo soy de las que tengo más presencia en el Ministerio de Turismo. Esto implica planificación y tener una agenda bien organizada. Tengo memoria visual, marco con naranja lo laboral y con amarillo lo personal.

¿Le queda algo pendiente en la vida? Tener nietos. Yo nunca extrañé no tener hijos. Soy feliz y siempre fui feliz. Perdí dos embarazos y después no fue el momento de ser madre, ahora cuando veo a mis amigas o hermano cómo son con sus nietos pienso que hubiera sido lindo tener nietos (se emociona). He tenido una vida muy activa, llena de experiencias lindas, no me arrepiento de nada y la viviría otra vez. Si tengo que hacer un balance, capaz soy una inconsciente. Soy muy feliz, muy libre y muy liberal. Me gusta mi vida y no es tan fácil compartirla.