N° 2043 - 24 al 30 de Octubre de 2019
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáDurante el pasado X Foro de Capital Humano organizado por Crear Comunicación, se presentaron los datos de la encuesta 2019 sobre las preferencias de los estudiantes universitarios sobre el mejor lugar para trabajar y así desarrollar sus carreras laborales.
La encuesta se realizó a alumnos de entre 17 y 26 años que no están trabajando. El 75% pertenecen a la Universidad de la República. Paradójicamente, ya que se supone que los jóvenes desempleados estudiantes de la Universidad pública serían en su mayoría políticamente de izquierda, prefieren trabajar en empresas multinacionales. Agitan las banderas antiimperialistas con la mano izquierda, pero firman su contrato laboral con la derecha.
¿Qué pueden ofrecerte estas empresas para considerarlas que sean tu empleo soñado? Si uno siguiera la línea de reclamos de la FEUU o del PIT-CNT, el mejor salario y los beneficios laborales deberían liderar la lista. Sin embargo, los estudiantes prefieren aquellas empresas que les ofrezcan “desarrollo profesional” (71%), “aprendizaje” (49%), “posibilidad de seguir estudiando” (47%) o “buen ambiente laboral” (46%), mientras que solo un 33% prioriza un “muy buen salario” y un 19% “beneficios atractivos”.
Los jóvenes quieren tener jefes que no solo los manden, sino que sean buenos líderes, que tengan capacidad de “inspirar y motivar” (52%) y cuenten con “espíritu emprendedor” (46,6%), mientras que el conocimiento técnico o su “formación profesional”, solo atrae al 19,9% de los futuros empleados.
Esto muestra que los valores que defiende la izquierda, como la antigüedad, experiencia o acceder a un cargo por concurso, van a contramano de las demandas de las nuevas generaciones.
Un gran desafío para las empresas es lograr atraer a los jóvenes de la llamada generación Y, quienes no tienen tanto apego por un trabajo seguro, sino otro que ofrezca desafíos y un buen clima laboral.
El manejo de la diversidad no pasa tanto por el sexo, raza o incapacidades físicas, sino por saber articular la diversidad de ideas y enfoques. Las cuotas laborales y lo políticamente correcto, vuelven a golpear en el clavo equivocado. Como dicen Les Luthier´s: “están razonando afuera del tarro”.
Lamentablemente, solo un 17% de los futuros profesionales universitarios se visualizan emprendiendo un negocio propio y el 75% busca ser empleado. Debería ser al revés: más espíritu emprendedor y que el empleo soñado sea tu propio proyecto.