El encuentro será entre jueves y viernes con la participación de instituciones de Argentina, Bolivia, Brasil y Paraguay, entre otros
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáLa Policía Nacional de Uruguay será anfitriona de un encuentro entre las divisiones de droga de países de América del Sur y América del Norte. Según dijeron a Búsqueda fuentes oficiales, en la reunión se discutirá de modo general la situación del narcotráfico en la región y de manera más específica temas como el arresto de Sebastián Marset y los avances en la investigación en su contra que lleva adelante la Justicia de Estados Unidos.
Marset fue capturado el 13 de marzo en una casa en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, tras más de cuatro años de estar prófugo. Del operativo participó la Fuerza Especial de Lucha contra el Narcotráfico de ese país, que se espera que envíe un representante para el encuentro de esta semana en Uruguay.
Organizada por el Ministerio del Interior, la cumbre tendrá lugar entre jueves y viernes. Entre los participantes habrá agencias de narcóticos de Argentina, Brasil, Chile y Paraguay, entre otros países latinoamericanos. Asistirán además representantes de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA, por su sigla en inglés).
La DEA cerró su oficina en Montevideo en 2019 y desde entonces trabaja con la Policía Nacional de Uruguay a través de agentes radicados en la Embajada de Estados Unidos en Buenos Aires, que viajan aproximadamente cada dos semanas a Montevideo para conversar con miembros de la Dirección General de Represión al Tráfico Ilícito de Drogas de Uruguay.
El Ministerio del Interior presentó hace dos semanas el Plan Nacional de Seguridad Pública, que establece como una de las acciones a largo plazo la cooperación internacional contra el narcotráfico, especialmente en la frontera, para reducir la oferta y la reposición transnacional de drogas, y la violencia asociada, mediante el fortalecimiento del control, la inspección y la detección en aduanas, puertos y canales logísticos.
Uno de los ejes del plan menciona en concreto la necesidad de “reforzar infraestructura y capacidades de control fronterizo mediante tecnificación (escáneres, detección no intrusiva), perfiles de riesgo e intercambio de información, así como la adecuación normativa y operativa para la inspección de cargas y encomiendas en correos públicos y privados, con coordinación interinstitucional”. También refiere a “la cooperación nacional e internacional para el intercambio de información y la acción coordinada frente a flujos transnacionales”.
Aparte del negocio más consolidado del narcotráfico internacional —Montevideo y otros puertos uruguayos son usados como punto de salida o escala de megacargamentos de cocaína con destino a Europa—, en el Ministerio del Interior causa creciente preocupación el aumento de envíos postales de droga que salen o llegan al país por vía aérea.
En marzo, la Policía Nacional y la Dirección Nacional de Aduanas realizaron tres procedimientos en el Aeropuerto Internacional de Carrasco: dos por encomiendas de hachís provenientes de Estados Unidos con destino a Montevideo, y otro por cocaína oculta en recipientes con líquidos procedentes de Ecuador. Ambos operativos culminaron en la detención de ciudadanos brasileños y griegos.
De acuerdo con las fuentes, uno de los puntos de conversación de la reunión organizada por Uruguay será determinar el grado de extensión, asociación y funcionamiento que tienen grupos criminales originarios de Brasil, Italia, Venezuela y Nigeria.
A mediados de marzo el subdirector ejecutivo de la Policía Nacional, Robert Taroco, estuvo en misión oficial en la ciudad de La Paz, Bolivia, para participar en una reunión del Comité Latinoamericano de Seguridad Interior (Clasi), un mecanismo de cooperación regional que reúne a ministerios del Interior, policías y otras autoridades latinoamericanas para coordinar políticas y acciones en materia de seguridad pública.
Bolivia ha profundizado sus lazos policiales con la región desde octubre del año pasado, cuando el nuevo presidente Rodrigo Paz asumió la presidencia y ordenó restablecer las relaciones en seguridad y defensa con Estados Unidos, lo que derivó en el retorno de la DEA a Bolivia después de 17 años y en enlaces más confiables de Bolivia para el resto de las agencias de seguridad de la región.
A fin de año se organizó en Belén, Brasil, una reunión de la Comisión de Trabajo sobre Crimen Organizado Transnacional del Mercosur con representantes de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Paraguay, Surinam y Uruguay. Allí se decidió estudiar el fenómeno de la narcocriminalidad en los establecimientos penitenciarios del bloque para actualizar nuevas prácticas y medidas de los ministerios públicos y de Interior.
También se propuso promover el uso de equipos conjuntos de investigación en casos de narcotráfico dentro de un acuerdo marco de cooperación entre los Estados parte del Mercosur y sus Estados asociados.