El politólogo Adolfo Garcé fue un poco mas allá. En una columna que publicó el lunes 2 en “El Observador” citó al cientista social polaco residente en Estados Unidos, Adam Przeworski, quien sostuvo en un libro que la democracia termina generando decepción en los ciudadanos porque en general no logra resolver cuatro desafíos a los que se enfrenta: la igualdad, la participación, la rendición de cuentas y conciliar la libertad con el orden.
Garcé dijo a Búsqueda que la visión de Przeworski calza bien con la realidad uruguaya actual: aunque en teoría cada voto pesa lo mismo en realidad no es así; las diferencias entre ricos y pobres subsisten porque todos los partidos, para llegar al gobierno, terminan corriéndose al centro, tal como ocurrió con los de Tabaré Vázquez y José Mujica. En ello está “el germen del desencanto” y eso explica “un cierto cansancio y frustración”, explicó Garcé.
Escándalos y enojos.
El director de Equipos Mori, Eduardo Zuasnabar, prefirió no sacar conclusiones terminantes. Este investigador dijo a Búsqueda que, en efecto, existe “un ruido” que debería llevar a los dirigentes políticos a revisar su actuación, pero se pronunció por “no subestimar ni sobreestimar” los datos que arrojaron las internas.
“No hay que hacer un escándalo, porque las primarias son eso, primarias, y una parte de la ciudadanía solo se entusiasma si está en juego la elección del presidente”, opinó.
Para Zuasnabar, que hayan participado uno de cada tres no es un resultado tan catastrófico, sobre todo si se tiene en cuenta que en otros países los candidatos son elegidos por un puñado de afiliados a los partidos y que además, en este caso solo la interna del Partido Nacional era de competencia real.
El politólogo de la Universidad de la República Rafael Piñeiro pareció reforzar esa tesis. Consultado por “La República” del miércoles 4, opinó que “no es para alarmarse que la votación en las elecciones primarias no alcance al 40%”. Como causas, ademas de la baja competitividad, destacó que perdió el carácter novedoso.
Los analistas coincidieron en quitar entidad al voto en blanco, que en las primeras horas, por error, se situó en 9%. Este, en realidad se mantuvo en un clásico 3%, que seguramente expresa descontento frentista, aunque el doble de estos votantes solo sufragó en listas departamentales.
Durante una entrevista con la revista “Caras y caretas” que se publicó el 29 de mayo, un día antes de comenzar la veda, Botinelli analizó en particular la situación del oficialismo: “El Frente tiene muchas disconformidades o desilusiones. (...) Todo lo que el Frente dice y comunica es reafirmatorio de las cosas que más enojan a los desilusionados”.
El discurso duro y el gesto poco simpático del ganador Tabaré Vázquez hacia su oponente Constanza Moreira la noche de los comicios, cuando comenzó a hablar antes de que esta terminara y no la mencionó, y los mensajes de restauración, parecieron reforzar esa tendencia.
Sin embargo, para el director de Factum, si bien es más notorio en el caso del Frente, no se trata de un problema exclusivo de la izquierda, porque Jorge Batlle y Luis Lacalle tampoco pudieron hacer las reformas liberales que pretendían. Entonces “la gente ve que los gobiernos son cada vez menos dueños de las decisiones fundamentales” y “la política pasa a ser un hecho menor”.
Poderoso caballero, don dinero.
El marketing político, con la consabida profesionalización, se desplegó con fuerza en Uruguay después de 1985, pero en los últimos años, junto a la caída de la militancia, creció aún más.
Al analizar los resultados, dirigentes del Frente Líber Seregni (FLS) y del Movimiento de Participación Popular (MPP) evalúan que la buena votación de la lista 711 encabezada por Raúl Sendic se debe, al menos en parte, a que su sector fue el que más dinero invirtió durante la campaña.
Otra interpretación es que moderó su discurso para buscar el voto del centro o que empleó mejor las redes sociales.
“En el MPP decidimos no jugárnosla en esta instancia y así nos fue, tenemos que asumir nuestra responsabilidad en los resultados”, dijo a Búsqueda un dirigente de primera línea.
El sector de Mujica, que por primera vez se presentó sin la imagen nítida de su líder, destinó U$S 500.000 para la campaña electoral, mientras que la 711 invirtió al menos U$S 800.000, indicaron las fuentes.
Sendic, en entrevista en El Espectador sostuvo que gastó “unos 400.000 dólares, más o menos (...) que vinieron de aportes nuestros, de aportes de algunos empresarios para que esto sea posible, con los que no establecimos ningún compromiso, todos ellos lo saben muy bien” y de “un financiamiento bancario para la campaña que se gestionó en el Banco República y en el Bandes, unos 400.000 dólares, de los cuales todavía quedan recursos para esta segunda etapa”.
La senadora del MPP Lucía Topolansky dijo en la misma emisora, que el resultado no le llama la atención “porque hubo en este grupo una fuerte campaña”, aunque eso no alcanza para explicar el resultado.
Topolansky, que dijo estar a favor de eliminar las primarias, no se mostró preocupada: “Cuando algunos sectores no apostaron tanto a las internas, el grupo de Sendic sí lo hizo y le salió bien. Somos socios en un sublema así que vamo arriba. (...) Yo no se lo atribuyo a la inversión sino a la presencia que es otra cosa. En todas las movidas de Tabaré (Vázquez) había presencia de la lista 711 con banderas, esas banderas no las lleva un publicista sino un militante”.
En el Partido Colorado, la lista que ganó en Montevideo fue la 102000, vinculada a Oscar Magurno. Debido a su situación de salud, la lista fue encabezada por el diputado Guillermo Facello. Fuentes de Vamos Uruguay dijeron que si bien en el partido no hubo un gran despliegue de recursos, la 102000 fue la que tuvo más medios para publicidad y logística.
El nacionalista Luis Lacalle Pou invirtió en las elecciones internas cerca de 1,7 millones de dólares. El gasto más significativo fue en cartelería y propaganda en los medios. En una entrevista con el programa “No Toquen Nada”, la senadora Constanza Moreira señaló que buena parte del posicionamiento de la imagen de Lacalle Pou era atribuible al dinero invertido en la campaña, a su cara en gigantografías en edificios de la ciudad, un recurso con el que ella, otra candidata emergente, no pudo contar.
Por otra parte, desde el comando de Jorge Larrañaga se informó que la inversión total en las internas fue alrededor de 1,5 millones de dólares. La diputada Verónica Alonso (Futuro Nacional) también fue una de los dirigentes que invirtieron fuerte para el primer tramo de la campaña, aunque ha evitado hablar de montos. Alonso fue la cabeza de más de cien listas en estas internas y apoyó a Larrañaga.
¿Challanger Lacalle Pou?
La palabra “renovación” comenzó a estar presente en casi todas las conversaciones sobre las elecciones internas una vez conocidos los primeros resultados. “El electorado pidió una renovación. Nosotros levantamos esa bandera hace cinco años y hemos tratado de seguir manteniéndolo y el electorado la consolidó dentro del partido con más del 70% de los votos”, dijo Bordaberry el lunes 2 en radio Sarandi.
“La ciudadanía dejó muy claro hasta qué punto empieza a estar cansada de las mismas caras y de los mismos gestos”, sostuvo Garcé el miércoles 4 en “El Observador”.
Para Zuasnabar, el fenómeno de la renovación hay que analizarlo con cierto detenimiento. “Ni tanto ni tan poco”, resumió.
Los analistas observan que si bien hay nuevos liderazgos como Sendic y Moreira en el Frente Amplio y Lacalle Pou entre los blancos, lo que puede interpretarse como un mensaje fuerte de renovación, sobre todo si se le compara con el trío Vázquez, Mujica y Astori, ninguno de los nuevos candidatos es recién llegado a la política.
Botinelli lo expresó de forma más directa, al analizar al flamante aspirante a la Presidencia Lacalle Pou. “Es nuevo si tomo las encuestas de mitad del período, pero si se compara con las elecciones internas pasadas, Lacalle Pou representa no al desafiante sino al sector mayoritario que encarnó su padre, Luis Alberto Lacalle aunque es un refresco. No es un challanger (desafiante, en términos de la política estadounidense) sino un incumben (el que ostenta un cargo) porque cuenta con el apoyo del Herrerismo, al que el senador Jorge Larrañaga pretendió desplazar sin éxito”, opinó.
Botinelli también relativizó el hecho de que la lista de Sendic fuera la más votada. “El resultado no es tan fenómeno”, señaló, más allá de que le haya servido como plataforma para una eventual candidatura a la vicepresidencia de la República.
Información Nacional
2014-06-05T00:00:00
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