Los blancos tenían el terreno fértil como para correr para las elecciones con viento a favor y cielo despejado… pero se la complicaron solitos.
Los blancos tenían el terreno fértil como para correr para las elecciones con viento a favor y cielo despejado… pero se la complicaron solitos.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáRenuncia Sendic en medio de su escándalo, el zafarrancho de Asse cada vez se complica más, renuncia Masoller y se le desarma el equipo a Danilo… ¡y aparecen Bascou y Ezquerra!
Según las últimas informaciones en nuestro poder, el conflicto interno de los blancos se ha agravado, y mucho.
Tras los desencuentros verbales de las últimas horas, la cosa ha pasado del dicho al hecho.
Un grupo de jinetes portando lanzas de tacuaras y afilados facones al cinto, encabezados por el Guapo Larrañaga, se dirige hacia La Tahona con el fin de sitiar la residencia del Cuquito, para exigirle por las buenas o las malas que se retracte de sus atrabiliarios razonamientos, pidiendo renuncias y criticando actitudes de sus correligionarios aliancistas.
Desde el lomo de su tordilla La Heroica, el Guapo le dijo a un periodista que por unos litros de gasolina para la Intendencia no se puede criticar a nadie, y que el intendente Bascou hacía bien en mantenerse al frente de la comuna. A su lado, montado en su petiso de polo Taqueador, el senador Besozzi agregó que sería mejor que el que renunciara fuera Lacalle Pou, así los orientales blancos podían votar en las elecciones nacionales a la fórmula Larrañaga-Bascou, y votarlos a él a la Intendencia de Soriano, y a Ezquerra para la presidencia de la Unasev, ahora que el fundamentalista de Gerardo Barrios había culminado su mandato.
Desde la caballada, parece que hubo uno que le avisó por WhatsApp a Lacalle Pou que se las tomara, y el hecho trascendió, lo que motivó que el Guapo exigiera a los gritos que el traidor se identificara, pidiéndole que se entregara, que él se encargaría de darle unos rebencazos para que aprenda.
Ni lerdo ni perezoso, el Cuquito se alejó a tiempo, refugiándose en su casa de La Barra de Punta del Este, donde está fuertemente custodiado por una guardia pretoriana formada por exrugbiers del Old Boys.
Se han conocido asimismo otros episodios que han puesto a la interna blanca al rojo vivo.
En efecto, en Cerro Largo, el edil del grupo lacallista Todos, Aparicio Elblan Cazo, ha denunciado a su correligionario de Alianza Nacional, el edil Leandro Ignacio Nalista, de haber hecho arreglar una pinchadura en la rueda trasera de su bicicleta, pasándole la cuenta de la reparación a la Junta Departamental, alegando que se trata del vehículo en el que se traslada a la Junta a trabajar, cuando en realidad el abusador usa su bicicleta para salir a pasear por las calles de Melo. El denunciado reaccionó alegando que su colega de Alianza es un vivanco que se lleva los restos de la comida que les sirven a los ediles cuando se tienen que quedar trabajando en la Junta, para alimentar a sus perros, y lo retó a un duelo criollo a facón pelado, de noche y en la pulpería del Negro Pachorra.
Desde su refugio en La Barra, Lacalle Pou defendió a su edil, diciendo que quien debería renunciar a la Junta es el abusador que pasa cuentas truchas, mientras que desde el sitio de La Tahona, donde han desensillado los jinetes, mientras comía un asado en la barbacoa de la residencia de Lacalle Pou, tomada por los sitiadores, el Guapo Larrañaga comentó que Lacalle Pou debería volverse a España, y quedarse allí por lo menos hasta que se arreglara el conflicto separatista de Cataluña.
Otro escándalo ha surgido en las últimas horas en San José, cuando el intendente Falero, del grupo Todos, pasó junto al director Departamental de Supervisión de Áreas Verdes, Ing. Braulio Delarbo Lito, perteneciente al sector Alianza Nacional, sin saludarlo. El jerarca insultó soezmente al jefe comunal tratándolo de imbécil mal educado, sotreta, soberbio y ninguneador, lo que motivó que el intendente lo denunciara ante la Justicia por difamación e injurias.
Consultado por este episodio, Lacalle Pou defendió al intendente, asegurando que él tenía pruebas de que no lo había visto al director ignorado, por quien el intendente sentía un gran aprecio, a pesar de que el jerarca había mandado talar los dos paraísos del ornato público que había en la vereda de la casa donde habita el jefe comunal, ya que este hecho había ocurrido por error, y ya se había mandado plantar dos arbolitos nuevos. Por su parte, el Guapo Larrañaga había comentado desde la carpa instalada en el jardín de la casa del Cuquito en La Tahona, donde acampaban los sitiadores, que Falero lo perseguía desde hace tiempo al director Delarbo Lito, haciéndole la vida imposible, habiendo rechazado la compra de fertilizantes para el césped de las plazas de San José, y no financiándole las motosierras que se necesitaban en el departamento que él dirigía. Dijo además que esperaba que la Justicia rechazara por improcedente la absurda demanda, y expresó que no era cierto que el director departamental hubiera instalado un piquete con dos tractores en la puerta de la casa del intendente, aludiendo que en realidad los dos tractores se habían quedado sin combustible justo en ese lugar, y que en un par de días los mandarían retirar. “Que tenga un poco de paciencia este señor Falero. Si no puede sacar el auto del garaje, que camine, que es bueno para la salud”, concluyó el líder de lianza Nacional.
Un periodista consultó a un integrante del Honorable Directorio del Partido Nacional acerca de esta seguidilla de desencuentros internos, pero el dirigente le restó importancia, aludiendo a que “así somos los blancos, un poco rebeldes, levantiscos, discutidores, pero todos somos blancos, blancos como hueso ’e bagual”, manifestó.
El periodista no insistió, pero pensó para sus adentros si el famoso refrán sería por lo de hueso… o por lo de bagual.