• Cotizaciones
    viernes 10 de abril de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    El comunismo no es amor

    Columnista de Búsqueda

    N° 1666 - 14 al 20 de Junio de 2012

    El ex dirigente sindical Benito Mussolini, que conocía perfectamente el tema porque, como muchos de su generación, también estuvo en el vientre de la bestia y militó en partidos de inspiración marxista, dijo algo que nunca ha podido desmentirse, algo que forma parte de las llamadas invariancias o verdades de la historia política; dijo: “El comunismo no es amor”. Hay que leer el autorizado trabajo de Robert Service, “Camaradas: breve historia del comunismo” (Ediciones B) para advertir extensa e intensamente la verdad que encierra esta afirmación.

    Considerado uno de los más importantes especialistas en la moderna historia de Rusia, catedrático de esa materia en la Universidad de Oxford, Service pertenece al linaje de los historiadores que consiguen establecer un diálogo abierto entre las fuentes documentales directas, la revisión historiográfica y la historia de las ideas. Su discurso, siendo cabalmente referencial, necesariamente es y quiere ser interpretativo. Ello significa que da información y a la vez permite comprenderla en la particularidad de cada contexto y en la generalidad específica del proceso.

    El resultado es un relato apasionante y revelador que nos muestra el despliegue de la maldad desde los años anteriores al golpe de Estado de 1917 hasta los balbuceos postmodernistas que pugnan por una restauración nostálgica, si no de la entera gramática socialista, de sus ensueños económicos. En el medio de ambos extremos se habla de la conformación del Estado comunista, de su consolidación, de su desarrollo, de su exportación mundial, de sus problemas, del colapso de todas las premisas, del encierro dogmático en la utopía, de los millones de muertos que todo eso ha costado, del hambre y de las infamias que el mundo ha padecido por causa de tanto desquicio y de tanta perversión intelectual y política.

    Según el autor, las experiencias comunistas tuvieron y siguen teniendo singularidades nacionales que le confieren un acento más o menos folclórico y en apariencia circunstancial, pero básicamente participaron por igual de algunas bien distinguidas notas, a saber: “Eliminaron o mutilaron a los partidos políticos rivales. Atacaron la religión, la cultura y la sociedad civil. Pisotearon cualquier forma de nacionalismo salvo la aprobada por el gobierno comunista. Abolieron la autonomía de los tribunales y la prensa. Centralizaron el poder. Enviaron a los disidentes a campos de trabajos forzados. Establecieron redes policiales de seguridad e informadores. Reclamaron la infalibilidad de su doctrina y se presentaron como científicos impecables de las cuestiones humanas. Aislaron sociedades frente a influencia externas en política y cultura. Atrincheraron ferozmente sus fronteras. Trataron todos los aspectos de la vida social como si necesitaran la intervención de las autoridades. Manejaron a la gente como un recurso a movilizar. Mostraron escaso respeto por la ecología, la caridad o las costumbres” (página 28).

    En el cuadragésimo capítulo de su discurso, Service asegura que uno de los infinitos problemas que deja el comunismo es la corrupción y los malos hábitos en las sociedades. Y demuestra que, después de unos años de ejercicio abusivo de la autoridad y de negación de los derechos personales, es difícil tejer un entramado de libertad y de saludable riesgo, de trabajo eficaz y a la intemperie, de confianza en las instituciones y de celo moral por parte de funcionarios que no conocieron otra norma que la arbitrariedad, el miedo y la corrupción en todos los niveles y actividades. Para el experto, el costo del comunismo debe incluir estos problemas que han conseguido sobrevivirlo y que todavía siguen produciendo no pocos daños.

    Increíblemente, una sola vez en sus más de seiscientas páginas, el libro nombra a Uruguay. Lo hace en apenas una línea (página 590) para referir de un modo muy lateral una vana gestión en defensa del gobierno cubano que realizó el secretario general del Partido Comunista, Jaime Pérez, en la Unión Soviética: se dice allí que Gorbachov no quiso recibirlo.

    Si la obra conoce otras ediciones, habrá que reclamarle al autor que se actualice, pues es notorio que hay muchos otros elementos no menos afrentosos y más recientes para incluir en una tan buena historia sobre los caminos de servidumbre.

    // Leer el objeto desde localStorage