El lunes 11, el ministro de Economía, Danilo Astori, de quien dependía Remersaro, calificó la situación como “lamentable, desagradable”, que “tornó incompatible” su permanencia en ese cargo de confianza.
Sexo.
El informe de “Subrayado” reveló que en el apartamento propiedad de la jerarca y en el que residían dos mujeres mayores y dos menores, desde hacía un año funcionaba un prostíbulo sin habilitación al que concurrían a toda hora hombres para requerir servicios sexuales y que se contactaban a través de una página en Internet.
“Ni afirmo ni niego”, sostuvo la jerarca, pero reconoció que estaba enterada “hace algunas semanas” de la situación irregular en su propiedad, que supuestamente había confiado a una amiga para su “gerenciamiento” y que esta alquilaba de manera informal recibiendo entre 10.000 y 15.000 pesos por semana.
Mentiras.
El domingo 10, “El Observador” publicó una entrevista a Remersaro. La jerarca, ya cesada a través de los medios, dijo entonces que se había enterado de lo que ocurría en su propiedad, que está ubicada a menos de diez cuadras de su oficina, “hace 11 días”.
Remersaro declaró al diario que el apartamento “lo tenía una persona de mi amistad, que era quien se encargaba de los gastos”.
La noticia, sin embargo, había sido publicada hacía 10 meses por el semanario “El Bocón”.
“Denuncian a la mano derecha de Astori de alquilar su apartamento para un prostíbulo”, decía el título de una nota ilustrada con una foto a dos columnas de Remersaro, que si embargo nadie admite haber visto.
Algunos vecinos, que anunciaron que además promoverían una demanda por daños y perjuicios, declararon que Remersaro estaba al tanto de lo que estaba pasando porque había sido informada en reuniones de copropietarios.
Por otra parte, fuentes policiales dijeron a Búsqueda que ya a fines del año pasado Remersaro había sido advertida y prometió buscar una solución.
Video.
Cansados de reclamar ante la dueña y su administradora, algunos vecinos del edificio decidieron, además de denunciar el caso a la Intendencia de Montevideo y a la Policía, instalar cámaras para registrar el poco común movimiento que se producía en el hall de la propiedad.
Las imágenes, primero entregadas a la Policía y luego difundidas en televisión, provocaron la decisión de cesar a la jerarca.
La economista Remersaro es una frenteamplista independiente que en su juventud militó en la Resistencia Obrero Estudiantil (ROE), una organización anarcosindicalista antecesora del Partido por la Victoria del Pueblo (PVP).
En 2005, cuando Astori ocupó por primera vez el cargo de ministro de Economía, fue designada directora de la Auditoría Interna de la Nación (AIN). En ese puesto tomó parte de investigaciones relevantes, como las irregularidades en las compras en la Armada. Desde 2011 hasta el viernes 8 fue contadora general de la Nación y por lo tanto ocupó ese cargo con el presidente José Mujica, con Fernando Lorenzo al frente de Economía, y fue ratificada por Tabaré Vázquez en marzo de 2015, al retornar Astori. Hasta unos horas antes de su cese, en la aplicación de Whatsapp tenía una foto junto a dos mujeres: la senadora Constanza Moreira y la amiga que administraba el apartamento de las calles Uruguay y Barbato denunciado por los vecinos del edificio.
Ayer miércoles 13 fue sustituida por la contadora Laura Tabárez, también frenteamplista independiente.
Repercusiones.
“A no comerse la pastilla, señores, todo esto no se trata de nada más que de seguir estigmatizando a las trabajadoras sexuales. Si en el apartamento de la señora Remersaro hubiera estado funcionando una carnicería, nadie hablaría de ‘carnicería clandestina ilegal’. El progresismo es tolerante, siempre y cuando las putas vivan en otro barrio y no se muden al apartamento de al lado”, escribió en Facebook una persona que se solidarizó en forma anónima con la jerarca cesada y abrió la página “Yo apoyo a la Sra. Laura Remersaro”, que “fue despedida de su trabajo de manera totalmente discriminatoria”. No todos los comentarios que recibió fueron de apoyo.
Quien respaldó a Remersaro en una declaración en su propio Facebook fue la senadora Moreira: “Ante la exposición mediática que ha sufrido la compañera Laura Remersaro no cabe más que expresar nuestra solidaridad y nuestro apoyo. Ha sido una trabajadora exigente, una frenteamplista cabal y una compañera de todas las horas. Sea cuales fueren las circunstancias del caso, la compañera merece un trato justo, ecuánime y adecuado a su larga y prolífica trayectoria profesional. Cuidémonos. Y en las horas difíciles, recordemos la especial vulnerabilidad que las mujeres públicas tienen, y el escaso apoyo que reciben. A Laura y su familia va mi abrazo, y mi más sentida solidaridad ante el escarnio al que ha sido sometida en estas horas”.
En la misma página, la duraznense Silvana Laguna escribió: “¿Sabe qué pasa, Constanza? Que debemos dar el ejemplo. Más nosotras, que luchamos más por llegar a las cosas. ¿Me va a decir que ella no sabía qué pasaba? Por favor, a otro con ese cuento, yo voy a alquilar y la Contaduría un poco más me pide un análisis de sangre y esta señora no sabía nada de su apartamento; tanta plata tiene que no lo cuidaba”.
El martes 12, el sindicato de trabajadores de la Contaduría General de la Nación (CGN) hizo pública una declaración crítica con la ex jerarca, quien había sido declarada persona no grata por el gremio. Un comunicado destaca “la situación de deterioro producida por la gestión desempeñada por la ex contadora general, hechos que fueron denunciados constantemente por este sindicato a lo largo de estos seis años, culminando con la declaración de persona no grata (...) el 20 de junio de 2016 por no respetar a la organización sindical”.
Fuentes de la CGN indicaron a Búsqueda que Remersaro fue la única jerarca que no aceptó tener un subdirector y que mantuvo “una mala relación con los funcionarios”, a los que les impuso un código de ética.
Para el diputado suplente del Partido por la Victoria del Pueblo (PVP) Carlos Coitiño, en cambio, la rapidez de Astori es “sorprendente”. Coitiño dijo a Búsqueda que más allá de que el hecho no merece respaldo, llama la atención que no hubo información previa ni que, como en el caso del ex director municipal Pablo Sanmartino, se pasara el tema al Tribunal de Conducta Política (TCP) del Frente Amplio.
Los casos de Sanmartino, expulsado de Asamblea Uruguay luego que una investigación administrativa detectara irregularidades en su gestión en la Secretaría de Educación Física, Deportes y Recreación, y de Remersaro, contrastan por su celeridad con el del contador Juan Carlos Bengoa, que fue defendido por Astori hasta la sentencia penal.
“A mí me consta que Bengoa participó en importantes actividades de recaudación para la campaña electoral de Astori”, había dicho el diputado blanco Jorge Gandini, quien promovió una comisión investigadora sobre casinos municipales (Búsqueda Nº 1.415).