• Cotizaciones
    miércoles 08 de abril de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    La esperada autocrítica

    No es broma

    El tema poselectoral por fin se instaló plenamente en el seno de los hogares uruguayos. O al menos en algunos hogares, de esos que aprovechan las raras ocasiones de reencuentro familiar, como el almuerzo o la cena, para conversar entre todos los temas que interesan a la sociedad.

    Uno de esos hogares es el de Fortunato, en el que la cena es objeto de debates intergeneracionales, ya sea por temas familiares, deportivos o políticos.

    Los hijos de Fortunato aprovechan para criticarle a su padre (y a su madre) las visiones reduccionistas de las articulaciones descontracturalizadas de la desacumulación política y social ocurrida en el seno de ciertas agrupaciones políticas, como por ejemplo el Frente Amplio, y el pobre Fortunato alega que, si no le traducen en español corriente todos los neologismos que ellos manejan, no habrá diálogo posible. Entre otras cosas, porque no saben de qué miércoles están hablando los muchachos.

    Ellos entonces recurrieron a un documento en el que se manejan esos términos, que no es otro que un largo análisis de 11 páginas en el que una comisión integrada por 16 representantes de todos los sectores políticos del FA comenzó la tan esperada autocrítica con los ojos puestos en la recuperación del gobierno en el 2024.

    El documento es intitulado Balance, evaluación crítica, autocrítica y perspectivas, y contiene, según sus autores, “una reflexión sobre una campaña perdedora”.

    —Viejo —dijo en la animada cena de anoche el hijo mayor de Fortunato—, fijate lo que dice acá ese documento, redactado por una comisión que coordina nada menos que el Rafa Michelini, una garantía de ecuanimidad y equilibrio. Dice que (el documento) “es un disparador de la reflexión interna (…) que cumple el rol de ordenar la discusión”, y aclara que “no se ganó en el 2004 como producto de la crisis, sino como resultado de una acumulación que se fue construyendo desde que se realizó la valoración de la derrota de 1999 (…) con énfasis en la desacumulación política y social que se fue dando desde entonces”. Clarísimo para mí, ¿a vos no te parece?

    —Mirá —dijo Fortunato, ya aprontándose para ir a ver el informativo de cierre de la tele—, perdieron en el 99 porque los colorados le dieron al Frente tremenda paliza, qué me venís con la “desacumulación política y social”, esos son palabreríos de sociólogos y politólogos que hacen gárgaras con té de ruda macho y ortiga. Si esta es la autocrítica, van mal orientados —enfatizó, y se sentó frente a la pantalla con el reiterado objetivo de cada noche.

    El informativista comentaba sobre el mismo tema, y a Fortunato se le iban cerrando los ojos de sueño, porque la charla de la sobremesa había sido más larga de lo que él esperaba.

    —La comisión de autocrítica del Frente Amplio volvió a reunirse hoy para continuar el análisis de la derrota electoral del año pasado. Sus integrantes han hecho algunas declaraciones al abandonar la sala, a continuación le preguntamos al politólogo Lic. Braulio Delver Soeterno sus impresiones sobre la reunión, quien nos dijo que “las necesarias transarticulaciones de los desacumulamientos asintomáticos han producido un efecto biocatalizador en los abordajes planteados como termoinformatización, con vistas a una interestructurada socioactuación con la mirada puesta en el seguro triunfo electoral del Frente en el 2024”.

    —Nuestros compañeros del canal, sin embargo —prosiguió el informativista— lograron grabar de manera muy discreta, y sin que hubiera autorización para hacerlo, parte de los debates a puertas cerradas, los que reproducimos a continuación, para ilustración de los televidentes.

    Empieza entonces a escucharse un animado diálogo.

    —Bo, prepotente vos como tu tío y tu hermana, déjense de joder de una vez con el Pelado y su elección de la flaca Graciela, ya sabemos que fue terrible cagada, y no te banco más que sigas metiendo el dedo en la llaga…

    —¡Callate, belinún! ¡Ni vos ni tu agrupación ensobraron las listas que dijeron, yo sé de muy buena fuente que en el comité de base de ustedes ensobraron a Manini, de noche, cuando ya todos se habían ido menos vos y tu amiguita, que mejor que tu mujer no se entere que se quedaban ahí ensobrando a Cabildo Abierto y después andá a saber, en fija que los que se ensobraban eran ustedes dos!

    —Te vas callando la boca, rata de alcantarilla, que bien que fuiste a revolcarte en la chacra del Pepe y al final terminaste haciéndole mandados a Juan Castillo, que hasta te vi cuando le ibas a comprar cigarrillos a la esquina…

    —Juan es un amigo, pero no tan amigo como vos lo sos del Boca, que ya te vi coqueteando con los bolches, y después haciendo gárgaras de socialista rezándole a Frugoni y a Vivián Trías…

    Fortunato estaba seguro de que a esta altura dormía, y que todo aquel aquelarre surrealista era más un sueño que la realidad. Pero los gritos de la grabación clandestina proseguían.

    —¿Casa Grande, dijiste? ¡Dale! Si sacaron tres votos… Con una casilla de guardavidas les alcanza para hacer la asamblea de todos los afiliados, nena, andá a reciclarte si querés seguir jugando en esta cancha, ¡y no te olvides de pasarte la planchita, que tenés las mechas como nido de cotorra!

    —Cállense ustedes, resentidos de cuarta, bien quisieran tener la coherencia…

    —¿Coherencia dijo? ¡Nada menos que la de los colibríes!

    —¡No te vayas a morder la lengua que morís envenenada, ratita almizclera!

    La esposa de Fortunato lo sacudió, porque estaba claro que tenía una pesadilla.

    —Viejo, vamos a dormir en la cama, estás retorciéndote y balbuceando incoherencias…

    —¡Pah! ¡Igual que los de la comisión de análisis del Frente! —dijo Fortunato, se restregó los ojos y marchó para su lecho a dormir en serio y sin pesadillas.

    // Leer el objeto desde localStorage