En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En una larga sesión en la Cámara de Diputados el ministro de Transporte, Víctor Rossi, reconoció dificultades en distintas áreas de la gestión de su cartera y compartió varias de las “preocupaciones” que le plantearon los legisladores de la oposición. Problemas con el dragado, el “gran deterioro” de algunas rutas, los retrasos en la ejecución de obras viales y las dificultades para cerrar los contratos de participación público-privada (PPP) formaron parte de la autocrítica del ministro el pasado viernes 1º en la Comisión de Presupuesto integrada con Hacienda.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
El ministro sabía que el punto álgido de su comparecencia en Diputados serían las carreteras. Por eso, entre todos sus directores, dejó para el final la exposición del titular de la Dirección Nacional de Vialidad, Leonardo Cola.
En esos últimos minutos, luego de escuchar y responder las inquietudes de algunos diputados —principalmente los nacionalistas, Juan José Olaizola, Jorge Gandini y Pablo Abdala—, Rossi hizo un balance del estado actual de las carreteras. Según su análisis, en los últimos diez años hubo, en primer lugar, un “crecimiento del patrimonio vial”, luego una etapa de “estancamiento” y, en “los lapsos finales”, un “deterioro”. De todos modos, aclaró que en la historia del país las carreteras pasaron por momentos peores.
“Es innegable el gran deterioro en muchas de las vías importantes del país. Hay un mantenimiento general, pero algunas carreteras están demasiado deterioradas, acumularon demasiado deterioro y, por lo tanto, se hace urgente dar respuestas de mantenimiento o de esfuerzos de recuperación de fondo para seguir”, afirmó.
El ministro enfatizó en la necesidad de encontrar soluciones a la brevedad porque, de otro modo, el país puede “derivar rápidamente” en “una pérdida inaceptable de las condiciones de transporte”.
Plan de obras.
Cerca del final de la sesión, Rossi le dio la palabra al director de Vialidad para que detallara las obras en curso y las planificadas para 2016 y 2017. Cola intentó exponer las obras previstas en “los tres andariveles” de financiamiento (obras presupuestales, concesiones a la Corporación Vial del Uruguay, y los contratos PPP), pero la presentación se fue enredando con planteos de los legisladores e intervenciones del ministro.
Primero, los diputados le pidieron al director que detallara qué fechas y partidas de dinero pertenecían al 2016 y al 2017. Cola intentó satisfacerlos. Luego, solicitaron que indicaran cuáles eran “rutas nuevas” y cuáles “bacheos”, y más tarde pidieron una planilla con esos detalles. La situación generó la molestia de Gandini con la delegación del Ministerio de Transporte.
“La verdad es que esta larga sesión habría sido más sencilla si hubiéramos tenido el plan de obras. Un plan de obras es un plan, no es un relato ni una exposición verbal. El ministro sabe lo que es. Un plan de obras tiene metas, fechas, etapas, costos y modos de evaluar su cumplimiento. Eso es lo que debe analizar el Parlamento, que aprueba dinero para determinados fines”, manifestó, y le recordó a Rossi que en mayo se había comprometido a enviar ese documento.
Rossi dijo que entendía la utilidad del plan de obras para el Parlamento, que no eludía “responsabilidades” por el retraso, y que se comprometía a “realizar el mayor esfuerzo” para hacerlo llegar.
Gandini y Olaizola le manifestaron a Rossi su preocupación por el grado de avance en el “andarivel” de los PPP. Bajo esa modalidad el Ministerio de Transporte preveía una inversión cercana a U$S 641 millones, del total de U$S 2.360 millones que anunció que destinará a vialidad en el quinquenio.
Gandini preguntó en particular por el proyecto PPP para la ruta 21 y 24, que fue adjudicada provisoriamente en noviembre del año pasado al consorcio integrado por Grinor (empresa vial del Grupo Saceem) y la española Sacyr. El diputado indicó que, según le constaba, ya había transcurrido el plazo de seis meses previsto para estructurar el plan financiero para firmar el contrato.
El ministro de Transporte confirmó que ya llevaban “siete meses armando esa estructuración” y sostuvo que su cartera tiene “limitadas posibilidades de incidir” en ese proceso.
Gandini anunció que daría “seguimiento” al tema porque por esa vía el Poder Ejecutivo había proyectado buena parte de su inversión en infraestructura para este período. El diputado opinó que las restricciones presupuestales del gobierno central no permitirán que se concrete ninguno de los siete proyectos PPP del Ministerio de Transporte porque se afectaría fuertemente el déficit fiscal.
El diputado Olaizola preguntó a Rossi sobre un posible “debilitamiento” de la Dirección Nacional de Vialidad. Ante la consulta, el ministro subrayó “la capacidad y el conocimiento” que concentra esa dependencia pero reconoció que sus “recursos técnicos y humanos” son “insuficientes”.
Según contó Rossi, la Dirección “sufre la sangría permanente de sus técnicos que, buscando mejores condiciones de vida, son captados por las empresas privadas”. También valoró como “insuficiente” el personal obrero de las cuadrillas regionales del Ministerio.
“Creemos que es cierto que la Dirección Nacional de Vialidad tiene que ser fortalecida”, afirmó.
Dragado.
Los legisladores también consultaron a Rossi por las políticas de dragado. En particular le manifestaron preocupación por la situación del canal Martín García y por la falta de profundización en la zona del “antepuerto” que hizo que la naviera Maersk amagara con dejar de operar en Montevideo.
En el primer caso, Rossi dijo que el cambio de gobierno en Argentina permitió un rápido entendimiento a través del cual se hizo una contratación de emergencia que preveía normalizar la profundidad del canal en nueve meses. “La verdad es que no se logró ese objetivo”, reconoció y anunció que por eso rescindieron el contrato con la empresa que estaba trabajando y harán una nueva contratación.
Respecto al segundo caso, afirmó: “Debo asumir que se subestimaron las dificultades que generaría la acumulación de barro en el antepuerto de la Terminal Cuenca del Plata. Hemos analizado la situación y podemos decir que la Administración Nacional de Puertos se confió”.