El quiet luxury, o lujo silencioso, se impone como estilo de vida y tendencia en las pasarelas

Este estilo le hace frente a la moda de logos gritones y colores brillantes, apostando por un guardarropas atemporal, con pocas prendas pero de calidad

El beige, el negro y el blanco son sus mejores amigos. Los logos y estampados, su antítesis. El foco en la silueta y la utilización de materiales de la mejor calidad posible son sus columnas vertebrales, mientras que el diseño de prendas atemporales y el consumo de ropa consciente, sus filosofías. “The Row ha trascendido más allá de ser una marca de celebridades y se ha convertido en un club secreto del que todos queremos ser parte”, escribe Yusra Siddiqui, editora de moda de la revista Who What Wear, en uno de sus artículos. La marca de las actrices gemelas Ashley y Mary-Kate Olsen determina el ADN del concepto que está dando vueltas por internet, y también pisando fuerte en pasarelas y calles: el quiet luxury. Silencioso, exclusivo y aspiracional. Así es este lujo que grita poco y dice mucho.

“El resurgir del quiet luxury se debe al agotamiento de logos y marcas que nos bombardearon este último tiempo”, dice a Galería Angie Chevallier, consultora argentina de moda y cofundadora de las marcas Ay Not Dead y THEM. “Cuando una tendencia explota, lo que viene siempre es lo opuesto. Este resurgir también se explica por la tendencia de consumo consciente, la alimentación saludable, etc. Todo eso trae aparejado esto. Surge del menos es más. Necesitamos menos”.

<em> Katie Holmes es una de las celebridades que lleva el quiet luxury desde antes que fuese tendencia. Foto: AFP</em>

Katie Holmes es una de las celebridades que lleva el quiet luxury desde antes que fuese tendencia. Foto: AFP

Los que gritan y los que no. Los conjuntos metalizados, vestidos de varios colores y prendas rosadas, en tela de toalla, con el logo por todas partes, de la nueva colección de Versace en colaboración con Dua Lipa, son todo lo contrario al quiet luxury. A ellos se suman los bolsos de playa con el logo gigante al frente y los conjuntos de camisa y short de seda en estampados con olas —y, por supuesto, el logo cubriendo cada centímetro de la prenda— de lo último de Gucci. Lo que para algunos dice “estatus”, “estilo”, “riqueza” y gritan para ser vistos, para otros es vulgar, sin clase. Para estos, la elegancia y el buen gusto van por otro camino. 

Del otro lado se paran los tapados largos verde seco, azul marino, negro o beige de The Row. Y junto a ellos, los vestidos largos, con cuello de tortuga, color ámbar, de Khaite. Los acompañan las carteras blancas o negras en forma de cubo, de cuero, de Toteme. También prendas de Tove, Bottega Venetta, Ralph Lauren y varias marcas escandinavas, grandes partidarias de este lujo. Tranquilas pero con presencia, no gritan. No lo hacen porque no les interesa hacerlo. 

Estilo escandinavo. Si bien no es necesario ver las pasarelas de las marcas nórdicas para darse cuenta de que su estilo es de los más fieles a este lujo de bajo perfil —pues incluso sus ciudades lo desprenden hasta en las calles—, la Copenhagen Fashion Week (CFW) lo volvió a demostrar. Durante los primeros días de agosto, 31 marcas nórdicas presentaron sus colecciones primavera-verano 2024 en la capital danesa. Esta semana de la moda es conocida por ser la más inclusiva, al incorporar modelos plus size, veteranas y embarazadas a las pasarelas; la más sustentable, ya que las marcas que participan deben cumplir con ciertos requisitos de producción sustentable; y la más descontracturada, en comparación con las tradicionales de París, Nueva York y Milán. 

<i> Copenhagen Fashion Week se llevó a cabo del 9 al 12 de agosto de este año. Small Studio fue parte del evento y presentó su colección primavera-verano 2024. Foto: James Cochrane</i>

Copenhagen Fashion Week se llevó a cabo del 9 al 12 de agosto de este año. Small Studio fue parte del evento y presentó su colección primavera-verano 2024. Foto: James Cochrane

Bajo paraguas y muchas nubes se llevaron a cabo los desfiles de Roege Hove, By Malene Birger, Herskind, Skall Studio, The Garment y varias más. Sus desfiles se vieron repletos de tops transparentes y con formas irregulares, pantalones de vestir oversize y tiro bajo, vestidos largos color crema y mangas extra largas, polleras y sacos de colores neutros, tejidos a mano conformando outfits monocromos, entre muchos otros conjuntos. Con un twist hacia el juego, típico del estilo danés, las marcas se alejaron así del posible aburrimiento que puede llegar a suponer el quiet luxury para muchos. 

<i> Las marcas nórdicas, como la danesa Small Studio, son conocidas por representar el lujo silencioso. Foto:  James Cochrane</i>

Las marcas nórdicas, como la danesa Small Studio, son conocidas por representar el lujo silencioso. Foto:  James Cochrane

El que sabe, sabe. “Elegir alejarse de la exageración, el enfoque en las celebridades y la logomanía significa buscar consumidores con más dinero y un gusto discreto”, explica la periodista Marilisa Barbieri, periodista de negocios y lujo de Forbes, en su artículo Tapping Into Quiet And Loud Luxury. “Este tipo de marcas se comercializan y son reservadas para aquellos que saben. Sus productos básicos y atemporales se conocen alternativamente como lujo codificado o silencioso. El logotipo de lujo silencioso es sutil, y solo aquellos con un ojo entrenado reconocerán el artículo de prestigio”, concluye. Quien tiene un estilo digno de quiet luxury busca tener un guardarropas atemporal, con pocas prendas pero buenas. Las famosas investement pieces (piezas de inversión), aquellas de precios altos y calidad más que excelente y, por eso, duradera, son características de este lujo. 

<em> Gabriela Hearst, tanto con su propia marca como con Chloé (donde es directora creativa hoy), despliega el estilo discreto en cada uno de sus diseños. Foto: AFP</em>

Gabriela Hearst, tanto con su propia marca como con Chloé (donde es directora creativa hoy), despliega el estilo discreto en cada uno de sus diseños. Foto: AFP

Es decir, para estos consumidores, llevar los bolsos y prendas con logotipos llamativos, así como los cinturones con hebillas de monogramas, no significa obtener credenciales legítimas en la moda. Más bien todo lo contrario. “Creo que el lujo es una buena construcción, una tela noble, los clásicos, lo que no pasa de moda. El lujo se encuentra en otro lugar en este momento: en lo atemporal”, señala Chevallier. 

¿Por qué ahora? Son dos los nombres de personalidades que parecen ir de la mano con la tendencia del lujo silencioso: Phoebe Philo y Gwyneth Paltrow. La primera, estilista británica y directora de Chloé entre 2001 y 2006, luego de Celine desde el 2008 hasta el 2017, dejó huella en la moda al imponer la sofisticación y elegancia del lujo silencioso, contrario a la moda de la década de los 2000, en la que la ropa no solo gritaba y era descartable, sino que sexualizaba a la mujer. La tendencia era lo extremadamente corto, como las minifaldas de jean, lo apretado y tiro bajo. Philo propuso lo opuesto con sus vestidos largos de tejido, diseños simples y limpios, marcando así un cambio de dirección en la moda. Dejó la casa francesa Céline en 2017 y desapareció del radar fashionista hasta el febrero pasado, en el que publicó en su cuenta de Instagram que volvería a la moda lanzando su propia marca de ropa.

<em> Phoebe Philo es conocida por ser pionera en este lujo, al haber sido directora creativa de Chloé y Céline. Este año anunció el lanzamiento de su propia marca. Foto: AFP</em>

Phoebe Philo es conocida por ser pionera en este lujo, al haber sido directora creativa de Chloé y Céline. Este año anunció el lanzamiento de su propia marca. Foto: AFP

<em> Chloé, bajo la dirección creativa de Phoebe Philo, marcó un antes y un después en la moda al poner el lujo silencioso sobre las pasarelas. Foto: AFP</em>

Chloé, bajo la dirección creativa de Phoebe Philo, marcó un antes y un después en la moda al poner el lujo silencioso sobre las pasarelas. Foto: AFP

Con sus colecciones de Celine impulsó el auge del quiet luxury, tanto en el estilismo de celebridades como en pasarelas y diseños de colecciones. “Ella hizo ropa para una mujer que viviera en 2010, que pudiera lucir genial en el trabajo, el fin de semana, con sus hijos y salir a cenar, con casi todas las mismas prendas”, explica Leandra Medine Cohen, especialista en moda que sigue la carrera de Phoebe Philo, en el artículo What Is Quiet Luxury And Why Is The Trend Louder Than Ever? De la revista Elle. “Creo que parte de lo que hizo que su ropa fuera tan culturalmente relevante es que nunca intentaba escapar o evitar la realidad, pero también había algo implícito en la forma en que diseñaba, su ropa apoyaba a las mujeres a lo largo de las crestas de su día, desde las costuras internas”, menciona Cohen en el artículo acerca de la etapa de la diseñadora antes de que desapareciera de la escena. 

<em> Los colores neutros marcan esta tendencia, como los atuendos diseñados por Philo para Chloé entre 2001 y 2006, años en los que estuvo al frente de la firma. Foto: AFP</em>

Los colores neutros marcan esta tendencia, como los atuendos diseñados por Philo para Chloé entre 2001 y 2006, años en los que estuvo al frente de la firma. Foto: AFP

Por su lado, la actriz estadounidense Gwyneth Paltrow popularizó el estilo cuando asistió a un tribunal de Estados Unidos tras ser acusada de herir a un hombre en un accidente de esquí. Al igual que se ve en la serie de Netflix Inventing Anna, que narra la historia de la estafadora Anna Delvey y cómo hizo de su juicio una pasarela de moda al lucir vestidos de diseñador distintos cada día, con Paltrow sucedió lo mismo. Durante los ocho días del juicio —del que salió victoriosa— la estrella lució atuendos elegantes y simples, todos firmados por grandes casas, como The Row, Prada y Ralph Lauren. Logró así que el público —a través de internet— estuviera más atento a lo que se había puesto que a los avances del caso.

<em> El negro, las telas sin estampados y los tejidos son característicos de Hearst y del lujo codificado. Foto: AFP</em>

El negro, las telas sin estampados y los tejidos son característicos de Hearst y del lujo codificado. Foto: AFP

Más allá de la moda. El lujo silencioso no es una tendencia fashionista. Es un estilo de vida. No se limita al consumo de ropa o al estilo que uno guarda en su armario.Su minimalismo, hábito de consumo consciente, de calidad y bajo perfil se puede traducir a cualquier área de la vida. Ya sea en los destinos que se eligen para viajar, los hoteles para alojarse, los restaurantes a los que se va, la manera en la que uno se cuida a sí mismo, hasta la decoración de un espacio. En la casa, el lujo tranquilo es el disfrute propio del hogar y no para la exhibición hacia afuera. Es tener sábanas suaves, toallas mullidas o mantas de cashmere. Es tener muebles con historia, sin necesidad de que sean nuevos y modernos, mucha madera y siempre yendo hacia lo cozy. Es un lujo sinónimo de hygge, concepto danés que denota “calidez” y “comodidad”. 

En Succession

Foto: HBO Max

Foto: HBO Max

Si hay una serie que mostró la tendencia del quiet luxury es Succession. La serie estadounidense producida por HBO, lanzada en 2018 y que sigue estrenando temporadas, cuenta la historia de la rica familia Roy. Los hermanos Connor (Alan Ruck), Kendall (Jeremy Strong), Siobhan Shiv (Sarah Snook) y Roman (Kieran Culkin) compiten entre sí por quién sucede a su padre, Logan Roy (Brian Cox), como CEO de su empresa de publicidad y medios, Waystar Royco. 

Foto: HBO Max

Foto: HBO Max

La comedia-drama, ganadora de varios Emmy, no solo narra una historia de dinámicas de poder, sino que refleja la estética y estilo de vida de una élite, donde el lujo silencioso encuentra su lugar en la ropa y la decoración, que dan carácter a esta familia y sus círculos de influencia. 

FUENTE: nota.texto7