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Su primer entrenador contó que de niño rompía muchas raquetas. Ahora, con 22 años, Carlos Alcaraz no para de romper récords: este domingo, al vencer a Novak Djokovic y proclamarse campeón del Open de Australia 2026, el tenista español se convirtió en el más joven de la historia en ganar los cuatro torneos de Grand Slam, superando al estadounidense Don Budge, que lo logró en 1938.
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La pelota de Djokovic pegó fuera de la línea y ese fue el punto decisivo para que Alcaraz derrotara al serbio de 38 años y se sumara a la lista de figuras legendarias como Roger Federer, Rafael Nadal y André Agassi, entre otros.
La tribuna del Rod Laver, ocupada por celebridades como Bill Gates, Liam Hemsworth y Simon Baker, se puso de pie para reconocer la victoria del talentoso joven, que acumula éxitos y bate récords con un optimismo inusitado.
Alcaraz y Djokovic
El serbio Novak Djokovic llenó de elogios al español: “Bravo Carlos, pequeño titán, joven mago de Oz”, escribió en sus redes sociales.
AFP
“Nadie sabe lo duro que he trabajado para ganar este torneo. He buscado mucho este momento. La pretemporada fue una montaña rusa emocional. Mi equipo me ha ayudado a hacer las cosas correctas cada día. Debo estar muy agradecido a todas las personas que están a mi lado”, dijo Alcaraz tras convertirse en el segundo campeón español en Melbourne junto con Rafael Nadal, también presente en las gradas.
Rafael Nadal
Alcaraz se convirtió en el segundo campeón español en Melbourne junto con Rafael Nadal, también presente en las gradas, al igual que otras figuras como Bill Gates y Simon Baker.
AFP
Djokovic, su contrincante, se comportó como solo una leyenda puede hacerlo al perder una intensa final y llenó de elogios al español: “Bravo Carlos, pequeño titán, joven mago de Oz. Un digno campeón, un talento inmenso, una maravillosa persona y creador de historia”.
La calma de una campeona
La jornada histórica en Melbourne no tuvo como único protagonista al nuevo rey del tenis masculino. Horas antes, el Rod Laver Arena también había sido testigo de una final femenina igual de intensa, que consagró a Elena Rybákina, rusa de nacionalidad kazaja, campeona del Open de Australia tras imponerse a la número uno del mundo, la bielorrusa Aryna Sabalenka.
El triunfo, luego de una final que duró dos horas y 18 minutos, le permitió a la kazaja levantar por primera vez el trofeo en Melbourne, el segundo título de Grand Slam de su carrera, que se suma al de Wimbledon 2022. “Quizás no fui lo suficientemente inteligente”, confesó su rival al perder la final. “Jugamos un tenis muy agresivo durante todo el partido, pero en ese momento ella ya no tenía nada que perder, se lo jugó todo y logró puntos increíbles”, reconoció.
Elena Rybakina
La rusa de nacionalidad kazaja, nueva campeona femenina del Open de Australia, ha tenido que dar explicaciones sobre sus celebraciones tranquilas y libres de euforia.
AFP
Nacida y criada en Moscú, Rybákina se formó como gimnasta y patinadora sobre hielo, dos disciplinas tradicionales en Rusia. Sin embargo, los juicios sobre su estatura (1,84 metros) la llevaron a apostar por el tenis, una decisión que hoy la ubica entre las estrellas del tenis femenino.
Tranquila y reservada, la tenista ha tenido que dar explicaciones acerca de por qué no celebra sus victorias con la euforia o el ruido que el público espera de una ganadora. “Simplemente soy una persona tranquila. Creo que me centro mucho en mí. A veces es bueno, a veces puede que no. Siempre tenés que ser consciente de lo que pasa a tu alrededor”, aclaró hace unos años.