Uno puede pasar horas en un centro comercial, pero difícilmente haya un regalo que conmueva más a una madre que aquel hecho con las propias manos de su hijo o hija. Son regalos que se conservan en algún rincón especial de la casa, o se guardan cual tesoro, intocables, para volver a ellos cada tanto.
Tienden a ser perfectos por lo imperfecto; por el pulso quizás torpe, por bordes desparejos o los colores que no siempre combinan. En ellos, sin embargo, está todo aquello que el dinero no compra: la idea pensada (o 'googleada'), horas o días de dedicación, la elección de cada detalle y, sobre todo, la emoción al ver la reacción de mamá.
En la previa del Día de la Madre, talleres y especialistas en el arte de crear a mano proponen diferentes ideas para que tanto niños como adultos se animen a ponerse manos a la obra.
Un cuadro pequeño, ideal para colgar en cualquier rincón de la pared, con un corazón de lana que sobresale en relieve y le da un efecto 3D. Este objeto decorativo, ideado por el Taller Amansalocos (instagram: @taller_amansalocos), es de esos que bien podrían comprarse hechos en una feria de artesanías.
Y aunque se ve muy elaborado, es mucho más fácil de hacer de lo que parece a simple vista, ya que no se necesita más que cartón o cartulina, lana y palitos de helado.
Materiales
Un ovillo de lana
Un cuadrado de cartón de aproximadamente 20 x 20 centímetros (o del tamaño que se desee, según cuán grande se quiera el cuadro).
Seis palitos de helado
Tijera
Cascola
Cinta adhesiva
Paso a paso
Cortamos un cuadrado de cartulina o cartón del mismo largo que el de los palitos de helado. Pegamos los cuatro palitos en los bordes del cuadrado, formando un marco. Tomamos un trocito de cartón, lo doblamos a la mitad y dibujamos medio corazón sobre el pliegue. Luego recortamos la forma para obtener un corazón simétrico.
Elegimos una lana de un color que contraste con el cartón y comenzamos a envolver el corazón hasta cubrirlo por completo, dejándolo suave y mullido.
Pegamos el corazón dentro del marco.
Para terminar, tomamos otro palito de helado y escribimos el mensaje que más nos guste. Luego, lo pegamos sobre la base del marco, colocamos el último palito en la parte superior del marco y también lo pegamos.
Para poder colgar el cuadrito, cortamos un pequeño trozo de lana y lo pegamos en la parte trasera, formando un colgador, y lo cubrimos con un papel cuadrado para que quede más prolijo.
Para adultos o adolescentes - Llavero bordado en cañamazo
Por Ms. Bordados
Para Lucía, emprendedora de Ms. Bordados junto a su madre, Magdalena, el bordado sobre cañamazo tiene la particularidad de ser una manualidad sumamente accesible. Los agujeros del tejido son más grandes y, además, se trata de un material portátil. “Podés llevar el bordado a todos lados; podés bordar en el ómnibus, en la sala de espera”, cuenta Lucía, quien maneja el proyecto y brinda talleres online desde Barcelona, mientras que su madre lo dirige desde Uruguay.
La opción que proponen para el Día de la Madre es un llavero hecho con restos de lino o lana, ideal para utilizar lo que hay en casa guardado de diferentes colores.
Materiales
Restos de cañamazo
Restos de hilo
Aguja
Terminación del llavero
Tijera
Paso a paso
Cortamos el retazo del cañamazo del largo deseado y del ancho de la terminación del llavero. Tomamos un color de lana, lo enhebramos y comenzamos a bordar dejando libres un cuadradito a los costados y cuatro arriba, para la puntada de terminación. Hacemos una puntada recta y simple en dirección vertical, dejando un cuadradito libre. Repetir las mismas puntadas en dirección horizontal, sin dejar espacios en el medio. Si el hilo es más fino, se puede pasar dos veces la misma puntada por el mismo cuadradito, de modo que el bordado quede más tupido.
Dejamos un espacio para otro color y continuamos con otra puntada recta en dirección horizontal. Cerramos la puntada con ese color de lana.
Tomamos otro color, lo enhebramos y pasamos la aguja debajo de alguna de las puntadas hechas para asegurarla. Con las mismas puntadas, pero dejando libres dos cuadraditos para variar el largo, llenamos el espacio que dejamos libre entre las puntadas del color anteriormente elegido.
Tomamos otro color y hacemos lo mismo, pero dejando tres cuadraditos libres.
Así, variando los colores y el largo de las puntadas, completamos toda la tira.
Doblamos el extremo superior —donde dejamos los cuatro cuadraditos libres— y bordamos por encima del doblez, envolviendo el cañamazo. Repetimos la puntada hasta contornear todo el cañamazo. Luego, lo doblamos, le colocamos el broche (que puede comprarse por la web de Ms. Bordados o en mercerías), y listo.
Para niños o adultos - Flores de origami
Por Leyla Torres
Hechas por la experta en origami española Leyla Torres, estas flores de origami son una opción simple, vistosa y con una ventaja clara: a diferencia de las flores naturales, pueden sumar un toque decorativo en la casa de nuestras madres sin marchitarse.
Materiales
Papel (de colores o de revista)
Alambre de chenilla o limpia bombillas.
Brillantina, colores o lo que quiera utilizarse para decorar las flores.
Papel glacé verde
Paso a paso
Cortamos tres rectángulos de 15 x 7 centímetros, o del tamaño rectangular deseado. Tomamos un rectángulo y lo doblamos a lo largo a la mitad. Doblamos una de las puntas en dirección hacia la parte superior. Hacemos lo mismo en la otra punta, y del otro lado del doblez. Luego, doblamos ambos extremos del papel hacia el centro, formando un largo trapecio. Lo desdoblamos, lo doblamos a la mitad y volvemos al punto anterior. Repetimos el proceso con los otros dos rectángulos de papel.
Para juntar los pétalos, doblamos el alambre, unimos las tres piezas de papel ya dobladas e insertamos el alambre desde el lado menos largo del trapecio. Giramos el alambre para ajustarlo, y movemos los pétalos de modo que se posicionen de forma simétrica. Para dar forma a los pétalos, los presionamos desde abajo.
Para crear las hojas, recortamos el papel glacé de la forma que más nos guste y lo pegamos debajo de los pétalos.