¡Hola !

En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
$ Al año*
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

¡Hola !

En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
$ por 3 meses*
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
* A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
stopper description + stopper description

Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

Suscribite a Búsqueda
DESDE

UYU

299

/mes*

* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

¡Hola !

El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

Lo que enamora, separa; encanto con fecha de vencimiento

Aquello que nos fascinó de la otra persona en un primer momento puede ser lo mismo que, con el tiempo, nos lleva al conflicto. La psicología ayuda a entender por qué ciertos rasgos cambian de significado cuando baja la intensidad del flechazo

Editor de Galería

Hay amores que no terminan por falta de amor, sino por incompatibilidades que desnuda el tiempo. En Viviendo con mi ex, lo que primero resulta irresistible —la soltura despreocupada de él; la energía resolutiva de ella— pronto se transforma en irritación, en reclamos cruzados y en una convivencia que se vuelve campo de batalla. En clave de comedia romántica, la película expone con ligereza una verdad incómoda: muchas veces nos enamoramos exactamente de aquello que, llevado al extremo, después no soportamos.

No es algo nuevo. En el mito de Narciso, la extraordinaria belleza del protagonista, que despierta admiración y deseo, deriva en un ensimismamiento extremo que lo conduce al aislamiento. Una lógica similar atraviesa Romeo y Julieta, donde la pasión que une a los jóvenes, llevada al límite, los empuja a decisiones impulsivas que desembocan en la conocida tragedia.

En psicología se observa un patrón que ayuda a entender este fenómeno: aquello que inicialmente nos atrae —seguridad, intensidad, determinación— suele ser la expresión luminosa de un rasgo que, en su versión extrema o desregulada, puede convertirse en su reverso (arrogancia, dramatismo, rigidez). Es una especie de efecto boomerang, donde lo que seduce en un primer momento puede volverse problemático cuando pierde equilibrio. Así, más que enamorarnos de “virtudes” o “defectos”, nos vinculamos con configuraciones completas de personalidad que incluyen, inevitablemente, su contracara.

Acostumbrado a abordar estas situaciones en consulta, el psicólogo Gustavo Ekroth lo explica para Galería con claridad: “El mismo rasgo que nos seduce tiene siempre una ‘cara B’. Con la convivencia, sobre todo, se bajan las defensas y eso puede volverse problemático. Por ejemplo, alguien muy seguro y decidido al principio resulta atractivo porque sabe lo que quiere. Es seductora una personalidad así. Pero con el tiempo ese rasgo puede volverse negativo: puede transformarse en alguien controlador o controladora, que no acepta opiniones distintas”.

“Además, interviene otro concepto psicológico muy estudiado: el efecto halo. Cuando alguien nos gusta, tendemos a idealizar todo lo demás de esa persona. Si alguien es exitoso en su área, asumimos que también tiene gran inteligencia emocional. O creemos que quien es exitoso económicamente es necesariamente inteligente. Y no siempre es así. También ocurre que alguien muy simpático en reuniones sociales puede parecer encantador al principio, pero luego puede resultar molesto si necesita ser siempre el centro de atención, como un pavo real. En la etapa de enamoramiento, el efecto halo es especialmente intenso: no vemos, o no queremos ver, esas otras dimensiones”, agrega.

lo que enamora separa2

Según el especialista, al comienzo no visualizamos a la persona tal cual es, sino a través de la proyección de nuestras propias necesidades y expectativas. “Una relación en la que entramos desde la carencia, como ‘mendigos’ de algo, va a terminar mal”.

Un ejemplo claro: alguien que sale de una relación aburrida puede sentirse deslumbrado por una persona impulsiva y espontánea. Esa energía nueva entusiasma y parece exactamente lo que faltaba. Pero esa misma impulsividad puede implicar desorden o poca responsabilidad. En el enamoramiento, tendemos a ver lo atractivo con lupa y a minimizar lo que podría convertirse, más adelante, en un problema.

El inconveniente está en que el enamoramiento no dura para siempre. La psicóloga estadounidense Dorothy Tennov, que acuñó el término “limerencia” para describir la fase intensa de idealización romántica, estimó que este período suele extenderse entre 18 meses y 3 años, aunque puede ser más breve o prolongarse en casos particulares. Otros trabajos basados en neurobiología indican que los neuroquímicos asociados con el enamoramiento (como dopamina y serotonina) disminuyen con el tiempo, y la experiencia evoluciona hacia un tipo de amor más calmado y estable. En promedio, muchos investigadores hablan de un pico de intensidad que se extiende entre 6 meses y alrededor de 2 años antes de transformarse en un apego menos “alucinatorio” y más sostenible. Incluso algunos autores más extremos sostienen que el enamoramiento intenso dura apenas 7 semanas.

Ejemplos y más ejemplos

El fenómeno también aparece con frecuencia en relatos cotidianos. En foros como Reddit aparecen testimonios anónimos que ilustran este giro en la percepción. Alguien lo resumía así: “Al principio me encantaba que fuera tan independiente y sociable… me parecía un rasgo fuerte y seguro. Con el tiempo me empezó a molestar que casi nunca estuviera conmigo. Lo que antes era atractivo ahora me hace sentir desplazado”. Este relato refleja cómo un mismo rasgo puede pasar de seductor a conflictivo cuando cambian las expectativas y la dinámica del vínculo.

En línea con esto, Ekroth presenta casos concretos de cómo ciertas cualidades de personalidad pueden manifestarse de maneras muy distintas en la convivencia. La seguridad puede transformarse en dominancia: alguien que al principio resulta confiado y decidido puede terminar imponiendo siempre sus decisiones sobre dónde ir, qué hacer o qué comer. La espontaneidad, que al inicio se percibe como diversión y frescura, puede derivar en impulsividad, como cambiar planes a último momento o gastar dinero sin avisar. La ambición, que inspira admiración, puede volverse desconexión afectiva si la búsqueda de éxito personal se antepone constantemente a la relación.

Incluso en la cultura pop se encuentran ejemplos claros de esta dinámica: Ross y Rachel, de Friends, se atraen por la pasión y la espontaneidad, pero esos mismos rasgos generan celos, indecisión y malentendidos recurrentes a lo largo de la serie.

Ciertos perfiles de personalidad son más propensos a experimentar estos altibajos. Personas de alto neuroticismo o emocionalmente hipersensibles tienden a interpretar silencios o gestos neutros como rechazo, mientras que quienes presentan un apego ansioso, con miedo al abandono, pueden reaccionar con intensidad ante cualquier indicio de distancia. Para Ekroth, comprender estos patrones permite visualizar la “cara B” de las cualidades que inicialmente seducen y cómo la personalidad de cada uno influye en la relación a lo largo del tiempo, mostrando que lo que enamora al principio también puede llevar a conflictos si no se reconoce y se aprende a convivir con ello.

Encanto con trampa

Según Ekroth, es posible anticipar, al menos en parte, los choques que pueden surgir al inicio de una relación. La prevención no consiste en descubrir defectos ocultos, sino en reflexionar sobre lo que nos atrae de la otra persona y preguntarnos si podremos convivir con el “lado B” de esos mismos rasgos.

Por su experiencia clínica, el psicólogo identifica siete rasgos que suelen ser problemáticos en las relaciones, aunque al inicio pueden resultar muy atractivos. Por ejemplo, la seguridad se percibe como confianza y liderazgo, pero en exceso puede derivar en control o autoritarismo. La espontaneidad parece divertida y aventurera, pero puede transformarse en irresponsabilidad o caos. La sensibilidad nos atrae por la empatía y profundidad, aunque puede generar susceptibilidad o dramatización.

Otros rasgos que presentan esta dualidad son la ambición, que inspira admiración pero puede producir desconexión afectiva; la independencia, inicialmente atractiva, que puede volverse frialdad o distancia emocional; el sentido del humor, que seduce, pero en exceso puede derivar en ironía hiriente; y la intensidad apasionada, que atrae por química y magnetismo, pero puede generar celos o inestabilidad emocional.

El psicólogo Ekroth identifica siete rasgos que suelen ser problemáticos en las relaciones, aunque al inicio pueden resultar muy atractivos. Por ejemplo, la seguridad se percibe como confianza y liderazgo, pero en exceso puede derivar en control o autoritarismo. El psicólogo Ekroth identifica siete rasgos que suelen ser problemáticos en las relaciones, aunque al inicio pueden resultar muy atractivos. Por ejemplo, la seguridad se percibe como confianza y liderazgo, pero en exceso puede derivar en control o autoritarismo.

Para el terapeuta, estos ejemplos muestran cómo lo que enamora al principio puede contener la semilla de futuros conflictos. Además, ciertos perfiles de personalidad, como los de apego evitativo (personas que tienden a evitar la intimidad emocional), tienden a generar mucha atracción inicial, pero menor estabilidad a largo plazo.

“Un ejemplo claro es Mr. Big, de la serie Sex and the City. Al principio, sus rasgos como seguridad, independencia y misterio lo hacen muy atractivo, pero con el tiempo se revela un patrón de apego evitativo: evita el compromiso emocional y mantiene distancia afectiva. Este estilo genera alta atracción, pero poca estabilidad a largo plazo, mostrando cómo un rasgo seductor puede convertirse en fuente de conflictos en la relación”, señala Ekroth.

Etapa vital y expectativas

La edad y la etapa de la vida influyen mucho en cómo se perciben los rasgos de la pareja. Un amplio meta-análisis publicado en 2022 en la revista Psychological Bulletin, a partir de datos de más de 165.000 personas, encontró que la satisfacción en las relaciones tiende a disminuir desde los 20 hasta alrededor de los 40 años y luego vuelve a aumentar, lo que muestra cómo la forma en que evaluamos el vínculo cambia con el tiempo. Lo que resulta apasionante y fascinante a los 25 años puede volverse agotador o problemático a los 40. Alguien muy aventurero puede ser estimulante en la juventud, pero esa misma actitud puede percibirse como irresponsable o caótica en la madurez, cuando se prioriza estabilidad y previsibilidad.

A esto se suma un cambio en la forma en que las parejas toleran la frustración: hoy existen mayores expectativas emocionales, menos presión social para mantener relaciones insatisfactorias y una cultura centrada en el bienestar individual, lo que hace que los vínculos sean más elegidos, pero también más frágiles.

Según el psicólogo, otro factor clave son las expectativas no expresadas. La mayoría de las rupturas no ocurre por hechos graves como infidelidad o violencia, sino porque las personas esperan algo de la pareja que nunca comunicaron. “Esperar que la pareja quiera convivir, tener hijos o, por el contrario, no quererlos, sin haberlo hablado, es una de las principales causas de rupturas inesperadas o espectaculares. Estas expectativas implícitas —dar algo por hecho sin comunicarlo— generan, con el tiempo, frustración silenciosa, resentimiento progresivo y un cambio en la percepción de la pareja, alterando la forma en que vemos a quien está a nuestro lado”, afirma.

// Leer el objeto desde localStorage