• Cotizaciones
    miércoles 29 de abril de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Debemos esperar una guerra prolongada en Irán

    Teherán tiene un fuerte incentivo para mantener vivo el conflicto

    Editor y columnista nacional de EE.UU.

    A Estados Unidos (EE.UU.) le llevó 12 años, desde la primera guerra del Golfo en 1991 hasta la segunda, deshacerse de Saddam Hussein. La captura del dictador fue seguida por más años de insurgencia iraquí. Empezando por los mercados financieros, hay mucha complacencia con respecto a lo pronto que podría terminar la tercera guerra del Golfo. La operación Furia Épica de Donald Trump contra Irán se ha convertido en una búsqueda épica de una vía de salida. Sin embargo, no existe una salida obvia que no conduzca de vuelta a la autopista.

    La propuesta más reciente de Irán ilustra por qué. Según el plan, Trump levantaría el bloqueo, Irán abriría el estrecho de Ormuz y más adelante abordarían la cuestión nuclear. Aunque Trump rechazó la propuesta de Irán, en este momento no está claro que él pueda conseguir algo mucho mejor. La oferta se hizo poco después de que el presidente estadounidense tuvo que cancelar por segunda vez el viaje de sus negociadores a Islamabad. Se ha hablado mucho de lo poco capacitados que están Steve Witkoff y Jared Kushner para llevar a cabo complejas negociaciones nucleares. Puede que pase algún tiempo antes de que descubramos el alcance de su inexperiencia.

    El peso de Ormuz

    La característica más destacada de la guerra es que Irán tiene un fuerte incentivo para mantenerla. No importa cuántas veces Trump ofrezca una nueva edad de oro para el Medio Oriente, a Irán le costará creer que él no insistirá de nuevo en un cambio de régimen si las cosas no salen como él quiere. Trump ha estado pasando de prometer el paraíso a amenazar con el infierno casi a diario. Que el régimen de Irán sea brutal y fanático no es excusa; incluso a la más conciliadora de las contrapartes negociadoras le costaría creer en su palabra.

    Desde el punto de vista de Irán, cuanto más tiempo permanezca cerrada la vía marítima, más probable será que Trump asimile esa lección. Pero imaginemos que él llegue a aceptar alguna variante de la reciente oferta de Irán. Cada parte mantendría una amenaza sobre la otra en caso de que las negociaciones nucleares se tambalearan o fracasaran. El arma de Trump sería la reanudación de los bombardeos, los cuales incluirían más ataques de “decapitación”, así como ataques contra puentes, centrales eléctricas e incluso plantas desalinizadoras. El arma de Irán sería cerrar de nuevo el estrecho de Ormuz. No hace falta ser un gran estratega para ver qué amenaza tiene más peso. Independientemente de lo que Trump diga sobre las ambiciones nucleares de Irán, él ha dejado claro que la reapertura de la vía marítima es su principal objetivo bélico. Irán, por su parte, ha dejado claro que puede soportar numerosos ataques aéreos.

    Donald-Trump
    El presidente estadounidense Donald Trump habla con miembros de la prensa en el jardín sur de la Casa Blanca antes de partir en el Marine One, en Washington, D.C., EE. UU., el 16 de abril de 2026.

    El presidente estadounidense Donald Trump habla con miembros de la prensa en el jardín sur de la Casa Blanca antes de partir en el Marine One, en Washington, D.C., EE. UU., el 16 de abril de 2026.

    Si de alguna manera se logra alcanzar un acuerdo nuclear, eso dejaría sin abordar el programa de misiles de Irán y la cuestión de sus aliados regionales. Fuera del Medio Oriente no se valora lo suficiente el hecho de que Trump parezca haber descartado estos dos últimos objetivos como parte de su marco de negociación. Para los Estados del Golfo, ponerle fin a la producción de misiles de Irán es tan importante como que el país renuncie a sus reservas de uranio enriquecido. Sus modelos económicos, basados en los expatriados, dependen de que se elimine la amenaza que representan los misiles y los drones iraníes; cualquier resultado que no incluya esto podría resultar desastroso para los negocios.

    Para Israel, ponerle fin al apoyo de Irán a los grupos militantes es casi tan importante como acabar con su programa nuclear. En cualquier momento, Israel podría echar por tierra un acuerdo de Trump reanudando plenamente las hostilidades con Hezbolá. Irán tomaría represalias y la situación volvería al punto de partida. La principal crítica de Trump y de Benjamin Netanyahu al acuerdo nuclear entre Irán y EE.UU. de 2015, firmado por Barack Obama, fue que omitía esos dos objetivos. Trump ahora está listo para hacer exactamente lo que hizo Obama.

    Cumbre china

    La hipótesis predominante es que Trump optará por una ‘salida’ temporal en el Golfo antes de su cumbre con Xi Jinping en China a mediados de mayo. Desde el momento en que regresó a la Casa Blanca en 2025, Trump ha estado presionando para reunirse con Xi. Después de que los dos líderes acordaron una tregua en la guerra comercial en octubre, Trump al fin recibió la invitación que había estado solicitando. Su visita de Estado a China estaba originalmente programada para finales de marzo. Él solicitó un aplazamiento hasta mediados de mayo porque la operación Furia Épica aún estaba en pleno apogeo. Trump no querrá posponer la visita de nuevo.

    Las guerras llegan a su fin cuando una de las partes gana o cuando ambas están exhaustas. Salvo que apostemos por una invasión terrestre por parte de EE.UU. — un espectro al que Trump es, con razón, reacio —, podemos descartar las posibilidades de que cualquiera de las partes salga victoriosa. La disposición de Irán a aguantar más tiempo que Trump es, por lo tanto, la cuestión clave. Una vez más, aquí el papel de China es fundamental. El bloqueo de Trump a los buques y puertos iraníes parece excluir, en la práctica, a los barcos con destino a China. Confiscar propiedades chinas equivaldría a declarar la guerra. Trump no correrá ese riesgo, lo cual significa que Irán puede contar con los ingresos chinos para ayudarle a seguir adelante.

    Mientras tanto, Pakistán — que es, en la práctica, un Estado cliente de China, además de mediador en las negociaciones — acaba de darle permiso a Irán para utilizar su territorio como ruta terrestre para el comercio. Tal como se ha observado a menudo, Trump inició esta guerra, pero Irán decidirá cuándo termina.

    Copyright The Financial Times Limited 2026

    © 2026 The Financial Times Ltd. All rights reserved. Please do not copy and paste FT articles and redistribute by email or post to the web.