Lejos de la prisa y del traslado funcional, algunos de los ferrocarriles más exclusivos del mundo proponen convertir el trayecto en el verdadero destino.
Cabinas elegantes, menús gourmet y servicio impecable: los trenes más exclusivos del mundo convierten cada trayecto en un destino en sí mismo
Lejos de la prisa y del traslado funcional, algunos de los ferrocarriles más exclusivos del mundo proponen convertir el trayecto en el verdadero destino.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáCabinas que rivalizan con suites de hoteles cinco estrellas, gastronomía de autor, servicio personalizado y paisajes que se despliegan tras los ventanales convierten a estos trenes en experiencias sensoriales sobre rieles.
Desde los Andes peruanos hasta las Highlands escocesas, pasando por Japón, Vietnam e India, estos viajes redefinen el concepto de slow travel y demuestran que, a veces, la forma más sofisticada de explorar un país es dejando que el mundo pase frente a la ventana.
¿Quién no fantaseó alguna vez con viajar en el Orient Express, el histórico servicio ferroviario inaugurado en 1883 que unía París con Constantinopla?
Ese espíritu revive hoy a bordo del Venice Simplon-Orient-Express, gestionado por Belmond, que recorre Europa en vagones restaurados de las décadas de 1920 y 1930, de estilo art déco.
A bordo, los coches restaurante son protagonistas. En ellos se sirven menús europeos acompañados de vinos y champagnes seleccionados.
Destacan los vagones Côte d’Azur y Etoile du Nord, con mesas finamente vestidas y un servicio que recuerda a los grandes hoteles de la época, mientras que el vagón bar Lalique ofrece un espacio para disfrutar de todo tipo de cócteles.
Las suites y grand suites combinan amplitud, baños privados y detalles de lujo, mientras que L’Observatoire, el nuevo vagón diseñado por el artista francés JR, ofrece cama doble, baño en suite y bañera para una experiencia única.
Todos los alojamientos incluyen mayordomo 24 horas, champagne y productos de alta gama
El itinerario más popular une París con Venecia, aunque el Venice Simplon-Orient-Express también recorre ciudades como Viena, Budapest, Praga e incluso Estambul.
Los precios reflejan la exclusividad: desde 4.000 dólares por pasajero en cabinas clásicas hasta más de 10.000 en suites privadas.
Si se le pidiera a la inteligencia artificial que creara el tren más escocés posible, de seguro lograría uno muy similar al Royal Scotsman: sobrio por fuera, imponente por dentro.
Iniciado en 1985 por GS&WR y gestionado desde 2005 por Belmond Ltd., propone itinerarios de entre dos y siete días por las Tierras Altas (Highlands) escocesas, con visitas a destilerías, castillos y casas de campo.
Para mantener un ambiente íntimo, admite un máximo de 38 pasajeros, distribuidos en 18 cabinas privadas estilo eduardiano con detalles en caoba, suaves telas y ventanales panorámicos.
En Victory y Raven, sus comedores, se sirven platos elaborados con productos locales, como pescado fresco, cordero, aberdeen angus, mariscos y quesos artesanales.
El corazón social del tren es su observation deck, con asientos cómodos, un bar con gran variedad de whiskies y una zona abierta para sentir el aire puro de las Tierras Altas. Además, algunos viajes incluyen el exclusivo Dior Spa a bordo, una experiencia de bienestar que combina tratamientos de vanguardia con la elegancia de la marca francesa.
Un trayecto corto puede costar alrededor de 8.000 dólares por persona, mientras que los itinerarios de cinco noches o más suelen oscilar entre 20.000 y 40.000.
Cada detalle del interior del Seven Stars fue cuidadosamente diseñado por Eiji Mitooka: suites espaciosas con tatami, delicadas artesanías, tejidos artesanales, laca japonesa y metales trabajados a mano.
Con solo 20 pasajeros a bordo, el tren propone un viaje íntimo por los paisajes, la cultura y la historia de la isla japonesa de Kyushu, con recorridos por montañas, volcanes y costas, visitas a pueblos tradicionales, artesanía local y, en itinerarios más largos, estancias en ryokans con baños termales.
Los ambientes comunes invitan a disfrutar del viaje con calma: un refinado salón bar para compartir una copa, un lounge con amplios ventanales y una sala de té donde la ceremonia japonesa se convierte en parte de la experiencia a bordo.
La propuesta gastronómica, basada en productos de Kyushu, reinterpreta la tradición culinaria japonesa y varía según la estación, con menús que incluyen sushi y sashimi frescos, carnes wagyu, pescados locales, verduras de temporada y especialidades regionales, acompañados por sake y vinos seleccionados.
Subirse al Seven Stars in Kyushu cuesta, como mínimo, unos 5.000 dólares; sin embargo, un viaje promedio oscila entre 8.000 y 13.000 por persona. Itinerarios más extensos o salidas premium pueden alcanzar los 30.000 dólares.
El recorrido es corto pero intenso. En solo seis horas, The Vietage by Anantara conecta las ciudades vietnamitas de Da Nang y Quy Nhon, ofreciendo alta cocina y coctelería de autor, además de servicios de primer nivel.
Cada día operan dos trenes en sentido opuesto, uno por la mañana y otro por la tarde, conectando ambos destinos de manera circular.
Inspirado en la península de Indochina y el estilo art déco, el interior combina maderas nobles, metales elegantes y tapizados de alta calidad. Cada cabina, pensada para solo 12 pasajeros, ofrece asientos amplios y reclinables frente a ventanas panorámicas que enmarcan los arrozales, montañas y costas de Vietnam.
La experiencia incluye menús cuidadosamente elaborados que fusionan cocina vietnamita tradicional con influencias francesas, desde almuerzos de tres pasos hasta té de la tarde con pastelería local y snacks típicos.
Además, cuenta con un bar con vinos, tragos y cervezas artesanales para acompañar el viaje. El gin vietnamita artesanal, destilado con frutas y hierbas locales, se puede disfrutar solo o en cócteles.
Para el bienestar de los pasajeros, el tren ofrece zona de masajes de cabeza y hombros, espacios de descanso, actividades para niños y estaciones de carga para dispositivos.
Un pasaje de ida en The Vietage by Anantara cuesta aproximadamente 420 dólares por persona. También hay paquetes que combinan el tren con estancias en resorts Anantara, desde 2.850 dólares para dos personas.
India ofrece mucho más que la divertida incomodidad de los tuktuks. Una confortable y sofisticada forma de explorar el país es a través del Maharajas’ Express, un tren de la Indian Railway Catering and Tourism Corporation que entró en servicio en 2010.
La Presidential Suite del Maharajas’ Express es un verdadero miniapartamento sobre rieles: ocupa prácticamente un coche entero y dispone de dos dormitorios con camas king size, sala de estar con sofás y muebles de lujo, minibar, baños de mármol y detalles decorativos que combinan elegancia europea y artesanía india. Esta experiencia puede salir 25.000 dólares o más.
El Maharajas’ Express ofrece varias rutas emblemáticas: The Heritage of India recorre Bombay, Udaipur, Jodhpur, Jaipur, Ranthambore, Agra y Delhi; The Indian Splendour conecta Delhi, Agra, Jaipur, Jodhpur, Bikaner, Udaipur y Bombay, y Treasures of India propone un itinerario más corto con paradas clásicas, como Delhi, Agra y Jaipur.
La tarifa básica, que comienza alrededor de los 5.000 dólares, incluye todas las comidas, bebidas de marcas locales, servicio de mayordomo, excursiones guiadas fuera del tren, entradas a monumentos y traslados complementarios.
Ícono del turismo ferroviario de alta gama en África, Rovos Rail nació en 1989 en Sudáfrica y se destaca por combinar vagones históricos restaurados con un servicio de alto nivel y una propuesta de viaje exclusiva. Su base se encuentra en Pretoria, desde donde parten la mayoría de sus itinerarios.
La experiencia a bordo se destaca por sus suites privadas, todas con baño propio, aire acondicionado y una ambientación clásica que remite a la edad dorada del ferrocarril. Las categorías van desde pullman hasta royal suites, estas últimas con amplios espacios y bañera de estilo victoriano. No hay televisión ni wifi permanente: la propuesta invita a desconectarse y disfrutar del viaje, los paisajes y los espacios comunes, como el coche salón y el vagón de observación.
La gastronomía es otro de sus puntos fuertes. Los menús están inspirados en la cocina local e internacional, con ingredientes frescos y una cuidada selección de vinos sudafricanos.
Las comidas se sirven en elegantes coches comedor que exigen vestimenta cuidada, especialmente durante la cena.
El tren ofrece múltiples rutas que atraviesan Sudáfrica y otros países del continente, desde trayectos más breves como Pretoria–Ciudad del Cabo hasta viajes hacia las cataratas Victoria, Namibia o incluso Tanzania y Angola.
Subirse al Rovos Rail puede costar entre 2.500 y más de 10.000 dólares por persona, según la ruta, la duración del viaje y el tipo de habitación elegida.
En 2017 comenzó a operar Belmond Andean Explorer, el primer tren nocturno de lujo en Sudamérica. Este conecta las principales ciudades del sur de Perú: Cusco, Puno (lago Titicaca) y Arequipa, a través de algunas de las rutas ferroviarias más altas del mundo.
El tren tiene 35 cabinas de diferentes estilos, todas con baño privado, ducha, aire acondicionado y detalles inspirados en la cultura peruana (textiles de alpaca, madera y acabados elegantes).
Belmond Andean Explorer cuenta con dos coches comedor, Llama y Muña, ambos con muebles artesanales, cuero fino y colores neutros. En ellos se sirven desayunos, almuerzos y cenas gourmet, que tienen a la comida peruana como protagonista.
Además, el tren incluye servicio de mayordomo, excursiones guiadas y spa a bordo, convirtiendo el viaje en una experiencia completa de confort, vistas y cultura andina.
Los pasajes cuestan unos 1.500 dólares en rutas cortas, y pueden rondar los 9.000 en las habitaciones más exclusivas.
Descrito como una verdadera “boutique sobre ruedas”, The Blue Jasmine comenzó a operar en Tailandia hace tan solo dos meses. Sus vagones, capaces de albergar hasta 36 pasajeros, provienen de un tren cama japonés de los años 60, completamente restaurado.
El viaje típico de The Blue Jasmine dura nueve días y ocho noches, con salida y regreso a Bangkok, y hace paradas en ciudades como Ayutthaya, antigua capital repleta de templos; Uthai Thani, conocida por su belleza natural; Sukhothai, ciudad antigua declarada Patrimonio de la Humanidad, y Chiang Mai, un vibrante destino cultural en las montañas.
La propuesta suele incluir servicio de mayordomo, fiestas culturales, eventos sociales en el salón y atención personalizada.
Se ofrecen menús elaborados por chefs que mezclan cocina tailandesa e internacional, usando ingredientes frescos y locales. Además, quienes lo deseen pueden solicitar cenas privadas.
Los precios varían según la categoría de cabina y la temporada, y suelen ir desde 6.000 hasta 9.000 dólares por persona.