Foto: Nicolás Der Agopián.

El presidente se reunirá con Piñera por el TLC con Chile; “no hay más remedio que avanzar en tratados comerciales bilaterales. El gobierno está convencido y actuando dentro del programa”, afirmó

Vázquez hará más “actividades políticas” como la del Comité de Base porque entiende que eso “ni siquiera” roza la Constitución

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Nº1950 - al
entrevista Juan Pittaluga

(Brasilia, enviado). El sábado 16 Tabaré Vázquez festejó por televisión el ascenso de Progreso a la Primera División tras derrotar 2-1 a Villa Teresa. Vivió la victoria con más placer por sus protagonistas: los hermanos Fabián y Carlos Canobbio, presidente y capitán de Progreso, pero especialmente nietos de Alberto Canobbio, un entrenador admirado por el primer mandatario de su época de futbolista en el club.

Cinco días después el recuerdo del abuelo Canobbio y la alegría por el triunfo de su equipo aún le duraba al presidente cuando recibió a Búsqueda, instalado brevemente en Brasilia para participar de la 51ª Cumbre del Mercosur. Vázquez llegó el miércoles 20 a la noche y volvió el jueves 21 pasado el mediodía. Además de para destacar “la tolerancia y el entendimiento” con que el Mercosur ha vuelto a trabajar, el tiempo fue suficiente para reunirse con la directora del Instituto Nacional del Cáncer de Brasil.

Unas horas después ya bajaba las escaleras del avión Embraer EMB-120 de la Fuerza Aérea en Montevideo. Concluido su 2017 en el plano internacional, el presidente retornó rápidamente para cerrar la agenda local: el jueves con los ministros y el viernes con la bancada del Frente Amplio. Habrá un balance de la gestión del gobierno y perspectivas hacia adelante, algunas de las cuales (el foco en la educación, la insistencia en los tratados de libre comercio, su rol en la campaña electoral y la relación con su gabinete), Vázquez analiza en esta entrevista.

Luego de un tiempo con su funcionamiento estancado, ¿este ha sido un año positivo para el Mercosur?

—Creo que sí, sobre todo en el funcionamiento interno y en la cohesión. Se ha consolidado un muy buen relacionamiento entre los países del Mercosur, los fundadores. Por ejemplo, hemos podido trabajar en conjunto para presentarnos como bloque ante la Unión Europea. Es el trabajo más importante que se ha hecho en el correr de este año.

¿Confía en que el tratado de libre comercio (TLC) del Mercosur con la Unión Europea podrá firmarse el año que viene?

—La veo un poco reticente a la Unión Europea. Tiene algunos países que no están dispuestos a avanzar en un acuerdo que toque los productos agropecuarios, la carne. Pero bueno, hay que seguir trabajando. Ahora, si no sale, la responsabilidad no es nuestra: el Mercosur llegó al límite que plantea la Organización Mundial del Comercio de liberar el 90% de los productos. Ahí está. Uruguay ya tenía pronta esa lista desde hacía años, Argentina hizo un gran esfuerzo y llegó, Brasil también. Bueno, ya está, era lo que pedía la Unión Europea, se lo dimos. Ahora hay dos elementos que son los que están trancando, la carne y el etanol. Y ahora la palabra la tiene la Unión Europea.

¿La intención del gobierno es insistir en concretar o ratificar tratados de libre comercio, por ejemplo con China, Perú y Chile?

—Sí, nosotros nos planteamos una línea estratégica porque estamos convencidos de que Uruguay tiene que avanzar en esa dirección. Se tiene que abrir al mundo. Tiene que buscar consolidar los mercados que tiene y buscar nuevos, porque el mercado interno uruguayo puede ser un motorcito bien importante, cuando cae el comercio a escala internacional, para mantener el estatus económico o aun el crecimiento económico. Pero si queremos crecer para poder desarrollar políticas públicas, tenemos que abrirnos al mundo, tenemos que vender nuestros productos, tenemos que vender nuestra mano de obra. Y en este mundo donde lamentablemente los acuerdos multilaterales no han podido avanzar, a veces no hay más remedio que avanzar en tratados comerciales, bilaterales, entre países, entre grupos, entre países y grupos. Estamos convencidos de que ese es el camino y que Uruguay está en condiciones de hacerlo, está preparado para hacerlo. Tenemos el ejemplo del tratado con México, con el que nos ha ido muy bien.

¿Cómo hará el gobierno para superar las diferencias internas que encuentra en el oficialismo?

—Nosotros hemos expuesto y exponemos cuál es nuestro pensamiento. Y cuando se dice “¿qué podemos ganar con un tratado de libre comercio?”, yo digo “¿y qué podemos no ganar con un tratado de libre comercio?”. Y sobre todo cuando países competidores con el nuestro como Australia, Nueva Zelanda, tienen múltiples tratados de libre comercio. Y están entrando en China con arancel cero y nosotros estamos pagando aranceles, estamos pagando aranceles por 600 millones de dólares por año aproximadamente. Entonces ahí es una línea de trabajo que tenemos que tener muy presente y avanzar, y el gobierno está convencido de que es así y estamos actuando dentro de lo que está incluido en el programa de gobierno. Mejorar el comercio internacional, la relación sur-sur, y con Chile una relación más clara sur-sur imposible.

¿La elección de Sebastián Piñera como próximo presidente complica aún más la ratificación del TLC con Chile?

—No, espero que no. No sé si lo puede complicar, pero espero que no. Yo hablé con el futuro presidente Piñera antes de venir para Brasilia, lo llamé y tuvimos una muy buena conversación y quedamos de reunirnos en cuanto él asuma la Presidencia en marzo, así que trataremos esto juntos también.

La imposibilidad de concretar o ratificar esos tratados, ¿ha sido una de las deficiencias del gobierno?

—El gobierno lo ha hecho, lo hemos hecho. Hemos trabajado en esa dirección. Ahora en el Uruguay por suerte tenemos una democracia profunda, separación de poderes del Estado y ahora estos temas están en el ámbito legislativo, y ahí es donde se tiene que resolver. Pero el gobierno ha trabajado y tenemos la tranquilidad de haberlo hecho, convencidos, convencidos plenamente de que este es el camino.

Superadas discusiones por el presupuesto, una coyuntura económica internacional complicada y el reclamo de los “cincuentones”, entre otros temas, ¿cree que el gobierno ha pasado los años más complicados de la gestión y los próximos dos serán más sencillos?

—El ejercicio responsable de un gobierno nunca es sencillo y nunca es simple. Siempre hay elementos estructurales que atender y que generalmente vienen siendo atendidos a partir del programa presentado a la ciudadanía. Pero también hay elementos coyunturales que surgen. Por ejemplo, en este período de gobierno surgió el tema UPM, ¡vaya tema! Surgió con fuerza el tema de los “cincuentones”. Hubo que encarar el tema del conflicto con los judiciales y tuvimos un inicio de gobierno donde había un enlentecimiento, problemas a escala internacional del comercio, y un enlentecimiento en el crecimiento del país que por suerte se superó. Así que siempre hay que estar muy atentos. Los griegos decían que las virtudes que tiene que tener un gobierno son la templanza, la justicia y la prudencia como elementos fundamentales para llevar adelante un gobierno serio y responsable. Y creo que intentaremos en los próximos dos años en función de estos elementos seguir trabajando.

¿Le preocupa que se haya pospuesto la votación por el impuesto a los militares retirados?

—Nosotros mandamos el proyecto al Poder Legislativo y el Poder Legislativo tiene que resolver. Creemos que ese proyecto tiene como concepción central el buscar una justicia tributaria. Como hemos mandado el proyecto de ley de reforma de los servicios de retiro de las Fuerzas Armadas. Como también se han modificado otras cajas: la bancaria, la de los profesionales, la de los escribanos. Así que el gobierno ha trabajado y ha elaborado sus proyectos.

Es inevitable que a partir del año que viene las elecciones tengan influencia en la vida política del país. ¿Cómo hará para que las disputas electorales en el oficialismo no afecten su gestión?

—Nosotros vamos a seguir trabajando de la misma manera que lo hicimos en estos tres años. Lo dije al principio de este período y del otro anterior que estuve: nosotros tenemos cinco años de trabajo, porque para eso nos votó la gente, más allá de las circunstancias políticas electorales que surjan. Seguiremos trabajando en la misma dirección.

Días atrás se difundió un video donde usted pronostica un triunfo del Frente Amplio en octubre de 2019 e integrantes de la oposición aseguran que violó la Constitución. ¿Qué opina?

—Dentro de la Constitución y la ley todo, fuera de ello nada. No infringí para nada la Constitución. La Constitución no le permite al presidente ser dirigente de una fuerza política: yo no lo soy. Y no le permite al presidente tener actividad electoral: primero, no estamos en años electorales y, segundo, ni siquiera mi fuerza política —y todo el mundo sabe que soy del Frente Amplio— tiene un candidato para las próximas elecciones. Y fui como voy a una reunión familiar, a una reunión de amigos. Me enteré de que había una reunión de frenteamplistas que estaban despidiendo el año y festejando el cumpleaños del presidente de ese Comité de Base. Y fui a saludar. Y me dieron el micrófono y dije lo que dije. Y estoy completamente seguro de que ni siquiera rocé el artículo 77º de la Constitución. No me lo prohíbe la Constitución. Y es más, voy a realizar todas las actividades políticas que me permita la Constitución, todas las que me permita la Constitución las voy a realizar. Porque el presidente de la República es un hombre político, no es un administrativo ni un técnico. Es un hombre político, esencialmente político como definía Aristóteles al hombre. Un ser político.

¿Cuándo hablará con los ministros que quieran ingresar en la campaña electoral?

—A comienzos de año. Ahora voy a cerrar este año el jueves. Voy a almorzar con todos los ministros y subsecretarios. Y ahí voy a hacer algunas consideraciones políticas y de perspectiva de gobierno. Y el viernes voy a tener una despedida de año con la bancada oficialista simplemente de camaradería, acercamiento. Las dos reuniones serán en Suárez. Y en febrero quizás voy a hacer una reunión sí para ajustar el año 2018, que ya está planificado.

Además de los obligados por la campaña electoral, ¿tiene pensados otros cambios en el gabinete?

—No, los cambios que pueden surgir son de algún ministro que tenga inconvenientes personales y no pueda seguir, que siempre hay que atenderlos. Puede surgir cualquier situación, nadie está libre de tener un problema de enfermedad, etc. Pero son problemas excepcionales, no podemos razonar por la excepción sino por la regla. Y discutiremos y analizaremos con los ministros y las ministras la actitud que se va a tomar si alguno de ellos pretende hacer, con todo derecho, una carrera política y volcarse a las elecciones. Lo analizaremos en febrero.

El trabajo de la vicepresidenta Lucía Topolansky, ¿ha sido mejor de lo que esperaba?

—Excelente ha sido el trabajo. Excelente. La señora vicepresidenta cumplió una tarea muy importante en el seno del gobierno, trabajando codo a codo con el presidente, con los ministros, en los Consejos de Ministros, aportando positivamente. Pero también como nexo de unión entre el Parlamento y el gobierno nacional. Estaba seguro de que iba a ser así. Lo dije desde antes de que ingresara porque conozco a Lucía desde hace muchísimos años. Y sé que es una gran trabajadora, muy responsable, que está para el diálogo, para construir. Y lo viene haciendo excelentemente bien. Para mí es un apoyo enorme e invalorable.

El ministro de Economía, Danilo Astori, manifestó que él nunca manejó “públicamente” renunciar por el conflicto sobre los “cincuentones”. ¿A usted le informaron en privado de esa posibilidad?

—Jamás, jamás, jamás, nunca. Yo lo que recibí en ese sentido es lo que salía en los medios de comunicación pero nunca ni Danilo ni nadie, nadie, me hizo llegar la posibilidad de que Danilo hubiera planteado eso. Nunca jamás.

¿La relación entre ambos se deterioró a causa de este episodio?

—Para nada. Aquí está Danilo conmigo en el viaje, puede preguntarle. Para nada. Tuvimos los mismos contactos, nos hablamos las veces que nos teníamos que hablar, personalmente, por teléfono. Tenemos una excelente relación.

¿Cuál es su respuesta a las críticas por las tarifas públicas anunciadas para el próximo año?

—Lo que buscan es mejorar la economía aún más en el país a efectos de desarrollar políticas públicas. Porque la población pide y con razón: queremos mejor y más educación, queremos mejor y más seguridad, queremos mejor y más vivienda, queremos mejor y más beneficios sociales. Bueno, muy bien, está estupendo que lo pidan. Pero también tiene que ver la población cómo este gobierno ha trabajado para seguir desarrollando las políticas públicas. Esos dineros que ingresan por distintas vías al Estado no es que van a un saco ahí para estar guardados. No, van para hacer un retorno a la sociedad en políticas públicas. Por ejemplo, cuando se habla del aumento del supergas. El costo de producción del supergas ha crecido, sin embargo, hay cientos de miles de familias que no van a tener aumento en el supergas. Bueno, los sectores que más tienen tendrán un aumento para que aquellos que menos tienen no tengan ningún tipo de aumento de la tarifa de supergas. El mantener casi por debajo de la línea de inflación en esta oportunidad a Antel y OSE va en esa misma dirección. En realidad, si uno ve la curva de crecimiento de la inflación a lo largo de 10, 12 años del gobierno del Frente, y la curva de crecimiento de la globalidad de las tarifas públicas, están muy por debajo el crecimiento de las tarifas públicas que lo que creció la inflación. En realidad eso es una rebaja, no directa, pero sí indirecta. Y en esa línea vamos a seguir trabajando. Hemos rebajado ya el gasoil a la industria y la producción láctea, a la arrocera, y en julio bajamos un 15% el costo de gasoil.

En febrero viajó a Moscú para mejorar el intercambio comercial con Rusia y habló con el presidente Vladimir Putin sobre fútbol. Ahora que Uruguay y Rusia se enfrentarán, ¿tiene pensado asistir al Mundial?

—Vamos a ver. Todavía faltan unos seis, siete meses. Si las circunstancias del país me lo permitieran, me gustaría ir a ver ese partido. Pero es muy temprano todavía para decidirlo.

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