¡Hola !

En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
$ Al año*
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

¡Hola !

En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
$ por 3 meses*
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
* A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

Fivecast, la red social que creó un médico uruguayo

Nicolás Carbone, radicado en Galicia, creó la primera red social exclusiva de audios inspirado en las formas más ancestrales de comunicación y el confinamiento en pandemia

Mitos, explicaciones a fenómenos naturales, ubicación de las mejores presas e incluso lo que con el tiempo se convirtió en cuentos infantiles. Antes que los libros, antes de las escrituras en las paredes de las cavernas, estuvo la narración oral, el boca a boca, la forma más natural y antigua de comunicarse. De alguna manera, este es el origen de Fivecast. Este y la pandemia.

En junio de 2020 recién se estaba terminando el confinamiento obligatorio en España, un país donde el Covid-19 parecía haberse ensañado particularmente. Nicolás Carbone, médico de familia y comunitario, lo había padecido desde las trincheras. Es un uruguayo que desde 2004, ni bien recibido, se fue a vivir una experiencia profesional de tres meses a Santiago de Compostela. Siempre había querido probarse en el exterior. Esa experiencia terminó transformándose en un proyecto de vida, formó su familia, completó su especialización y dividió su corazón entre Uruguay y Galicia.

“Estando en la consulta en la última hora, leí una nota en un periódico digital que contaba la historia de dos personas que no se conocían, que habían sido puestas en contacto por una tercera, que todas las noches se llamaban por teléfono durante el confinamiento y en un corto período de tiempo se contaban sus cosas”, cuenta Nicolás a Galería. “Luego eso fue tomando mayor dimensión y se armó una red de personas que simplemente se llamaban para contarse historias, anécdotas, leerse libros, hablar de cómo estaban pasando el confinamiento, siempre apelando a la forma más tradicional y ancestral, que es la voz”.

Fue ahí que a este médico, que ejerce en el municipio de Porto do Son, se le ocurrió la idea de crear una red social sin fotos, sin videos, sin palabras escritas, solamente de audios. Para no eternizarse en monólogos eternos el tiempo de cada uno se limitó a cinco minutos. También se le ocurrió que cada audio podía clasificarse en distintas categorías, según lo que el interesado considere o según la audiencia con la que alguien se quisiera conectar. “Era una idea en bruto. A los dos o tres días le comenté de ella a mi esposa, le gustó mucho y fue la primera que me animó a empezar con el proyecto”, agrega.

Analizando el mercado de las redes sociales, vio que no existía ninguna basada únicamente en audios. Ni corto ni perezoso, registró a las pocas semanas el nombre Fivecast y el dominio fivecast.es. Five es por “cinco” en inglés, en referencia a los minutos, y cast por el formato podcast, la obvia referencia. Para que la idea tomara forma, añade, hacía falta un equipo que se encargara de desarrollar el software y ayudara a la pareja a zambullirse en el mundo digital. Pronto se embarcaron como asociados dos amigos de Nicolás: su colega Francisco Alonso y el farmacéutico Pedro Sánchez. Por supuesto, para que el sueño se cristalizara fue necesario que se sumara gente versada en informática y marketing.

Pedro Sánchez, Francisco Alonso y Nicolás Carbone Pedro Sánchez, Francisco Alonso y Nicolás Carbone

En mayo de 2022 se dio el encendido de Fivecast. Hoy hay más de 2.500 usuarios registrados que realizan casi mil entradas diarias. “El crecimiento en los últimos meses ha sido más que importante y lo que para nosotros empezó siendo casi un pasatiempo hoy es una empresa que crece día a día”, cuenta el médico uruguayo. La gran mayoría de los audios son en castellano, destacándose México y Argentina, dice, por “la gran cantidad de podcast” que se hacen en ambos países y a los que cada usuario puede linkear. “Por supuesto también hay desde Uruguay, para mí siempre es especial cuando hay un nuevo registro de ahí”.

Fácil e intuitivo. Fivecast quiere recrear “la tradición oral y la necesidad del ser humano de comunicarse, que tiene miles de años. La voz es la forma más directa y como mejor llega el mensaje. Uno pone el acento o las pausas cuando quiere contar algo especial. Nos pareció genial crear una red social donde no hay fotos ni videos; lo único y lo más importante es la voz de cada uno y saber que lo que uno tiene para decir puede ser escuchado y comentado en segundos en el mundo entero”, explica.

Como un atractivo adicional, Nicolás esgrime que es una red social “donde no hay que mirar la pantalla del móvil”. La reproducción del audio siguiente es automática.

El funcionamiento de Fivecast, según su ideólogo, es “fácil, intuitivo y personalizable”. Solo hace falta adoptar un nombre de usuario y un email. “Con esto ya se crea un perfil y en el momento que se está registrado se puede subir y compartir lo que uno desee”. Como en cualquier red social, se puede seguir y tener seguidores. Hay opciones para distorsionar la voz si uno desea no ser reconocido, geolocalizarse o recibir comentarios es opcional. Uno también decide en qué categoría se ubica mejor el audio subido: política, economía, salud, deportes, literatura, música, familia, viajes, secretos (in)confesables, amor, relatos eróticos, comedia, cultura, sociedad, historia o filosofía. El “Tema del día” es cambiado por sus propios responsables según adónde sople el viento en España y el mundo.

“Además, hay una categoría exclusiva para el Camino de Santiago, donde los peregrinos pueden contar sus vivencias y recomendaciones”, agrega.

Hay dos categorías especiales, precisa el responsable. “Una está orientada hacia los podcast, Mipodcast, donde cada ‘podcastero’ puede hacer un tráiler o promocionar su propio ­podcast y añadir los enlaces directos a sus otras redes o páginas web donde tenga alojado su sitio completo. Por eso, nos gusta decir que Fivecast está para disfrutarlo y aprovecharlo”, dice.

La otra, ¿cómo te vez en 10 años?, es una pregunta que se les hizo a figuras públicas. La mayoría son españoles, pero también están los uruguayos Pablo Aguirrezábal, Martín Kesman y Juan Castillo (el exarquero, no el dirigente sindical).

Descubrimientos. Ocho personas conforman hoy el núcleo base detrás de Fivecast. “El equipo revisa y filtra los contenidos de los audios. Por supuesto que se eliminan mensajes ofensivos o que acusan a terceras personas. Cada usuario es dueño de sus propios audios y los puede eliminar cuando desee”, dice Nicolás. “La verdad es que hasta ahora hemos tenido que eliminar muy pocos audios”.

Al igual que en otras redes, en las normas se indica que para ser usuario hace falta tener 16 años. Niños de entre 12 y 16 requieren autorización, agrega.

Fivecast no busca competir con ninguna red, subraya su creador. “Facebook sirve para encontrarte con tus compañeros de colegio, si querés mostrar tus pensamientos está X (ex-Twitter), si querés compartir tu vida en fotos o videos tenés Instagram o Tik Tok. Ahora, si querés que tu voz llegue a todo el mundo está Fivecast”, afirma su fundador. La voz es lo que le da “sentimiento” a un mensaje, y al estar desnuda, sin apoyo de imágenes ni textos, “dispara la imaginación”.

“Gracias a Fivecast hemos descubierto a muchísimos escritores y poetas que le ponen su propia voz a lo que han escrito, transmitiendo sus textos de la forma que ellos consideran ideal. El feedback que estamos recibiendo refleja una gran gratitud y es el mejor motor para seguir lo que hacemos”. Son los propios tres socios los que se dividen la tarea de responder preguntas o interactuar con los usuarios, una atención personalizada y cercana que tiene una muy buena acogida.

Y como es una red atendida por sus propios dueños, que todavía no ha llegado a un volumen de interacciones que la haga imposible de manejar, se puede decir que cada usuario es un amigo cercano, cuyas historias conocen. “Recuerdo una de las primeras, que era de un chico de México que contaba su experiencia de tener pareja estable siendo HIV positivo, de la importancia de los controles y la medicación diaria; lo contó de una manera tan especial que me marcó. Luego hay historias con las que te sentís más identificado. Hay una escritora de La Coruña que gracias a Fivecast se animó a volver a escribir y ponerles voz a sus relatos; en diciembre pasado editó su primer libro y nos pidió que fuéramos moderadores en su presentación. Teníamos audios de Adictalia, una red española para el tratamiento de las adiciones, con historias de vida contadas por los propios protagonistas. Hay un médico uruguayo que vive en Asturias y que tiene ocho libros publicados de poesía, una arquéologa de Panamá que tiene un podcast, una escritora de Puerto Rico con discapacidad, un periodista deportivo venezolano que tiene una voz increíble... A nosotros nos gusta decir que Fivecast está para disfrutarlo y aprovecharlo, porque todos tenemos una historia que contar”, concluye Nicolás Carbone.