La despedida a Tina Turner, la nueva colección de Louis Vuitton y el cierre del Festival de Cannes

Símbolo de rock y vitalidad. Tina Turner pisaba el escenario y lo hacía temblar. El miércoles 24 de mayo el mundo entero se paralizó ante la noticia del fallecimiento de la reina del rock, un símbolo del valor, la fuerza y la más pura vitalidad. Los mensajes de despedida tomaron las redes, su música sonó en todas las radios y su historia volvió a acaparar los titulares televisivos. La despidieron Obama, Mick Jagger, Joe Biden, y hasta la NASA le dedicó un emotivo mensaje a la estrella que brilló en tantos corazones. La cantante de 83 años sufría de cáncer intestinal, y pasó sus últimos días en su casa de Zúrich, que tras su muerte se llenó de fans y dedicatorias.

La reina del rock murió el 24 de mayo en su casa de Zúrich y miles de fans se acercaron a dejar flores y mensajes. Foto: Fabrice Coffrini, AFPLa reina del rock murió el 24 de mayo en su casa de Zúrich y miles de fans se acercaron a dejar flores y mensajes. Foto: Fabrice Coffrini, AFP

Tina Turner (Anna Mae Bullock) fue y seguirá siendo un inspirador ejemplo de superación. Resurgió del vínculo devastador que tuvo con Ike Turner, su esposo durante 20 años, quien la maltrataba física y emocionalmente —y lo confesaba impunemente en entrevistas— y empezó a los 40 años una nueva etapa. Fue la primera mujer en salir en la portada de la revista Rolling Stone, vendió más de 150 millones de discos, ganó 12 premios Grammy, fue homenajeada en el Kennedy Center en 2005 y su historia llegó a un musical de Broadway, un documental en HBO y una película, What’s Love Got To Do With It (1993). 

Su voz hipnótica, su energía sobrehumana y sus movimientos frenéticos, sensuales y poderosos atravesaron generaciones, y lo seguirán haciendo.

Tina Turner elaboraba sus propias e icónicas pelucas voluminosas. Foto: Bertrand Guay, AFP Tina Turner elaboraba sus propias e icónicas pelucas voluminosas. Foto: Bertrand Guay, AFP

Verdiazul y colores primavera. No podría haber mejor escenario para la presentación de la nueva colección Crucero 2024 de Louis Vuitton que una pequeña, barroca y paradisíaca isla del lago Maggiore en Italia. Un desfile conceptista producto de la jugada combinación entre un paisaje digno de historias de castillos, dragones y princesas, y prendas que fácilmente podrían vestir a una raza submarina y antagonista de cualquier película de piratas.

El espíritu de viajar y el afán por descubrir tan extraordinarios como recónditos paisajes naturales, así como obras maestras de la arquitectura y el arte, forman parte del ADN de Louis Vuitton. Foto: Gabriel Bouys, AFP El espíritu de viajar y el afán por descubrir tan extraordinarios como recónditos paisajes naturales, así como obras maestras de la arquitectura y el arte, forman parte del ADN de Louis Vuitton. Foto: Gabriel Bouys, AFP
La pasarela fue el camino de entrada al palacio de los Borromeo; Louis Vuitton es la primera Maison en organizar un desfile de moda en Isola Bella, isla italiana que ha estado en manos de esta familia durante 400 años. Foto: Gabriel Bouys, AFPLa pasarela fue el camino de entrada al palacio de los Borromeo; Louis Vuitton es la primera Maison en organizar un desfile de moda en Isola Bella, isla italiana que ha estado en manos de esta familia durante 400 años. Foto: Gabriel Bouys, AFP

Desde las profundidades del mar, los diseños de Nicolás Ghesquière, con materiales que simulan escamas y cuellos y capas que imitan el movimiento en el agua, les dan personalidad a “los exploradores del lago“; los modelos de Vuitton. Los bolsos fueron el ancla a tierra en sus coloridas variaciones de cuero, matizando el paso de los trajes de buzo, conchas y siliconas simulando humedad, a las referencias botánicas y blooming lace inspiradas en los preciosos jardines del palacio de la familia Borromeo, de la aristocracia italiana.

El buen olfato del diseñador francés Ghesquière a la hora de asumir riesgos en todo su esplendor. Foto: Gabriel Bouys, AFP El buen olfato del diseñador francés Ghesquière a la hora de asumir riesgos en todo su esplendor. Foto: Gabriel Bouys, AFP

Galardones y aplausos. Por tercera vez en la historia del Festival de Cine de Cannes, el premio mayor se lo llevó una figura femenina. La directora francesa Justine Triet recibió, de manos de la actriz Jane Fonda, la Palma de Oro por su película Anatomie d’une chute (Anatomía de una caída). En su discurso, Triet criticó al gobierno del presidente Emmanuel Macron por la reforma jubilatoria que impulsa y que desató protestas con fuertes disturbios en todo el territorio francés. Esto lo relacionó con la industria cinematográfica, y habló de una “mercantilización de la cultura que el gobierno defiende”. Como consecuencia, Macron no felicitó a la ganadora, algo que venía siendo costumbre cuando el galardón mayor se lo llevaba una película francesa.

La directora francesa Justine Triet fue la tercera mujer en llevarse la Palma de Oro de Cannes en la historia del festival. Foto: Patricia De Melo, AFP La directora francesa Justine Triet fue la tercera mujer en llevarse la Palma de Oro de Cannes en la historia del festival. Foto: Patricia De Melo, AFP
Jane Fonda le entregó la Palma de Oro a la realizadora francesa Justine Triet. Foto: Valery Hache, AFPJane Fonda le entregó la Palma de Oro a la realizadora francesa Justine Triet. Foto: Valery Hache, AFP

El japonés Koji Yakusho se llevó el premio al Mejor actor por su rol en la película Perfect Days (Días perfectos), dirigida por el alemán Wim Wenders. Yakusho interpreta a Hirayama, un empleado que trabaja en los baños públicos de Tokio y colecciona cassettes de clásicos del rock.

Koji Yakusho fue el primer japonés en obtener el premio a Mejor actor en Cannes. Foto: Loic Venance, AFP Koji Yakusho fue el primer japonés en obtener el premio a Mejor actor en Cannes. Foto: Loic Venance, AFP

La ganadora del premio a Mejor actriz en la edición número 76 del Festival de Cannes, en tanto, fue la turca Merve Dizdar por su papel en la película Kuru otlar üstüne (Sobre los pastos secos), dirigida por Nuri Bilge Ceylan. Dizdar es la primera actriz de su país en obtener este galardón, pero ya cuenta en su inventario con otros premios importantes, como el que obtuvo el año pasado en el Festival de Cine Golden Orange —el más importante de Turquía— por su actuación en el filme La nieve y el oso.

La turca Merve Dizdar, de 36 años, recibió el premio a Mejor Actriz en la 76ª edición del Festival de Cine de Cannes. Foto: Patricia De Melo, AFP La turca Merve Dizdar, de 36 años, recibió el premio a Mejor Actriz en la 76ª edición del Festival de Cine de Cannes. Foto: Patricia De Melo, AFP