Rihanna ha entendido mejor que
nadie el espíritu de estos tiempos y se cree que ha aportado algo más que un
granito de arena para dar este paso. En marzo de 2020 posó en la revista Vogue
con un durag, una prenda que los esclavos se colocaban en la cabeza. Y mucho de
esto tiene que ver con dejar ese pasado atrás.
Pasado esclavista. Portales especializados en turismo como el de Costa
Cruceros sostienen que las playas de Barbados, de arena fina y blanca y aguas
turquesas donde nadan tortugas carey y tortugas laúd, son las “más hermosas del
Caribe”. Buscar en Google Rockley, Bathsheba, Crane, Welches o Dover seguido
por “beach” es la mejor prueba. Son cien kilómetros de costa bellísima,
a lo largo de todo el perímetro de la isla; son particularmente atractivas las
playas bañadas por ese mar tropical, ya que las atlánticas, también muy
hermosas, son afectadas por corrientes más fuertes y eventualmente peligrosas.
Aproximadamente un millón de turistas visitaban la ahora república al año,
resultando su principal fuente de ingresos. Ahora se está tratando de volver a
niveles prepandemia.
El ron de Barbados, cuyo origen
está situado circa 1650, había ubicado a esta isla en el mapa cuando aún
era un enclave del comercio de esclavos y una fuente aparentemente inagotable
de azúcar para el mundo. De hecho, el Morgan Lewis Windmilles es uno de los dos
molinos de azúcar aún operativos a escala global, todo un monumento histórico
de la isla.
Durante la época de la
colonización, Barbados aparecía como una isla despoblada, o poco pero
peligrosamente poblada. Los españoles temían instalarse por la presencia de los
indios caribes, presuntamente caníbales. Los exploradores portugueses le dieron
el nombre a la isla de Os Barbados, por las higueras del tipo Ficus
citrifolia, que tienen raíces colgantes que asemejan barbas. Así la bautizó
el pionero luso Pedro Campos en 1536. Pero su historia moderna comenzó el 14 de
mayo de 1625, cuando una avanzada británica al mando del capitán John Powell la
reclamó para el rey Jacobo I al no encontrar ningún vestigio humano.
Comenzaba así una historia de 396
años que recién hace pocos días culminó. El primer enclave británico fue de un
centenar de personas entre los cuales había una decena de esclavos, en febrero
de 1627. Fundaron Saint James Town, la primera población del país, hoy
Holetown.
“Lo que estamos haciendo ahora es
un cambio simbólico y psicológico, porque si pensamos en el mandato británico,
también pensamos en esclavismo. No los podemos separar. Durante mucho tiempo
Barbados fue un líder mundial en producción de azúcar y ron, pero mucho de eso
provenía de un sistema de esclavitud”, dijo a BBC Mundo el historiador
barbadense Henderson Carter. La esclavitud es un estigma en la historia de la
isla. Eso hizo que no pocos se molestaran con la presencia del príncipe Carlos
en la magna ceremonia del 30 de noviembre, donde además recibió la Orden
Honoraria de la Libertad de Barbados.
La alusión del príncipe Carlos a
“las espantosas atrocidades de la esclavitud”, sobre todo para trabajar en las
plantaciones de caña de azúcar, no morigeraron esas críticas. Según The
Independent, el país —que tenía un código de trata escrito en 1961, el
Barbados Slave Code— construirá “un museo de la esclavitud transatlántica con
la colección más grande de registros de esclavos británicos fuera del Reino
Unido”. Este estará en el Cementerio de Esclavos Newton en Christ Church, en
las afueras de Bridgetown.
Hoy, 93% de la población de
Barbados es afrodescendiente; en este caso concreto, descendiente de esclavos
africanos.
Se estima que 600.000 africanos fueron arrancados de sus
tierras y llevados a trabajar como esclavos a Barbados a lo largo de dos
siglos. El comercio de azúcar (la isla era responsable de aproximadamente la
mitad de la que llegaba a Europa), favorecía esta trata. Y fue tan fuerte el
sometimiento que Barbados tuvo, al igual que el Imperio romano, su Espartaco.
Bussa era un hombre del oeste de África que siendo muy joven fue capturado por
mercaderes europeos y vendido a Barbados a fines del siglo XVIII. Si bien este
comercio había sido abolido en 1807, las condiciones seguían siendo terribles.
Como mayoral de una plantación en Bayley, tenía ciertos privilegios que le
permitieron organizar una revuelta. Esta ocurrió en abril de 1816. Bussa murió
en combate, como otros 50 esclavos bajo las balas del ejército de Su Majestad.
Más de 200 fueron ejecutados y un número no precisado fueron mutilados.
En todo el Imperio británico, la
esclavitud fue abolida en 1834, aunque en territorios como Barbados se
estableció una “prórroga” de seis años. Recién en 1985, en Bridgetown, se
erigió la Estatua de la Emancipación de Bussa. Desde 1998 es héroe nacional.
Quien en 2020 fue bajado del
pedestal de héroe nacional en Barbados fue el vicealmirante Horatio Nelson, el
héroe de Trafalgar, en 1805. Su estatua, erigida en 1813, fue retirada el 16 de
noviembre del año pasado, a pedido de la población, porque su indiscutible genio
como estratega naval según los historiadores europeos no tapaba su faceta de
esclavista y supremacista blanco. El contexto internacional, en el año de las
movidas mundiales por el Black Lives Matter, ayudó a dar ese paso.
Influir a otros. Otro 30 de noviembre, pero de 1966, 55 años atrás,
Barbados había obtenido una independencia “negociada” con el Reino Unido. Sin
embargo, además de seguir siendo parte de la Commonwealth, la forma de gobierno
elegido fue la monarquía parlamentaria y constitucional. Eso convertía a la reina Isabel II en su jefa de
Estado, que en esa isla estaba representada por un gobernador general. La
última persona en ocupar ese cargo, hasta el 30 de noviembre, fue la ahora
presidenta Sandra Mason.
Según enumeró Carter a la BBC,
eso le daba poder ejecutivo a Isabel II, cuyos retratos estaban en los
edificios oficiales; los ministros y jueces designados por el Parlamento le
debían lealtad a ella, la denominación oficial de la Policía era Real Fuerza de
Policía y la de la cárcel era La Prisión de Su Majestad.
Más allá de esos cambios, lo
cierto es que Barbados seguirá en la Mancomunidad de Naciones, decisión que
Carter calificó de “excelente” y “estratégica” en la citada entrevista. “El
país debe jugar un rol de liderazgo en la Commonwealth. Barbados es reconocida
como una nación democrática líder, como una nación que ha tenido elecciones
desde 1966. En términos de ese liderazgo democrático, tenemos que contribuir al
desarrollo de la Commonwealth. Quedarse en la Mancomunidad es un movimiento muy
importante porque Barbados es considerada por el mundo como un país negro
líder”, justificó.
Esa influencia, aventuró, puede
motivar a varios de los integrantes de la Commonwealth que estaban en su misma
situación, tales como San Vicente y las Granadinas, pero también a países más
grandes como Jamaica, Nueva Zelanda, Australia y Canadá, todas ellas monarquías
constitucionales pero que tienen aún hoy a Isabel II como su jefa de Estado.
“Barbados no está haciendo nada nuevo, pero lo que está
haciendo es de suma importancia”, dijo el primer ministro de San Vicente y las
Granadinas, Ralph Gonsalves, en declaraciones a la agencia EFE. “Tengo
la esperanza de que, en mi vida, todos o la mayoría de los países
independientes de Caricom (Comunidad del Caribe) pasen de un sistema monárquico
a uno republicano”. Este jefe de Gobierno piensa en Antigua y Barbuda, las
Bahamas, Belice o Granada, por ahora con un estatus diferente al de Guyana
(república desde 1970), Trinidad y Tobago (1976), Dominica (1978) y ahora
Barbados.
Una cosa es cierta: Barbados ha sido
protagonista de todos los intentos regionales de organizarse, sea en la
desaparecida Federación de las Indias Occidentales, la Asociación de Libre
Comercio del Caribe o la Caricom. Se cree que este deseo reivindicativo de
romper con el pasado esclavista, potenciado por movimientos como el nombrado
Black Lives Matter y el activismo de Rihanna, es uno de los grandes
catalizadores de esta decisión. El otro motivo esgrimido por distintos
analistas es que las autoridades isleñas ven con buenos ojos a China, que ha
manifestado crecientes intereses en el lugar. Negociar con el gigante asiático
siempre será mejor sin la Corona británica poniendo reparos. Explotar el
turismo y su sistema financiero, el que ha hecho que la Unión Europea lo haya
incluido y retirado periódicamente de su listado de paraísos fiscales,
conforman otra base para cimentar el futuro.
LAS OTRAS REPÚBLICAS MÁS JÓVENES
Sudán del Sur – 2011
Dos brutales guerras civiles y dos millones de muertos
derivaron en la partición de Sudán, el país más grande de África. Un acuerdo de
paz en 2005 entre el norte, predominantemente musulmán, y el sur, cristiano
animista, derivó en un referéndum de independencia que arrojó un insólito
98,83% pidiendo la creación de un nuevo país.
Kosovo – 2008
La Guerra de los Balcanes es una herida aún abierta.
Según compaginó el medio digital español El Confidencial, el Ejército de
Liberación de Kosovo pasó en cuatro años de ser un grupo terrorista a estar
apoyado por la OTAN contra la dominación Serbia. Tras varios fracasos en las
negociaciones, el Parlamento kosovar votó unilateralmente su independencia, no
reconocida por todos los países.
Timor Oriental – 2002
En 1975, esta porción de una isla en el archipiélago
malayo pasó de estar bajo el yugo colonial portugués a la dominación indonesia,
que causó la muerte de unas 100.000 personas en 25 años. El derrocamiento del
dictador Suharto dejó paso a negociaciones, intervención de Naciones Unidas,
una guerra civil breve, y finalmente el nacimiento de la primera república en
el siglo XXI.
PERSONALIDADES
Rihanna nació en Barbados, donde vivió hasta sus 16 años. Además, hay otras personalidades muy famosas en el mundo del espectáculo cuyos ancestros provienen de la isla. Entre ellos está el actor Cuba Godding Jr. y el rapero LL Cool J, ambos estadounidenses (ambos de abuelos barbadenses); o los futbolistas ingleses Ashley Cole y Paul Ince (en estos dos casos, sus padres eran los nativos).