Posada luz: lo nuevo de José Ignacio

Basada en el diario de viaje de su fundador, el suizo-iraní Jian Farhadi, Posada Luz abre sus puertas en José Ignacio.

Escondida entre pinos y pintada por fuera de un color que baila entre el rojo, el terracota y el ladrillo, Posada Luzes elegida por la revista Time como uno de los 100 mejores lugares del mundo 2021 (World’s Greatest Places 2021), aunque aún nadie se alojó allí, y se apronta para su inauguración el viernes 5. Acompañada de su viñedo y de su olivar, que vistos desde arriba tienen forma de sol y de espina de pez, respectivamente, el nuevo culinary wine lodge está ubicado en el campo de José Ignacio, a pocos kilómetros de la playa. Lleva el nombre de lo que más cautivó a su dueño, Jian Farhadi, cuando visitó Uruguay por primera vez. “Siempre me fascinó la claridad del cielo en José Ignacio”, comenta a Galería desde Europa, a través de una videollamada. “Un día estaba yendo hacia la posada y la luz del día era impactante. Me di cuenta de que era una de las cosas más asombrosas de este lugar. Además, fue de lo primero que me gustó de Uruguay”.

Foto: Lucía Durán. Foto: Lucía Durán.

Con tan solo seis habitaciones en 14 hectáreas, una piscina infinita y un bosque que funciona de jardín, la posada busca ofrecer una experiencia de máxima exclusividad y bienestar. Para lograrlo, explica la gerenta general ,Andrea Strauch, la relación de la posada con su entorno natural es de importancia primordial. “Por eso no hay televisores en las habitaciones”, hay una mesa larga para cenar en la mitad del bosque y se tiene que cruzar entre los árboles para llegar a la piscina, la cancha de tenis o el salón de masajes.

Foto: Lucía Durán. Foto: Lucía Durán.

La gastronomía también es uno de sus pilares. “El bienestar está estrechamente ligado al buen comer”, señala Strauch. El menú para sus huéspedes es a base de productos locales y de temporada. Cual tradición europea, el bar de gin ubicado en la piscina servirá aperitivos al atardecer, y por la noche Luz recibirá la propuesta gastronómica UNA, del chef argentino Martín Milesi, que funciona actualmente en la Torre de St. Pancras en Londres.

Una pasión y un flechazo.La experiencia más importante es aquella a la que llegás y no tenés ganas de irte”, señala Farhadi. Este profesor de Cirugía Plástica suizo-iraní, formado en Estados Unidos, Suiza y Francia, “es apasionado por la hospitalidad y el bienestar en su máxima expresión”, cuenta Strauch. Su trabajo lo obliga a viajar seguido y así nació su fascinación por los hoteles, la gastronomía y el vino. A donde viaje, Farhadi lleva consigo su diario. Allí anota todo lo que le gusta y lo que no de cada hotel en el que se aloja. “Lo hice con la idea de tener mi propio guion para abrir algo en el futuro”, aclara él. Y así fue. 

Foto: Lucía Durán. Foto: Lucía Durán.

Basado en sus anotaciones construyó lo que hoy es Posada Luz y asegura que el hotel Riad El Fenn de Marruecos fue de sus mayores inspiraciones. “Es de mis favoritos. Tiene espíritu propio”. 

Hace siete años voló a Punta del Este para dar una conferencia sobre su especialidad y reconoce que se enamoró apenas llegó. “Me gustó la gente. Es amable, abierta, simpática y accesible. Por eso me sentí cómodo. También me pareció un país seguro y me enamoré del paisaje y el ambiente de José Ignacio”. Decidió que era el lugar que quería para su nuevo proyecto, uno que sabía iba a relacionarse con sus pasiones. “Si bien en mis clínicas hay mucho de recibir personas y preocuparse por ellas, este es mi primer proyecto sobre hospitalidad. No soy hotelero pero quería hacer algo con lo que aprendí sobre el tema durante tanto tiempo”. Farhadi señala que lo que busca con su posada es dar la sensación de extremo confort. “Es un hotel privado, no es un lugar al que venís solo para dormir, entrar y salir todo el tiempo. Es para disfrutarlo. Quiero que los huéspedes disfruten de la luz, del entorno y que terminen su día diciendo ‘ah, esto estuvo bueno’”.

Hay dos habitaciones que se unen y conforman el studio, que también cuenta con living propio. Foto: Lucía Durán. Hay dos habitaciones que se unen y conforman el studio, que también cuenta con living propio. Foto: Lucía Durán.

Inspiración internacional y local. Luz no iba a ser una posada hasta después de estar construida. La idea principal era hacer una casa personal con un viñedo. Pero ese proyecto mutó hacia un restaurante primero, que después lo sustituyó un viñedo, a lo que más adelante se sumó la idea de agregar dos casas para huéspedes y un establo. Con eso en mente, su creador, junto con el arquitecto Diego Montero y el ingeniero de Bodega Garzón Eduardo Felix, comenzó con el proceso de diseño. Pero en 2018, cuando la construcción estaba casi pronta, a Farhadi se le ocurrió cambiar de rumbo una vez más: hacer una posada. Así, la casa que en un principio iba a ser para el personal del viñedo y bodega, se convirtió en una posada de lujo, con viñedos y olivares. A partir de ello, se modificaron varios espacios para adaptar la estructura al nuevo proyecto. Algunos cambios incluyeron la separación de la cocina y el living, que se encontraban integrados, la construcción de una estufa a leña y otros detalles. 

El living común. Foto: Lucía Durán. El living común. Foto: Lucía Durán.

Cuatro de las habitaciones —que cuestan entre 400 y 700 dólares la noche, dependiendo de la temporada— son para dos personas, y a las dos restantes les llaman studio, porque se conectan una con la otra y tienen living propio. 

Studio. Foto: Lucía Durán. Studio. Foto: Lucía Durán.
Cada habitación es para dos personas y todas cuentan con salida propia a un jardín o terraza. Foto: Lucía Durán. Cada habitación es para dos personas y todas cuentan con salida propia a un jardín o terraza. Foto: Lucía Durán.

La arquitectura es de estilo propio de Ibiza, que se caracteriza por ser sencillo y sobrio, donde un solo material cubre todo, generando una superficie continua. “Es una construcción económica y poco elaborada, es el mismo lenguaje que las casas de campo en Uruguay”, explica el arquitecto Diego Montero. 

Foto: Lucía Durán. Foto: Lucía Durán.

Conexión con el entorno. “La naturaleza es una de las cosas más importantes de este proyecto”, señala Farhadi. “Cuando estás ahí, escuchas a los pájaros y no a los autos. Me gusta que haya una distancia entre la casa y la piscina, que el huésped tenga que caminar antes de ir y adentrarse en el bosque, incluso de noche”. El entorno de Luz también se presta para caminar hasta la laguna, construida especialmente, hacer ejercicio, explorar las plantaciones o disfrutar de la terraza que tiene cada habitación. Todas tienen su puerta principal hacia la galería, donde una fuente refleja los colores del cielo. 

No hay espacio que no tenga varias ventanas o un ventanal gigante. De esta manera, la posada está, en cada centímetro de su estructura, dialogando con la naturaleza. Para los meses más fríos, se está por comenzar la construcción de un jardín de invierno. “Si bien no nos consideramos una posada sustentable, apuntamos a ir por ese camino”, comenta Strauch.

Foto: Lucía Durán. Foto: Lucía Durán.

Buen comer. Martín Milesi llegó a Uruguay y se prepara para la versión uruguaya de su propuesta, reconocida internacionalmente como disruptiva, llamada UNA. Funcionará como un pop up gastronómico en la posada con una sola mesa de 12 comensales inmersa en el bosque. Entre los pinos, con luces pequeñas y cálidas que cuelgan entre ellos, la actividad será tanto para huéspedes como para quienes no se están quedando allí. 

Foto: Lucía Durán. Foto: Lucía Durán.

En la cocina de Luz el menú se realizará a base de productos de temporada, ofreciendo platos frescos y caseros que varían cada día. Como describe su fundador, “la idea es que los huéspedes se despierten y piensen en qué habrá para comer ese día, que esperen y se sorprendan. Deben estar emocionados por el menú”. “Queremos que la gente que viene se lleve una experiencia genuina de lo que es José Ignacio”, agrega la gerenta. Por eso, la posada cuenta con su propia producción de vino, un blend de tannat y merlot que se está por embotellar para recibir a los primeros huéspedes.