Silvana Lombardini: la primera voz uruguaya en Waze

Luego de hacer radio y televisión, se fue a Buenos Aires donde internacionalizó su carrera; hoy es la locutora con acento del Río de la Plata en la aplicación

“Mover mueve” es el tatuaje que lleva en su antebrazo izquierdo Silvana Lombardini, la primera locutora que tuvo Concierto FM, allá por la década del 80. Hasta entonces, la radio solo transmitía música. Al incorporarse, su papel consistía en anunciar los temas, contar un poco sobre el músico o el grupo e informar la temperatura y la hora. “Yo había estudiado para ser locutora, pero no tenía experiencia en radio. Sí, sabía mucho inglés y ellos necesitaban locutores que supieran inglés porque la música que pasaban era solo en inglés”, comenta a Galería Lombardini. De allí, pasó a ser la locutora de la radio Nuevo Tiempo, un proyecto novedoso encabezado por Néber Araújo y Jorge Traverso que funcionó a fines de los 90. En esa emisora tuvo la oportunidad de conducir y tener su propio programa, Balcones­. Al tiempo comenzó a trabajar también en canal 10, como locutora del programa Sote de Alejandro Camino, y además se inició en el rubro comercial, grabando publicidad. Hasta que la contactaron de la productora de Ruben Rada y terminó yéndose a vivir a Buenos Aires. Si bien en los inicios las cosas no fueron como las imaginó, no se dio por vencida. Eso le permitió reconvertirse, explorar nuevos horizontes y desarrollar una red de networking importante que le abrió nuevas puertas. “Si me hubiera quedado en Uruguay, probablemente no hubiera sido lo mismo”, señala. Hoy es la voz latinoamericana argentina (así la denomina la aplicación) en Waze, pero en los hechos es la primera voz uruguaya que da indicaciones de tránsito en todo el mundo. Este año además fue convocada por segunda vez consecutiva para ser jurado en los Voice Arts Awards, los Oscar de la voz, cuya premiación se llevará a cabo en las próximas semanas en Los Ángeles. Para Lombardini, la clave para llegar a donde llegó es la apertura hacia afuera, la red de conexión y no quedarse quieto. “‘Mover mueve’ es una frase que tengo con mi hija y nos la recordamos mutuamente. Si querés cambiar, tenés que hacer cosas diferentes”, remata.

¿Cuándo y por qué te fuiste a Buenos Aires?

Estando en el canal, empecé a trabajar con la producción de Ruben Rada. Lo habían llamado para hacer un programa de radio en la X (FM). Rada es un gran músico, que conoce mucho de música, pero nunca había estado en radio. Como yo también soy melómana, la productora me llamó para que hiciera el programa con él. Hicimos con Rada tres programas. Primero en la X, yo estaba en la producción­ y en la musicalización, y se llamó Radar. Luego hicimos la coconducción de Viste­ cómo es?!, en Metrópolis (FM), y en Alfa (FM) hicimos la coconducción de Llamarada. También compartimos la conducción del programa La puerta grande en TV Ciudad. Fue increíble, hicimos 27 programas, llevando bandas en vivo a tocar. Era una especie de MTV Unplugged. Siempre dábamos espacio a los músicos que estaban empezando, a No Te Va Gustar, Leo Maslíah, La Vela, el Club de Tobi, Hugo Fatorusso, entre otros. También recibimos a El Príncipe. Eso fue en 2001.

En un momento la productora de Rada se instaló en Buenos Aires y me preguntaron si estaba dispuesta a irme para allá. Acá tenía mucho trabajo y me gustaba, irme significaba un riesgo grande, pero sentía que acá no tenía muchas más cosas distintas que hacer. Allá era desconocida, pero tenía un mundo enorme para descubrir y muchos lugares donde estudiar. Me fui con mi hija de 12 años.

¿Cómo fue el darte a conocer allá?

Al principio seguí trabajando con Rada y su productora. Me fui con muchas recomendaciones, pero allá me dijeron: muy lindo todo, pero si no tenés matrícula no podés grabar. Para eso necesitaba tener un trabajo en relación de dependencia para poder tener el DNI, que me habilitaba a presentarme al examen para revalidar el título y sacar la matrícula. Fue muy difícil porque estuve un tiempo sin poder trabajar como locutora. Mientras tramitaba el DNI, empecé a buscar la manera de trabajar de otra forma (en lo que yo quería). Se me ocurrió grabar en español para agencias o empresas extranjeras que no supieran español, pero necesitaran voces en español. Como sabía inglés, podía establecer un vínculo profesional con ellos. En aquel momento, 2006, no se grababa desde tu casa para el exterior. Una amiga me regaló un micrófono, me bajé un programa de edición y empecé a grabarme en casa y a editar mis audiciones. Me armé un estudio casero. Buscaba en internet llamados de voice over talent y mandaba mis demos. Hasta que un día me llegó una carta, citándome para dar el examen y tener la matrícula.

¿Cuál fue tu primer trabajo como locutora en Argentina?

Me mantuve trabajando para empresas en el exterior, pero también hice trabajos para Natura y Coca Cola, por ejemplo. Igualmente, necesitaba la matrícula por si surgía algo, y de hecho, logré tenerla y hacer publicidades.

En tu currículum te presentás como locutora de español neutro. ¿Qué quiere decir?

Es lo que te posibilita trabajar para afuera. El español tiene distintos acentos, en cada país de Latinoamérica. El español neutro es lo que nos unifica a todos. Es ese español que de pronto alguien no sabe de qué región es exactamente. Entonces se aplica para trabajar en locución porque es una manera de integrar a todos los países de Latinoamérica en un sonido. Se le llama también español latinoamericano internacional. Tiene unas reglas específicas: la musicalidad apenas suave, consonantes muy pronunciadas. Sin el español neutro no se puede grabar para afuera, prácticamente.

El ser bilingüe y el español neutro fueron, entonces, grandes herramientas para ti.

Sí, por eso yo pongo en mi currículum: español neutro, español del Río de la Plata y bilingüe. La pandemia también permitió que todo el networking se hiciera online y que pudiéramos grabar desde el home studio, desde tu casa. (En esas redes) estamos en contacto con todos los países. Te buscan para hacer de todo y de pronto aparece alguien de Colombia que te pide una voz uruguaya. Pero, de repente, acá ni se enteran. Eso me parece un tema importante, que acá en Uruguay no se le da la suficiente atención. Hay personas afuera del país buscando voces uruguayas y acá no estamos abriéndonos al mundo internacional.

¿Por qué pasa eso?

No sé por qué pasa, lo que sí creo es que ese conocimiento está al alcance de todos. Yo lo busqué y pude empezar a crear una red de colegas que no eran solo de acá. Me parece que tiene que ver con la red de conexión y la apertura. Entender que hay mucho más allá afuera. No solo por pensar que lo de afuera es mejor, sino por saber lo que pasa en el mundo­ con nuestra profesión. Hay algo también, que para mí es superinteresante y que aquí no es tan común, que son las audiciones. Mi trabajo es audicionar, todos los días mandar cinco, seis audiciones. Así es como se mueve el mundo. Acá lo que pasa es que como nos conocemos todos, directamente te llaman. Entonces, nos quedamos con lo de acá y parece que no hubiera otras posibilidades.

Desde hace relativamente poco sos la voz latinoamericana argentina en Waze. ¿Llegaste audicionando?

Soy la voz latinoamericana argentina y la primera voz uruguaya en Waze. Sí, llegué por una audición. Buscaban una voz con acento del Río de la Plata, me presenté y quedé.

¿Cómo fue la grabación? ¿Es muy complicado grabar cada indicación?

No decimos calles. Decimos: “Gire a la izquierda”, “gire a la derecha”, “llegaste a tu destino” y después las distancias, todas con el mismo tono. Me llevó bastante tiempo la grabación, pero igual es algo habitual. En una época grabé también aquí cosas medio largas y fue igual. Me viene a la mente la grabación para Antel, cuando se hizo el cambio de numeración. “Atención. La numeración ha cambiado. Inserte un 1 entre la primera y segunda cifra del número seleccionado”. Con Waze es bastante llamativo que tu voz esté en una aplicación que se usa en el día a día. Hay una española, a la que llaman la Gallega de Waze, que es cantante y promociona su gira de música diciendo que es la voz de Waze. Me da orgullo ser la primera uruguaya en Waze, con nuestro acento. Habiendo tenido tanta conexión con los colegas del mundo, me doy cuenta de que nuestro acento es muy propio, me parece que es algo muy especial.

Buenos Aires te abrió muchas puertas. ¿Si te hubieras quedado acá, pensás que no habrías llegado a donde llegaste? 

Probablemente no hubiera sido lo mismo. Yo creo que es importante tomar riesgos. Siento que siempre se aprende, que vivir en otro país es muy desafiante. Hoy me siento parada desde otro lugar, por todo lo que aprendí. También me entusiasma la idea de volver acá, proyectar y hacer algo nuevo o retomar proyectos que de pronto siguen vigentes. Me da un poco de entusiasmo encontrarme con Montevideo diferente, conmigo diferente y con otra experiencia. Es un pensamiento que está ahora empezando a florecer.