¡Hola !

En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
$ Al año*
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

¡Hola !

En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
$ por 3 meses*
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
* A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
stopper description + stopper description

Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

Suscribite a Búsqueda
DESDE

UYU

299

/mes*

* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

¡Hola !

El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

La moda apuesta a la inmediatez

Con la mira puesta en las formas y en las ventas, la industria de la moda sale de escenarios convencionales y habla cada vez más a través de las redes sociales; la Semana de la Moda de Nueva York mostró —además de las tendencias para el otoño-invierno 2016— cómo se mueven las fichas en un sector que no se detiene

El tema parece no tener fin. Nadie sabe hacia dónde va la moda. Pero la maquinaria debe seguir funcionando, generando novedades, vendiendo ropa y sueños. Y para eso hay que adaptarse —cueste lo que cueste— y lograr que la sinergia entre el público y las marcas no pare. Hay que convivir con la inmediatez, las redes sociales y sus usuarios, con la necesidad de consumir ya. Hay que adaptarse a que, hoy, forma y contenido tienen la misma trascendencia. Hay que saber que la moda importa, pero que la puesta en escena es (a veces) hasta más relevante. Hay que tener celebridades en la front row y también en la pasarela. Hay que hacer show, ruido, generar clicks, retweets, likes. El mes de la moda empezó —como todos los años— en Nueva York, y en distintos puntos de la ciudad varias marcas y diseñadores destacados sentaron las posibles bases de una industria que aún no tiene muy claro hacia dónde va.

El fin de las temporadas. En las grandes ligas (esto es: Londres, Milán, París y Estados Unidos), las firmas y los diseñadores presentan sus colecciones seis meses antes de que llegue la temporada para la que hicieron las prendas. Por ejemplo, ahora en Nueva York se mostraron las colecciones para el otoño-invierno boreal 2016. Faltan seis meses para que esa ropa llegue a las tiendas o a plataformas online. Medio año, hoy en la era de la inmediatez, parece una eternidad. Más cuando se trata de consumo.El primero que se rebeló frente a este sistema —que funcionó muy bien durante décadas y que se estaba tornando cada vez más voraz (son muchas las firmas que diseñan diez colecciones al año)— fue Christopher Bailey, el CEO y director creativo de Burberry. A principios de febrero, Bailey informó que la casa inglesa dejaría de hacer cuatro desfiles al año para hacer dos. Desde setiembre, Burberry presentará las colecciones de mujer y hombre juntas, y además ya no habrá más temporadas, así que las prendas se podrán comprar el mismo día de la presentación. “Los cambios que estamos haciendo nos permitirán construir una conexión más cercana entre la experiencia que creamos en la pasarela y el momento cuando las personas pueden explorar ellos mismos las colecciones. Desde el streaming en vivo hasta la posibilidad de comprar algo que se vio directamente en la pasarela pasando por las campañas en vivo a través de las redes sociales, este es el último escalón en el proceso creativo que continuará evolucionando”, declaró Bailey en “The Guardian”.Tom Ford también decidió transitar ese camino y canceló su presentación en Nueva York para hacer algo más cercano al otoño, en setiembre. “Hemos estado viviendo con un calendario y un sistema obsoletos”, dijo Ford en “The Guardian”. Lo mismo sucedió con la firma francesa Vetements, comandada por Demna Gvasalia (actual director creativo de Balenciaga), que ahora presentará sus colecciones para hombre y mujer en enero y junio.Sin arriesgarse a hacer las presentaciones correspondientes, los diseñadores Michael Kors y Diane Von Furstenberg decidieron poner a la venta lo que se vio durante el show. DVF mostró una colección cápsula que se podía comprar en tiempo real en la web de la creadora, y Kors eligió siete prendas claves de la próxima temporada junto a dos carteras y dos pares de zapatos que se podían comprar al instante. Los medios especializados ya hablan de un nuevo mantra: “vea ya, compre ya”.

La era de los smartphones y las redes. “Estamos en un momento de confusión total entre lo que fue y lo que será. Todos tenemos que aprender nuevas reglas”. La declaración —publicada en “The Guardian”— es de Von Furstenberg que, además de ser una veterana entre los diseñadores, es la directora del Council of Fashion Designers of America. A sus 69 años ella está dispuesta a cambiar y presentó su colección otoño-invierno 2016 en su sede en el Meatpacking District de Nueva York. Fue algo así como una fiesta en casa. No hubo pasarela. Sí hubo una serie de llamadores de atención muy fuertes. El primero —todos los demás giraron en torno a él— fue el cóctel explosivo que forman Karlie Kloss, Irina Shayk, Gigi Hadid, Kendall Jenner, Jourdan Dunn. El grupo de modelos —varias de las más destacadas de los últimos años y conocidas por ser las reinas de las redes sociales— se movieron por el atelier de High Line Park entre risotadas y pasos de baile. El show a algunos les remitió a las presentaciones que Von Furstenberg hacía en los 70, pero resultó original el juego con las redes sociales durante la presentación. Las modelos subían en vivo las fotos que se tomaban, logrando que el acontecimiento tuviera una cobertura mucho mayor que un desfile convencional. Por ejemplo, Jenner tiene casi 50 millones de seguidores en Instagram y una de las fotos que la red social de DVF subió el día de la presentación logró más de 130.000 likes.

Rihanna después de presentar su colección “Fenty” para Puma en Wall Street. / Uno de los diseños de Tracy Reese que las modelos exhibieron como si fueran estatuas vivientes en una modalidad nueva de presentación. / Lady Gaga fue la modelo sorpresa durante el desfile de Marc Jacobs y se llevó todos los aplausos.

Es inviable pensar en la industria de la moda sin el constante feedback de las redes. De hecho, desde hace unos años y, cada vez más, se pueden ver al instante algunas de las creaciones más taquilleras en las cientos de cuentas de Instagram o Snapchat de los privilegiados que están en la primera fila de desfiles. Ya no es necesario esperar. La crítica de moda Suzy Menkes lo explica bien en su nota para “Vogue”: “Hasta cierto punto, lo primordial en el desfile no eran las prendas, aunque las piezas eran vibrantes y denotaban frescura tanto en el corte como en el color. El evento fue una reivindicación por parte de DVF en cuanto a que el sistema actual es insostenible en esta nueva época de dominio de lo instantáneo”. Von Furstenberg le dijo a Menkes: “Las redes sociales son maravillosas, y los desfiles hasta ahora solían consistir en un pequeño grupo de diseñadores que comercializaban sus prendas gracias a salir en los periódicos. Ahora todo es muy público y muy diferente”.

Junto a DVF, otras firmas decidieron presentar sus colecciones de maneras distintas. Una de ellas fue la uruguaya Gabriela Hearst, que desde sus inicios en Nueva York exhibe sus prendas en un formato puesta en escena, dándoles a los invitados la posibilidad de caminar cerca de las modelos. Por su parte, Tracy Reese mostró su nueva colección a través de un filme. Según “The Washington Post”, en la recepción después de la proyección las modelos posaron como si fueran estatuas vivientes, con las prendas que se podían ver en la película.

Las celebridades y sus creaciones. En el artículo que repasa los diez mejores momentos de Semana de la Moda de Nueva York, “The New York Times” destaca dos puntos vinculados al star system. La presentación de la tercera colección de Yeezy —más conocida como la colaboración de Kanye West, rapero y marido de Kim Kardashian, con Adidas— y la presencia sorpresa en la pasarela de Marc Jacobs, de Lady Gaga. Jacobs ya había vestido a la cantante para los Grammy, el lunes 15. Primero lo hizo para la alfombra roja con un vestido azul y luego con un traje blanco que Gaga usó para rendirle homenaje a David Bowie.

Lo de West fue a lo grande. Su presentación en el Madison Square Garden, además de un espectáculo de moda fue del debut de su disco “The Life of Pablo”. Y, por supuesto, fue un deleite para los paparazzi, que tuvieron a toda la familia Kardashian para la foto. El show, que se transmitió vía streaming, fue visto por veinte millones de personas. A eso hay que sumarle las casi 20.000 que asistieron a la presentación —la mayoría pagaron 100 dólares o más para obtener sus asientos.

Michael Kors eligió patear el tablero y puso a la venta —inmediatamente después de haber terminado el destile— siete prendas de su colección otoño-invierno 2016 junto con dos carteras y dos pares de zapatos. / La tercera colección de Kanye West para Adidas, presentada en el Madison Square Garden junto a su nuevo disco, fue una de las sorpresas de la semana; “The New York Times” lo eligió como el primer punto de la lista de los diez mejores momentos de la fashion week.

West presentó su colección a través de tres plataformas, y con la colaboración de la artista Vanessa Beecroft, el músico le dio al espectáculo una fuerte carga simbólica al evocar —con la colección y la puesta en escena— un campo de refugiados. Hay que recordar que el tema ha estado bastante en el tapete durante las últimas semanas por las declaraciones del candidato a la presidencia de Estados Unidos Donald Trump. Pero todos los modelos —salvo Naomi Campbell, Liya Kebede y Veronica ­Webb—­ eran desconocidos. Robin Givhan escribió en “The Washington Post”: “West cree en la moda —o más precisamente, West cree en su habilidad para usar la moda como una herramienta para comunicar su visón creativa, para compartir el enojo, frustración, orgullo y alegría, todos sentimientos que parecen reunirse en su cabeza. (...) La moda es cultura de gran alcance, masiva y poderosa”.

Rihanna fue la tercera estrella musical que tuvo su instancia fashionista en Nueva York. La cantante fue elegida por Puma —siguiendo la tendencia de usar a celebridades para colaborar con grandes marcas deportivas— y diseñó su primera colección: “Fenty” —ese es su apellido— fue destacada por Suzy Menkes que la definió como “seductora y urbana”.

No hay duda de que con estas alianzas, las marcas logran su principal objetivo: aumentar sus ventas.

GALERIA
2016-02-25T00:00:00

// Leer el objeto desde localStorage