“Soy una agradecida a la vida, por eso me gusta festejar”, dijo Maricarmen Caravia Scasso dos días después de celebrar su cumpleaños número 70 junto a 90 amigas en My Flower, un salón con vista al lago ubicado en la Barra de Carrasco.
“Soy una agradecida a la vida, por eso me gusta festejar”, dijo Maricarmen Caravia Scasso dos días después de celebrar su cumpleaños número 70 junto a 90 amigas en My Flower, un salón con vista al lago ubicado en la Barra de Carrasco.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáLa cita fue el sábado 27 de julio a las 18 horas para ver el atardecer. “Siempre trato de celebrar mis cumpleaños, porque me encantan. ¡Y cuando son números redondos mucho más!”, contó a galería sobre el festejo que organizó solo para mujeres. Todas las invitadas tuvieron o tienen algo que ver en la historia de Maricarmen. Son las mujeres de su vida y el primer lugar lo ocupa su madre, Titina Barquin. “Tengo la dicha de tener a mi madre y poder festejar junto a ella, y junto a hermanas, hija y nueras, sobrinas, nietas, compañeras de colegio y amigas de la vida”, dijo.
Más tarde aparecieron los varones del círculo más íntimo: su marido, hijos, yerno y nietos. En ese momento “hubo vals y comenzó el baile”. El catering incluyó bocaditos fríos y calientes, champagne y una gran mesa de postres con 70 velas. “Disfruté un montón, porque todo el mundo se fue contento”, confiesa sobre aquella noche que quedará en su memoria.