N° 2002 - 03 al 09 de Enero de 2019
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáSuele asumirse que durante las vacaciones o durante el verano lo mejor es leer libros livianitos y, en caso de ver películas, que esas películas sean light o chatarra. Curioso. En las vacaciones buscamos pasarlo lo mejor posible y, siguiendo esa lógica de razonamiento, dejamos a un lado propuestas culturales capaces de generar gran satisfacción.Las vacaciones representan la oportunidad de iniciar o retomar actividades postergadas durante el año, desde encarar de una buena vez esa pila de libros que creció imparable durante meses a compartir y administrar mejor el tiempo con los amigos y la familia. Representan, por lo tanto, la oportunidad de entrar en contacto con estimulantes opciones culturales.
El José Ignacio International Film Festival (JIIFF) es una de esas opciones. Cine al aire libre, a orillas del mar, con entrada gratuita. Un regalo que da el verano. Una pequeña gran movida que este año llega a su novena edición, del sábado 5 al sábado 12. Y son solo estrenos o preestrenos. Empezó en 2011, siendo una exhibición de un solo día y con el tiempo y el entusiasmo fue expandiéndose de manera sostenida, convocado más público, no solo a veraneantes y habitantes de José Ignacio y alrededores. Por el JIIFF han pasado directores como Federico Veiroj, de La vida útil, El apóstata y Belmonte. Dominique Sandá, que vive en José Ignacio, siempre está allí, y suele ir acompañada de su marido Nicolae. Pesos pesados como el argentino Axel Kuschevatzky, periodista, guionista y productor, que es una de laspresencias fijas. Para esta edición está confirmado Federico Álvarez.
En aquella primera edición se vio Yo maté a mi madre, de Xavier Dolan, por entonces uno de los secretos mejor guardados del cine independiente. Bergman fue descubierto en Punta del Este; Dolan, en José Ignacio. Poco después, películas que habían pasado por algunos de los festivales más importantes del mundo llegaron a José Ignacio, presentándose en carácter de estreno exclusivo para la región, meses antes de que llegaran a las salas de cine de Argentina y Uruguay.
La directora del festival, Fiona Pittaluga, tiene 31 años y un empuje y una vitalidad importantes. Es precioso ver todo el equipo de gente joven que trabaja junto con ella, que vibra con esa movida, que arma y desarma y enchufa y desenchufa y va de un lado a otro y cruza los dedos para que no llueva. Ese empuje permitió que, por ejemplo, Jim Jarmusch autorizara presentar su Only lovers left alive en la estación de tren abandonada de Garzón. Estuve allí, rodeada de gente con frazadas y sillas plegables, y quise más que nunca a Tilda Swinton.
Ahora, para esta edición, la selección de títulos no puede ser más exquisita. Está Cold War, una obra maestra de Pawel Pawlikowski, director de Ida, un capo. Es la primera imperdible. También se proyectará Woman at War, una joya islandesa que combina suspenso con comedia y drama. Y también: The Favourite, el último ovni cinematográfico de ese extraterrestre llamado Yorgos Lanthimos. Se suma la última película de un maestro, Olivier Assayas, se llama Doubles vies y la protagoniza Juliette Binoche. También se presentará, en una función especial, fuera de competencia, Mary Poppins Returns. Ya se comenta que la película protagonizada por Emily Blunt es uno de los acontecimientos cinematográficos de 2019. Podrá verse en el JIIFF un mes antes de su estreno oficial en Argentina y Uruguay, el 24 de enero, es decir, más de cincuenta años después del estreno de la primera entrega, protagonizada por Julie Andrews.
Hay más. Este sábado 5 se inaugura Este Arte, la feria internacional de arte contemporáneo de Punta del Este. Es el quinto año que se hace. Y tiene una agenda considerable y una oferta muy atendible para artistas, coleccionistas y el público en general. En Este Arte, además de ver piezas originales, he escuchado conferencias de coleccionistas explicando cómo fueron adentrándose en el mundo de las artes (muchos empiezan comprando “a los ponchazos” y después recurren a curadores críticos y los propios artistas). Sigue creciendo como plataforma de artistas locales, tanto para exhibir su obra como también para reflexionar sobre sus trabajos. Se han dado muy buenas conferencias y es interesante ver, por ejemplo, a Julia Castagno y Dani Umpi en La Huella hablando de sus investigaciones en torno a sus mundos. O escuchar a Waltercio Caldas.
Para el público es una excelente chance para contemplar obras importantes, originales de artistas que no llegan regularmente a Uruguay, como Mata, Miró, Peter Halley o Le Parc. Es una instancia que bien podrían aprovechar los coleccionistas uruguayos para conocer a sus colegas internacionales e intercambiar opiniones y prácticas vinculadas a su quehacer. Los coleccionistas uruguayos están todavía “en el closet”, siguen sin mostrar sus colecciones y sin abrirse al mundo de los artistas. Y a su vez, nuestros artistas visuales también están en sus refugios y son muy pocos los que quieren o intentan sumarse al circuito. He aquí una buena oportunidad.
Más allá de lo estimulante que resultan las vacaciones cuando reciben el influjo de las actividades culturales, son muchas las razones que hacen que sea importante para Uruguay tener una muestra como la del JIIFF y contar con una feria de arte como Este Arte. Entre ellas, el impacto económico, cuando las ventas son buenas. Es de esperar que el JIIFF y Este Arte se sigan afirmando.