La diseñadora uruguaya Joanne Cattarossi integra arte a sus proyectos

Después de una destacada carrera en el exterior, se instaló definitivamente en Uruguay en 2020, y algunos de sus trabajos de interiorismo se ven en el Este

En el panorama del interiorismo uruguayo hay figuras que se destacan por su impronta. En el caso de Joanne Cattarossi­ es por la integración del arte en sus proyectos, así como por su mirada diferencial en la composición de piezas y los resultados que se obtienen. 

Joanne nació en Montevideo, hija de madre uruguaya y padre argentino. Vivió toda su niñez y adolescencia en Argentina y estudió en Estados Unidos Diseño e Historia del Arte, con un posgrado en el prestigioso FIT de Nueva York. Comenzó su carrera en la moda trabajando para Versace, pero las vueltas de la vida le hicieron descubrir su verdadera pasión en otra rama del diseño, el interiorismo. En Uruguay se radicó entre 2001 y 2007 y la pandemia la trajo de nuevo, definitivamente, en 2020.

Foto: POMPI GUTNISKY Photo Foto: POMPI GUTNISKY Photo


Esa dicotomía familiar y geográfica puede ser la responsable de su acercamiento alternativo al diseño de interiores. Para integrar las obras de arte a un ambiente se sigue un proceso que muchas veces implica la incorporación de piezas icónicas a los ambientes, y otras veces supone que el artista diseñe una obra a medida del espacio. Es por eso que tan importante como la mirada de la diseñadora son las etapas que sigue cada proyecto y sus procesos de implementación.

¿Cómo es su formación?

Estudié Diseño e Historia del Arte y después hice un posgrado en Diseño de Moda en Nueva York. No tengo una formación estricta en diseño de interiores, pero creo que, justamente, mi formación en otras áreas de diseño me ha dado una mirada diferente para encarar mis proyectos desde otro lugar. 

¿Qué lugar ocupa el arte en sus proyectos? 

Para mí es muy importante. Siempre pienso en su inclusión desde la concepción del proyecto y no como un accesorio final. Creo que el arte es el alma de una propuesta. Por supuesto que hay proyectos en los que hay más o menos presupuesto y no es siempre fácil incluirlo. Pero cuando se puede, busco darle ese lugar protagonista y que sea parte del interiorismo desde la base. Me gusta entender cómo se vincula el arte con los períodos de la historia, así como el proceso creativo de los artistas y diseñadores a la hora de realizar muebles, luminarias­ y demás. Poder incorporar piezas de diseño icónicas a mis proyectos es algo que me caracteriza, aunque no siempre es posible hacerlo en todos los proyectos. Cuando eso sucede es un lujo, porque son esas piezas las que dan carácter a un diseño. 

Una particularidad de sus proyectos es la intervención de artistas en distintas etapas del proceso. ¿Cómo es el trabajo con ellos?

Me encanta buscar artistas nuevos y diferentes. Y, si se puede, intento que hagan obras site-specific, es decir, específicas para el proyecto. En Reserva Montoya tuvimos varias de esas obras; en otro proyecto que hice en Tiburón Terrazas también confeccionamos una obra para el living. Para eso es importante que el artista entienda el proyecto y luego darle la libertad de crear. Si bien soy exigente y sé lo que quiero, cuando contacto a un artista que me gusta trato de darle lineamientos básicos, metiéndome lo menos que puedo en el proceso creativo.

¿En qué está trabajando actualmente?

Estoy con muchos proyectos en Uruguay, encantada de trabajar en mi país. Sigo con mi estudio en Buenos Aires, con algún que otro proyecto en Argentina y cada tanto en Estados Unidos.