¡Hola !

En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
$ Al año*
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

¡Hola !

En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
$ por 3 meses*
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
* A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
stopper description + stopper description

Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

Suscribite a Búsqueda
DESDE

UYU

299

/mes*

* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

¡Hola !

El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

La (nueva) vida entre la realidad y la ficción

Toda crisis tiene un comienzo y un final, y esta no será la excepción. ¿Qué nacerá de la pandemia?

Toda crisis tiene un comienzo y un final, y esta no será la excepción. ¿Qué nacerá de la pandemia?

Hace semanas que parece que viviéramos en una película de ciencia ficción. Si unos meses atrás alguien nos hubiera dicho que los comercios de las principales avenidas iban a estar con las cortinas bajas mientras los pocos peatones que circulan por las calles llevan tapabocas y un helicóptero sobrevuela la ciudad exhortando a que todos vuelvan a sus casas, nos hubiera costado creerlo. O al menos hubiéramos acusado a nuestro interlocutor de estar mirando demasiadas películas de catástrofes, de haber quedado influenciado por la obra de Steven Soderbergh o Terry Gilliam.

Aquello de que a veces la realidad supera la ficción es cierto. Pero también es cierto que realidad y ficción van de la mano, avanzan juntas, se retroalimentan, son causa y consecuencia. En su columna de esta semana, Claudia Amengual reflexiona sobre estos "tiempos raros" que nos toca transitar y no puede evitar volver sobre el pensamiento y la obra de uno de sus autores preferidos, José Saramago, que en varias de sus novelas exploró la posibilidad de que un hecho global e inesperado pusiera la realidad tal cual la conocemos patas para arriba. Ella, que varias veces lo cruzó en ferias de libros y conferencias, sostiene que el portugués miraría con "fascinada curiosidad" los efectos de "alcance extraordinario" que provoca esta pandemia. Pero aclara que no sería una sonrisa vanidosa, sino la de un viejo sabio que se anticipó a imaginar distopías y a reflexionar a partir de ellas.
A propósito del Día Internacional del Libro, que conmemora la fecha en que fallecieron William Shakespeare, Garcilaso de la Vega y Miguel de Cervantes Saavedra, la nota que escribe Leonel García hace un recorrido histórico por varias de las grandes obras que surgieron a partir de epidemias, cuarentenas y reclusiones, superando en muchos casos el dramatismo de la realidad que las inspiró. Mojones de la literatura como El Rey Lear o Romeo y Julieta fueron escritas durante las sucesivas pestes que azotaron Londres en el siglo XVII. Uno de los principales biógrafos de Shakespeare citado en la nota asegura que estas epidemias -en aquel entonces el concepto de pandemia no existía, aunque las enfermedades arrasaban con la población de ciudades enteras- fueron "la fuerza más poderosa que moldeó su vida y la de sus contemporáneos". Lo mismo se aplica para las pinturas de Edvard Munch o incluso a Juan Manuel Blanes y su emblemático óleo sobre la fiebre amarilla.

Desde que empezó la cuarentena, mientras miro hacia la calle o escucho el informativo más de una vez pensé en cuántos libros y cuántas películas inspiradas en el coronavirus van a surgir en los próximos tiempos. Seguramente sean muchas, muchas. No es una reflexión demasiado original, menos viniendo de una periodista. De hecho, leyendo sobre esto que me pasa a mí, me topé con varias notas sobre una iniciativa que se le ocurrió al escritor argentino Santiago Llach.

Con una idea parecida a la mía fue un paso más allá y, desde su cuenta de Twitter, el popular escritor preguntó a los usuarios cuál sería la primera frase de una novela sobre el coronavirus. La respuesta fue masiva y buena. Hay comienzos geniales, algunos con humor y otros más dramáticos. "Esa mañana cuando despertó sintió que el mundo ya no estaría del otro lado de su puerta", es solo un ejemplo de los mensajes que recibió.

Entusiasmada con esa idea, seguí googleando y encontré que durante los primeros días de la cuarentena, y con el aislamiento como puntapié inicial, Llach también organizó un Mundial de Escritura en el que participaron 2.250 personas de todo el mundo. Por estos días ya se eligieron los 10 textos finalistas y el 30 de abril se dará a conocer el equipo ganador. La mayoría de los trabajos finalistas fueron escritos por mujeres, tienen una alta participación "de los sub-20" y se publicarán en una antología. Todavía seguimos confinados y ya está todo inventado.

Acá, el Cuarteto de Nos está haciendo lo suyo con la música. Aprovechando estos días en "que las ideas te explotan en la cabeza", invitaron a sus fans a escribir junto con ellos guiones de videoclips para algunas de sus canciones. La consigna es simple: solo hay que seguir las premisas en el Instagram de la banda y jugar con comentarios o menciones en sus historias.

En todo lo que la gente está produciendo, sea amateur o profesional, hay una porción de verdad. En el aire, en la conversación, en los pensamientos, está la idea de que el mundo y la vida en él ya no serán los mismos. La noción de nueva normalidad que tanto ha sonado estos días (y que ya se sabe no es tan nueva), también lo es. Primero habrá que producir una cotidianidad adaptada y después, poco a poco, seguramente (u ojalá) sin darnos cuenta, podremos ir recuperando nuestra vida tal cual la conocíamos. Pero ya no seremos los mismos. Parte de esa reflexión está en la columna de Amengual y la obra de Saramago, a la que ella vuelve sin poder evitarlo. Después de todo esto, ¿qué hacer con lo que queda?, ¿quiénes somos?, ¿quiénes queremos ser?, ¿cuáles son nuestros "tajos de luz"? Toda crisis tiene un comienzo y un final, y esta no será la excepción. Hay un mundo nuevo que va a nacer después del coronavirus, pero no solo hacia afuera, sino al interior de cada uno. Tiempo (ese bien tan escaso hasta hace algunas semanas) para ir pensando cómo queremos que sea, ahora hay de sobra.

// Leer el objeto desde localStorage