¡Hola !

En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
$ Al año*
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

¡Hola !

En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
$ por 3 meses*
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
* A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
stopper description + stopper description

Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

Suscribite a Búsqueda
DESDE

UYU

299

/mes*

* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

¡Hola !

El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

Tiempos que le ganan al tiempo

Editora Jefa de Galería

Un nuevo octubre con la ciudad salpicada de rosa. Un nuevo octubre para dedicarle tiempo y espacio a pensar sobre el cáncer de mama. Los controles, la prevención, las pacientes que lo tienen, las que lo superaron, las que no pudieron. La enfermedad y la muerte han sido siempre parte de la vida, pero cuando la sociedad en la que vivimos nos da la posibilidad de hacerles frente y muchas veces ganarle a esa máxima, es cuando agradecemos vivir en este siglo.

Todos conocemos varios casos de mujeres que se enfrentaron a ese diagnóstico, algunas con más suerte que otras. Todos tenemos historias para contar sobre cómo el cáncer de mama destruyó una familia. Hace unos veinte años, le tocó a la madre de una amiga. Un bultito apareció en un seno. La decisión de consultar con el médico era obvia pero igual de atemorizante. Hasta que entró en la interminable lógica de los tiempos de las mutualistas, que como una vez me dijeron muy acertadamente, no son los tiempos de los pacientes. Esta señora, mientras esperó a la consulta con el médico, esperó a que le hicieran los estudios, esperó los resultados de los estudios, esperó que el médico se decidiera a operarla, esperó la consulta con los otros especialistas para someterse a la cirugía, esperó que le dieran día y hora para entrar al block quirúrgico, el tumor fue creciendo, expandiéndose y cuando quisieron acordar ya no había nada que hacer.

Probablemente con los años, estos plazos en el sistema de salud se fueron acortando porque, se sabe, con el cáncer el tiempo es un factor determinante. Hasta que llegó la pandemia de Covid-19 y nuevamente los pacientes quedaron rehenes de las formas y los tiempos impuestos, que no son los mismos que maneja el cuerpo humano. En pleno auge del coronavirus, muchos especialistas hablaban de la otra pandemia, la de las otras enfermedades que quedaban sin estudios preventivos, sin diagnóstico, sin atención, sin tratamiento. Y entre todos esos atrasos de diagnósticos precoces cayó el de cáncer de mama.

Afortunadamente, alguien —o varios— con conciencia y vocación dentro del Hospital de Clínicas impulsó la creación del Programa de Rápida Resolución de Cáncer de Mama, cuyo objetivo es facilitar el acceso a las mujeres a un diagnóstico y tratamiento oportuno. Las que se detecten un nódulo o alguna otra anomalía en una mama, o que en la mamografía presenten una patología, pueden acceder a una consulta de triple evaluación especializada. Esto significa que, primero, son atendidas por un cirujano mastólogo que analiza su caso; segundo, se les realiza una mamografía o ecografía mamaria y, tercero, se hace una biopsia. El resultado de la anatomía patológica solo demora una semana. Es decir que solo siete días después del estudio se tendrá el diagnóstico. Si resulta positivo, se le ofrece a la paciente todos los estudios necesarios para completar la valoración del caso, que luego son revisados por un Comité de Tumores que diseña el tratamiento específico en los 12 días siguientes. Además, para acompañar a la mujer durante todo el proceso, el programa cuenta con una nurse navegadora, un equipo de psicología médica y trabajadores sociales. En caso de requerir una reconstrucción mamaria, la paciente es derivada a un cirujano plástico, y el Estado cubre los costos de todo el procedimiento.

Esta, entre otras novedades —como estudios genéticos y avances tecnológicos— que la periodista Federica Chiarino explica en la excelente nota que escribió para este número, aportan cierta tranquilidad y aire esperanzador. Pues, finalmente, parecería que los tiempos se redujeron a lo que exige la ciencia, sus métodos y procedimientos, y no a la burocracia de un sistema administrativo que se lleva por delante la vida de las personas.

Entre tantas críticas que se le hacen a la sociedad actual, una virtud es encontrar las formas y los tiempos para que la enfermedad y la muerte, inherentes a la vida, sean reducidas lo máximo posible. Hemos llegado a un momento de la historia en el que, cuando se trata de cáncer, ya no aplican los tiempos que imponen los humanos sanos insertos en una lógica institucional, y solo quedan los límites de la propia ciencia, que en su incansable avance los hará cada vez más cortos.

Por eso, este octubre es esperanzador, como dice el título de la nota que pusimos en tapa con la bien lograda ilustración de Florencia Sityá, que buscó mostrar una imagen real, de aceptación y acompañamiento, que apunta a tomar conciencia de la prevención pero también a transmitir fuerza y empatía a quienes transitan la enfermedad y a su entorno. Porque cada vez hay más y mejores cosas por hacer.