Artistas del cabello

Redken, marca perteneciente al Grupo L’Oréal, cuenta con un equipo de estilistas comprometidos con educar a sus clientes y perfeccionarse constantemente

Una nueva generación de estilistas está surgiendo en Montevideo. Pese a que semana a semana compiten entre sí desde sus salones de belleza, hay una camada de jóvenes profesionales a la que parece no importarle, y dejando egos y secretismos de lado, comparten experiencias, consejos y trucos con el fin de brindarles a sus clientes un mejor resultado final.

Esta dinámica es fomentada por Redken­, una marca estadounidense de cuidado del cabello que desde 1993 integra el Grupo L’Oréal. La compañía, con sede en Nueva York, recluta alrededor del mundo a distintos estilistas alineados a los objetivos de la marca, para que estos utilicen sus productos, los promocionen y además se involucren en actividades educativas. 

A partir de un encuentro que Redken organizó para 300 peluqueros en Volvé mi Negra, un grupo de artistas locales que componen el staff de Redken en Uruguay reflexionaron sobre  este rubro en constante cambio y sobre el trabajo que realizan con la marca. 

Servicio profesional. Alrededor de una mesa redonda, Emilia Tochetto, Mili Pereira, Nicolás Pérez, Camila Carrara y Verónica Palma —todos peluqueros— fueron soltando la timidez que les generaba la presencia de un micrófono para explicar cómo se vincularon a Redken. 

La primera en sumarse a la marca, hace 15 años, fue Pereira, cuando Redken recién llegaba a Uruguay. Los demás se fueron uniendo al equipo en la última década. Ante la pregunta de qué significa pertenecer al equipo de Redken, la respuesta llegó al unísono: “educarse”. 

Por educación, los artistas se refieren a generar un intercambio con el cliente con el objetivo de que este sepa el tratamiento que está recibiendo su cabello y obtenga herramientas, por parte del estilista, para poder cuidarlo en su hogar. “El servicio debe ser sostenible y tiene que generarle un beneficio al cliente. No puede pasar que uno solo tenga bien el pelo cuando sale de la peluquería, lo tiene que tener bien siempre”, comentó Tochetto. 

“Personalmente, le cuento a la clienta qué le estoy haciendo, qué producto estoy trabajando, por qué elijo determinado proceso y no otro. Eso a la clienta le interesa”, añadió. 

“Hay una nueva generación de peluqueros donde lo que importa es la generosidad. No hay secretos, ni entre nosotros ni con el cliente. Se le cuenta todo lo que se le aplica en su cabello, justamente porque es suyo”, agregó Palma, por su parte. 

Pero hay un paso previo, que se genera antes de educar al cliente y tiene que ver con la educación profesional que recibe cada estilista. Los artistas de Redken­ participan en talleres y capacitaciones, a nivel local e internacional, con el fin de mejorar sus habilidades de peinado, corte y color, además de trabajar herramientas para hablar en público y comunicarse mejor con los clientes. Y, aparte de aprender, capacitan a otros colegas. 

“La idea de la educación de Redken es compartir con el otro. Antes en la peluquería uno sabía cómo hacer un rodete y no te pasaba jamás el truco. Ahora tratamos de compartir los conocimientos, como lo hicieron con nosotros en un comienzo. Nos dieron una bajada de línea que nosotros estamos llevando a otros peluqueros”, dijo Pérez. 

“En Redken descubrí herramientas para expresarme mejor a la hora de hablar con un cliente y saber decirle qué se puede, qué no se puede, por qué se puede, por qué algo no se puede y cómo debe cuidarse el pelo después. Tenemos una base científica y de principios en la cual apoyarnos que nos permite hablar con propiedad”, agregó. 

Los artistas de Redken, además de aprender nociones básicas vinculadas al oficio, se capacitan en las más diversas áreas, que van desde estilismo y diseño hasta química. 

Para todos. La marca ofrece productos de coloración, de uso profesional y de cuidado del cabello, como shampoos y acondicionadores que la clienta puede utilizar en su casa. “El punto fuerte de Redken, al menos por ahora, es Shades EQ, que es el tono sobre tono. Siempre decimos que es la estrella de la marca porque es una coloración diferente, muy versátil, muy cosmética y es lo que más fomentamos en este momento”, destacó Tochetto. 

“Es nuestro caballito de batalla. Con Shades EQ se logran resultados que no se alcanzan de ninguna otra forma, de brillo, cosmeticidad, naturalidad. Podés arreglar errores, matizar canas. Es un producto que ofrece una gran variedad de posibilidades, más que ningún otro”, detalló Pereira.

Cerrando la charla, los artistas resaltaron la ayuda constante que reciben por parte de Alejandra Leguizamón, quien lidera el equipo de Educación de Redken en el país y siempre está dispuesta a evacuar consultas. “Viene mucha gente a los cursos, pero ella vio el potencial que tenemos y nos dio la confianza para trabajar para la marca. Tiene el ojo clínico para ver quién puede colaborar con el trabajo de educación que lleva adelante Redken en Uruguay”, expresó Pérez. 

“La peluquería en Uruguay, desde que tenemos memoria, ha tenido como referentes a personas que son unos genios y vienen trabajando hace muchos años, pero se necesitaba energía renovada. Es destacable que nos hayan dado la oportunidad, que le hayan dado la oportunidad a una generación nueva”, concluyó Pereira.