Reserva Montoya: otro mundo

En el barrio, la naturaleza y la arquitectura de autor interpretan un nuevo concepto de vida

Reserva Montoya sin dudas no se parece a nada conocido hasta ahora. El valor agregado de un lugar diseñado a partir de la colaboración de estudios especializados es la base de una identidad diferencial a la hora de construir una comunidad, y esto se percibe en cada metro de su recorrido. 

La geografía singular y el master plan. No es solo la ubicación privilegiada a pocos metros del mar, el cual se puede ver desde el ingreso. Allí, todos los caminos llegan y bordean la laguna Blanca, sobre la que tienen prioridad las áreas de actividades comunes para que puedan disfrutarla todos. 

Esa geografía suavemente ondulada es de la que se sirvió el Estudio Robirosa para vincular un territorio, generando sorpresas en visuales sinuosas y perspectivas, donde habita también una fauna diversa que se percibe visual y auditivamente. Pues es una experiencia para todos los sentidos.

El paisajismo respetuoso. El Estudio Bulla, de planificación de paisaje, ha sido responsable de incorporar criterios surgidos de la valoración de la oferta natural existente, considerando las especies arbóreas predominantes y respetando ejemplares dentro de parámetros de preservación y protección ambiental. También resaltaron la biodiversidad de corredores de distintos ecosistemas: pradera, pinares, juncales y eucaliptales. En definitiva, se trata de hacer a la naturaleza parte de una experiencia alineada con conceptos de sostenibilidad. 

La arquitectura de autor. De altísimo impacto visual, la arquitectura utiliza magistralmente piezas de descarte de la industria de premoldeados de hormigón, al tiempo que se sirve de tecnología de punta para integrar maderas de bosques de pinos reforestados, en procesos sostenibles y certificados, logrando piezas destacables que componen la identidad del lugar. Estas obras fueron concebidas por mapa arquitectura, un estudio de reconocimiento internacional. Tanto el acceso pergolado, el club house con gimnasio y el solárium al borde de la laguna o el espacio de deportes, todos en madera laminada, acero y hormigón, son los hitos arquitectónicos de este desarrollo.

El interiorismo contemporáneo. El estudio de Joanne Cattarossi sigue la línea de la búsqueda de la experiencia. Los ambientes están pensados para ser disfrutados: cómodos y acogedores tanto para los meses de verano como para el resto del año. Los muebles de diseño, los materiales nobles y las texturas invitan a contemplar la naturaleza, que invade los exteriores y se cuela por los ventanales en los interiores.
El arte cumple también un rol fundamental en la decoración de los espacios comunes de Reserva Montoya. La curaduría estuvo a cargo de Black Gallery, que, al seleccionar un conjunto de obras diseñadas a medida por importantes artistas locales, crea varios puntos de interés a través de su recorrido. El resultado de esta combinación de diseño y arte es un espacio con personalidad propia, una ambientación que invita a ser descubierta y permite la contemplación del entorno. 

La iluminación sutil y evocadora. El proyecto de iluminación de Arturo Peruzzotti se basó en la contemplación de la naturaleza y la posibilidad de desarrollar diversas actividades con óptimas condiciones lumínicas durante la noche. El sistema está concebido como elemento orientador, resaltador de puntos o especies, en forma baja y concentrada, evitando artefactos en altura para liberar la visión del cielo y no generar encandilamiento.

La propuesta funcional. El proyecto queda inscripto a los siguientes usos: -Residencial de baja y media densidad, con una superficie no menor a 1.000 m2 de terreno por lote.-Área de deportes en funcionamiento todo el año, con actividades para cada integrante de la familia. Cuenta con un gimnasio de última generación, dos canchas de tenis de polvo de ladrillo iluminadas, dos canchas de paddle de vidrio y césped sintético iluminadas y una cancha de fútbol de césped sintético también iluminada. 

Para los chicos, hay piscinas para niños y adolescentes, dos mesas de teqball, un skate park, aro de básquet y frontón, pileta de natación y actividades náuticas. 

Además, se ofrece un espacio golf academy, con dos jaulas y un chipping & putting green de pasto sintético, más un circuito de trekking que circunvala la zona deportiva.

Esparcimiento y recreación, como sendas peatonales distribuidas en todo el desarrollo, muelle sobre la laguna y un club house que ofrece servicio de hospitalidad durante todo el año por Ocio Wine. El wellness center también está disponible todo el año. 

Todo el barrio cuenta con corredores biológicos que conectan cada una de las zonas. Así, el lugar es interpretado como una nueva propuesta integral para vivir un paisaje privilegiado y redescubrir la naturaleza, el tiempo y la calma.