Tradición alemana y mucha variedad

Hace 25 años que Nuez y Chocolate prepara platos, bocaditos, postres y tortas dulces con énfasis en recetas de origen alemán o típicas de la gastronomía judía

Beatriz Tuch Oppenheimer lleva la panadería en la sangre. Sus bisabuelos y abuelos tuvieron una panadería en Alemania hasta 1936, año en que debieron abandonar el país por la persecución que sufrió la colectividad judía a manos del régimen nazi.

“Un hermano de mi abuela, que estaba en Uruguay, trajo a parte de la familia al país. Mis bisabuelos no pudieron volver a trabajar, pero mi abuelo empezó como repartidor en una panadería europea hasta que pasó a trabajar en la planta industrial y, con colaboración del cuñado y un socio, compró la panadería”, explicó Tuch.

Así fue como se estableció en Montevideo el negocio familiar, que en ese momento se destacaba por el pan pumpernickel y el pan gris con comino, entre otras preparaciones típicas de la panadería tradicional alemana. “Los inmigrantes conocían los productos, pero los uruguayos los fueron conociendo de a poco. El local se hizo famoso por un pan que se llama wiesbaden, por la ciudad alemana de la que ellos provenían”, dijo Tuch.

Al terminar la guerra, el padre de Beatriz –que estuvo en un campo de concentración– conoció a quien sería su esposa, y ella lo incorporó al negocio, que luego pasarían a liderar en conjunto. “Cuando falleció mi padre, mi madre cerró la panadería porque ella sola no podía seguir adelante”, contó. 

Volver a las raíces. “Siempre me quedé con las ganas de volver a mis ancestros y a todo eso que había aprendido de niña, o que había comido y olido”, explicó Tuch. Fue así que, tras años trabajando en una empresa de iluminación, fundó Nuez y Chocolate, una panadería y confitería que está cumpliendo 25 años.

La empresa, que Tuch dirige desde 1998, apunta a mantener la esencia gastronómica de su familia, con una mirada adaptada a los tiempos que corren. A las clásicas preparaciones alemanas se le suma un sólido servicio de catering, ya sea de estilo europeo o clásico, que incluye sándwiches olímpicos y de jamón y queso, medialunas de lomito y rúcula, jesuitas mixtas y villaroi de pollo.

“Tenemos muchos productos vegetarianos como también veganos. Son clásicos y muy solicitados los sándwiches bicolores de salmón y pepinillo, las medialunas clásicas; usamos mucho la rúcula, la berenjena, tomates secos, salmón y pastrami. El falafel nuestro es muy bueno, lo mismo las pitas, el hummus y el baba ganoush. Todo es casero”.

Nuez y chocolate comercializa también platos salados de mayor elaboración, con el destaque del goulash y la mousaka, y tortas. “La de nuez y chocolate es una de las más solicitadas, el cheesecake es delicioso. Tenemos pavlova, la torta embajadora, y una con chocolate amargo que no lleva harina y tiene dulce de leche y merengue flameado”, agregó. 

Promociones. Pensando en el Día del Padre, Nuez y Chocolate propone sus tablas de picadas (con fiambres, quesos, dátiles y bocados de salmón), ideales para comer en la previa de un asado, además de almuerzos, postres y desayunos.

La empresa solo elabora productos por encargo, lo que garantiza la frescura en cada preparación. Los pedidos se reciben con 24 horas de anticipación, aunque para fechas especiales, como este Día del Padre, conviene contactarse con Tuch unas 72 horas antes.

Para hacer pedidos o recibir más información los interesados se pueden contactar por teléfono (2708 9366 o al 2798 6539), vía WhatsApp (098 838 238), a través de Instagram (@nuezychocolate) o del sitio web (nuezychocolate.com.uy).