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Todo tiene arreglo

A través de encuentros mensuales, el Club de Reparadores de Montevideo busca alargar la vida útil de los objetos.

Ropa, electrodomésticos pequeños, juguetes, zapatos o artículos de bazar. Para el Club de Reparadores -casi- todo tiene arreglo. Se trata de una iniciativa que surgió en 2015 en Argentina como estrategia para intentar reducir 15 millones de toneladas de residuos que se generan en ese país cada año. En Uruguay, desde la agencia de comunicación Alva, se enteraron del éxito del club en la vecina orilla y los contactaron para replicarlo a escala local. La organización argentina les compartió el know how, incluyendo el diseño de unos pósteres creados para financiar el proyecto. Así, en diciembre de 2016 se realizó la primera edición en Montevideo, en Mercado Ferrando.

Itinerantes y gratuitos, los encuentros del Club de Reparadores de Montevideo se realizan aproximadamente una vez por mes, se anuncian por redes sociales y se extienden por alrededor de cuatro horas. Según contó Sofía Khayat, una de las coordinadoras de la organización, se busca recorrer distintos barrios de Montevideo para llegar a públicos variados. Recientemente, estuvieron en Peñarol y en Casavalle. "Es diferente el público cuando además de las ganas de reciclar hay una necesidad económica, el público aprovecha mucho esa instancia", explicó. Hace poco también llegaron a Atlántida y la idea es ir a otros lugares del país.

Para reparar un objeto el único requisito es acercarse al club el día del evento y llevar el electrodoméstico, juguete o lo que sea, limpio. En caso de que se precise un repuesto -y la persona lo sepa de antemano- se sugiere que lo compre y lo lleve, ya que no siempre se cuenta con las piezas necesarias. Allí, uno de los 20 voluntarios que trabajan con el club (algunos se contactan con la organización previamente, otros se suman el día del encuentro) trabajará en el arreglo, aunque la idea es que la persona que lo lleva se involucre e incluso se sugiere que quienes puedan lleven también sus propias herramientas. "La invitación es a que la gente participe en el proceso de reparación, ese es el espíritu del club, no es un service. El objetivo es difundir la cultura de no descartar, aprender a comprar cosas que tienen más posibilidades de ser reparadas", aclara Khayat. Se intenta reparar todo lo que llega al club, salvo electrodomésticos muy grandes, como heladeras y hornos, por cuestiones logísticas. Tampoco se arreglan computadoras o celulares porque generalmente requieren procesos complejos que enlentecen la dinámica.

El Club de Reparadores busca provocar impacto en tres niveles. El primero es el ambiental, a través de la reducción en el volumen de desecho que se produce. Según contaron desde la organización, suelen pesar los objetos reparados para calcular cuánto es el desperdicio que se evitó. La idea es cambiar la cultura del "uso y tiro". El segundo nivel es el económico, porque buscan recuperar el oficio del reparador, que con el avance de la industrialización se ha ido perdiendo: son cada vez menos las personas que saben cómo arreglar algo. Por eso, al incentivar que las personas opten por reparar algo en lugar de tirarlo, se está fomentando el regreso de estas figuras que solían verse en los pequeños comercios de los diferentes barrios. Y, en tercer lugar, el Club de Reparadores busca impactar en lo humano, generando lazos y buscando la colaboración entre personas de diferentes edades y contextos con un objetivo común. "Es increíble el vínculo que se establece", sostuvo Sofía Khayat.

Pícnic lúdico

Este sábado y domingo el Club de Reparadores va a estar en Garage Gourmet, en su edición Pícnic en el Jardín Botánico del Prado. En el evento gastronómico habrá un espacio para que quienes lo deseen lleven sus piezas a reparar y estarán a la venta los pósteres y pins con los que se financia la iniciativa, que rondan los 200 pesos.
Además, el club va a estar trabajando junto con Liberá Tu Bicicleta, un proyecto que se dedica a recuperar en forma colaborativa y honoraria bicicletas en desuso. "Buscamos que quien no pueda acceder a una bicicleta y tenga un gasto diario en transporte colectivo, pueda obtener sin costo alguno una bicicleta ‘liberada' que le permitirá ahorrar dinero", explican desde Liberá Tu Bicicleta.

Garage Gourmet, sábado 21 y domingo 22, de 11 a 20 h. En el Jardín Botánico, acceso por 19 de Abril 1181 y Luis Alberto de Herrera 4553. Entrada libre.

Otras iniciativas sustentables en el mundo

En Europa existen iniciativas similares al Club de Reparadores llamadas Restart Parties, que tienen su origen en Londres. En esas "fiestas" las personas se enseñan unas a las otras cómo reparar artefactos rotos o en mal estado como celulares y auriculares. The Restart Project, además, trabaja con escuelas y organizaciones para capacitar a las personas sobre cómo pueden alargar la vida útil de los aparatos. El proyecto nació en 2013 en contra de la "cultura del descarte y del modelo consumista" y como forma de celebrar el consumo consciente y la economía circular a través del sencillo acto de extender la vida útil de un objeto.