Diego Alfonso y Gonzalo Layes se casaron en Punta del Este y Natalia Oreiro ofició la ceremonia

Diego Alfonso y Gonzalo Layes proclamaron su amor el 2 de diciembre en una ceremonia al atardecer en el Parador Roll & Rock de Punta del Este. La boda simbólica estuvo oficiada por Natalia Oreiro vestida al estilo de Elvis Presley, un guiño al casamiento oficial, que tuvo lugar en la capilla Graceland Wedding Chapel de Las Vegas el 16 de mayo de este año.

Con su característico buen humor, Oreiro contó algunas anécdotas de la pareja. Dijo que se conocieron hace 15 años a través de las redes sociales y que fue Diego el que se animó a dar el primer paso para concretar este amor. Oreiro aseguró que Gonzalo creía que era extrovertido hasta que conoció a Diego, quien es aún más expresivo que él. Los dos integrantes de la pareja son extremadamente distraídos, en especial en lo que refiere al tránsito, por lo que cada tanto deben pagar multas por estacionar mal o cometer infracciones. El momento alto de la ceremonia fue cuando Oreiro preguntó, al mejor estilo telenovelesco, si había alguien en “la sala” que se opusiera a la boda. Después dijo que se podían besar, y de esa manera dio por finalizada la ceremonia.

A pesar de que estaba previsto que intercambiaran anillos de Revello Trend, los olvidaron en el hotel, por lo que esa parte debió quedar para otro momento.

Diego contó a Galería que los trajes fueron diseñados y confeccionados por Marcelo Roggia, con intervenciones en metal realizadas por Julhia Fischer. El diseñador comentó que fue difícil encontrar los géneros para confeccionar los trajes, en particular, por los colores elegidos. Roggia relató además que consultaron en tiendas de Nueva York y París pero terminaron encontrando el lino puro verde y la seda con lino celeste en Buenos Aires.

La decoración estuvo a cargo de Silvia Ruiz, un estudio floral, que para la ocasión eligió flores secas y plantas Musacco.

La boda se planificó con un año de antelación y la fecha escogida tuvo que ver con que en esta época Diego, que es estilista, no suele tener novias agendadas para peinar.

La fiesta, que contó con el catering de Manzanar, se extendió hasta las cuatro de la mañana en un after en la casa de uno de los amigos de la pareja.

Fotos: Valentina Weikert