En un desayuno en Le pain quotidien su fundador eligió el mejor tartin

La marca de origen belga Le Pain Quotidien llegó a Punta Carretas Shopping, se consolida así el Boulevard Gastronómico del centro comercial con una propuesta basada en la producción orgánica y artesanal de máxima calidad.

Por la tarde del jueves 3 de agosto se inauguró el local, ubicado junto a la entrada principal del shopping. Los invitados probaron distintos platos de la casa y presenciaron el famoso corte de pan que identifica a las aperturas de nuevos restaurantes de la marca.

“Hace ya tres semanas que abrimos en el shopping y estamos verdaderamente sorprendidos por la recepción que ha tenido nuestra marca aquí en Punta Carretas”, empezó diciendo Federico Lantaron, el regional CEO de Le Pain Quotidien. Luego comentó que ese era un día muy especial por tener la compañía del fundador de la marca, Alain Coumont; Annick Van Overstraeten, global CEO de Le Pain Quotidien; Martin Dluhos, head of franchise global de Le Pain Quotidien, y Karel Dhaene, embajador de Bélgica en Uruguay, Argentina y Paraguay.

Lantaron agradeció al centro comercial por el apoyo y agregó con entusiasmo que este es el primero de muchos locales que la marca abrirá en “Montevideo y otras regiones”.

Coumont, fundador de Le Pain Quotidien, se remontó a sus inicios: “Hace 33 años empecé en Bélgica, en un garaje, a hacer pan, porque no estaba conforme con la calidad (del pan disponible); tenía dos opciones: ir a pescar o hacer pan. Estoy seguro de que si hubiera vivido en Montevideo me habría ido a pescar, porque hay mucha agua alrededor, pero estaba en el medio de la nada”, contó. “Estoy muy contento y pienso que es el comienzo de una gran historia”.

Le Pain Quotidien se destaca tanto por sus excelentes desayunos con panes de masa madre como por su exquisito budín de limón y amapolas y por su viennoiserie, como los rolls de canela y su pain au chocolat, de chocolate belga. La carta también incluye para el almuerzo tartines, platos de estación y su premiado y reconocido brunch.

El local tiene la estética clásica de la marca y se ha convertido en un lugar lleno de calidez y cuidado por los detalles. En la decoración de los espacios prevalece la madera, los colores tierra y el ladrillo, estilo que recuerda a una casa de campo en la campiña francesa. La vajilla de cerámica está inspirada en la taza en la que la abuela le servía el chocolate caliente que le preparaba a Coumont.

El menú sigue los principios fundamentales que promueve Le Pain Quotidien a escala mundial: no se sirven gaseosas sino limonadas y jugos orgánicos, se respeta la estacionalidad para la selección de ingredientes, se prioriza el bienestar animal y se lucha contra el desperdicio. Para garantizar la trazabilidad, se busca que la materia prima utilizada sea de origen local.

Fotos: Adrian Echeverriaga