Este año el Día del Patrimonio está dedicado al vino

La trigésima edición del Día del Patrimonio estará dedicada al vino. Se rendirá homenaje a la industria vitivinícola y a Francisco Vidiella (1820-1884) y Pascual Harriague (1819-1894), dos impulsores de la actividad en Uruguay.

El 5 y el 6 de octubre se celebrará el patrimonio bajo la premisa “El vino uruguayo: imaginación, trabajo e innovación­”.

La industria ligada al sector agropecuario ha conferido a las bodegas un lugar destacado y específico en la arquitectura local. Los vinos uruguayos han logrado trascender fronteras, obteniendo merecidos reconocimientos internacionales­.

El Ministerio de Educación y Cultura, a través de la Comisión­ del Patrimonio Cultural de la Nación, optó por esta temática para subrayar la importancia cultural y económica de la vitivinicultura en el país.

Vidiella fue un horticultor español que llegó a Uruguay en 1835 e inició la industria vitivinícola a gran escala, sobre todo en el sur del país. En 1874 fundó una granja en el pueblo de Colón, convertido en el siglo XX en un barrio más de Montevideo, y desde entonces hasta 1883 sostuvo una verdadera lucha para conseguir cepas que, por su resistencia y producción, se adaptaran mejor al clima uruguayo.

Fue fundador de la Asociación Rural del Uruguay y creó la primera biblioteca especializada en vitivinicultura.

Harriague fue quien introdujo la cepa tannat, hoy considerada la más importante de Uruguay. En 1874, en Salto, plantó las cepas de tannat traídas desde Concordia, donde los viticultores habían aclimatado con éxito la variedad bajo el nombre de Lorda. La misma se adaptó rápidamente al húmedo clima uruguayo, de suelos de rápido drenaje.

Fotos: Valentina Weikert